EXTREME E

Las otras curiosidades que dejó el estreno de Extreme E

El campeonato eléctrico tiene un futurista centro de comando, un paddock desmontable y un sistema para elegir posición de salida novedoso.

El centro de comando de Extreme E en Arabia.
Steven Tee Extreme E

Después de más de dos años de espera desde que se presentó, Extreme E se hizo realidad el pasado fin de semana en Al Ula, una localidad del norte de Arabia Saudí no muy lejos del Mar Rojo que ya es habitual del Dakar y que fue el escenario elegido para lanzar este nuevo campeonato eléctrico. Con seguridad, se puede decir que no fue el ideal, porque el excesivo polvo del desierto prohibió ver la acción que prometen estas carreras, pero sí que se pudieron ver las ideas frescas que trae al mundo del automovilismo: el formato de fin de semana, parrilla mixta, interacción de fans...

Pero más allá de eso, el estreno de Extreme E dejó otras curiosidades que también suman para hacer de este certamen de SUV ideado por Agag único en su especie. Una de las que más llamó la atención fue su novedoso centro de comando, donde los dirigentes de los equipos y los pilotos que no están al volante en ese momento siguen la acción de la pista en unos monitores. Un decorado futurista lleno de luces y pantallas que bien podría ser el típico de un evento de eSports o el centro de mando de una nave de 'Star Trek'.

Montar algo así en las zonas inhóspitas a las que viajará el campeonato, tiene su mérito y es posible por la forma en la que montan el paddock. Con carpas que tienen estructuras inflables que lo hacen rápido de instalar, funcional y nada invasivo para que al desmontarlo parezca que nada ha pasado allí. Así es la zona del centro de comando y también los garajes de los equipos, que están divididos en dos partes: en la delantera se trabaja en el coche y en la trasera se montan los equipos técnicos necesario. Y se vio limpiar la arena en ellos escoba en mano a pilotos como a Sainz.

El paddock de Extreme E en Arabia.

Y es que los pilotos van a tener que acostumbrarse a cosas que no habían vivido en una competición, por ejemplo, a su sistema para asignar la posición de salida en cada carrera. En las semifinales, los pilotos eligen su casilla metiendo una ficha en un tablero siguiendo el orden de clasificación, y en la final, las votaciones de los fans deciden. ¿Cómo? Con recipientes de arena. A más votos, más arena, y los equipos que no lleguen a la final tienen que dar la suya a la pareja que quieran, un componente estratégico diferente y divertido. Nadie podrá decir que Extreme E no es novedoso...