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"Soy honesto, he fallado"

"Queríamos ganar títulos y no lo conseguimos", asume Vettel ante su última carrera con Ferrari. Hay más despedidas y también retiradas de la F1. 

Sebastian Vettel, en Bahréin. F1 2020.
Scuderia Ferrari Press Office

Fue bonito mientras duró. Se acaba la temporada más extraña que la Fórmula 1 recuerda, en una burbuja constante para protegerse de la pandemia, con 17 carreras condensadas en siete meses. Para algunos de los integrantes de la parrilla, también se acaban etapas en escuderías de leyenda o incluso una carrera deportiva en la élite del automovilismo. Entre todos ellos, destaca Seb: Vettel se marchará de Ferrari con 119 grandes premios en cinco años (seis más de los que disputó en Red Bull), 14 victorias, 55 podios y el cariño del equipo. Pero sin un título que lo hubiera cambiado todo.

"Malasia 2015, ganar en Mónaco en 2017, la victoria en Canadá 2018, hay triunfos para escoger los mejores momentos… pero no suficientes. Fallamos, queríamos ganar títulos y no lo conseguimos. Es una reflexión honesta. Sí, perdimos contra un gran piloto y un gran equipo, pero fallamos. Algunas veces estuvimos cerca, o delante, pero es la verdad, no ganamos", dijo este jueves en Abu Dhabi. "No sé si cedí a la presión, la presión se la pone uno mismo. Tenía el objetivo claro de ganar y también una vinculación emocional porque crecí viendo a Ferrari con Schumacher. Sí, hubo presión, pero yo soy el juez más duro conmigo mismo. Cuando me fui a la grava en Alemania 2018, yo estaba enfadado antes que los aficionados".

"Quizás el tiempo de Fernando fue diferente y lo vivió de otra forma", aportó el alemán, de 33 años, que será piloto de Aston Martin a partir de 2021 (actual Racing Point) con un coche más dócil, hermano del Mercedes, que puede llevarle incluso a luchar por victorias otra vez. Nunca tuvo el carisma de Schumacher ni arrastró al bloque como hizo el Kaiser, pero se marcha con el respeto de los tifosi. Al tetracampeón le sustituye Carlos Sainz, que abandonará McLaren después de dos temporadas. Y a Woking va Daniel Ricciardo desde Renault. Fernando Alonso ocupará vacante.

Sergio Pérez, en Abu Dhabi.

Checo, Albon y Kvyat, en duda

Checo Pérez, que viene de lograr su primera victoria en Sakhir, se despide del antiguo Force India (o le despiden, que no es lo mismo) sin saber a ciencia cierta si estará en la parrilla de Australia: "Red Bull decidirá en algún momento después del gran premio, no sé cuándo, pero no hay prisa. Estoy en paz conmigo mismo, no depende de mí, he hecho lo que debía y más con la victoria. Si tengo un asiento el año que viene, genial. Si no, espero volver en 2022. La victoria me ha dado paz, pero también me ha dado más hambre de seguir".

El mexicano puede reemplazar a Alex Albon (también Nico Hulkenberg está en la pelea), que se quedaría fuera de Red Bull y, probablemente, de la Fórmula 1. Como Daniil Kvyat, que tiene todas las papeletas para quedarse fuera de Alpha Tauri para hacer hueco al japonés Yuki Tsunoda, quien ha brillado este año en la F2 y es protegido de Honda.

Kvyat, Albon o Checo se pueden marchar. Otros se marchan seguro: Romain Grosjean no podrá decir adiós en la pista porque su accidente en Bahréin le descartó. El francés se recupera ahora en su casa, en Suiza, y le sustituye de nuevo Pietro Fittipaldi en Haas. Kevin Magnussen, que debutó con un podio en la F1 allá por 2015, entonces en McLaren, apunta a las carreras de resistencia en Norteamérica. Ambos hacen sitio a Mick Schumacher y el polémico Nikita Mazepin. Aunque el ruso, más correctamente, se hace sitio con su dinero.