MOTOGP | GP DE VALENCIA

Brivio: "No damos órdenes de equipo, nos gusta lo difícil"

El jefe de de Suzuki reconoce que el líder del Mundial le ha sorprendido y se siente muy satisfecho con el trabajo de sus pilotos y la escudería.

Brivio: "No damos órdenes de equipo, nos gusta lo difícil"
AFP7 vía Europa Press AFP7 vía Europa Press

El éxito de Joan Mir esta temporada en MotoGP, con bola de título ya este domingo en el GP de Valencia, es el de Suzuki, cuyo hombre fuerte en su regreso a la clase reina en 2015 es Davide Brivio. El italiano ya rescató en su día a Yamaha del pozo en el que se encontraba, convenciendo a Rossi para que dejara Honda y se fuera con ellos. Ahora, disfruta de un momento histórico porque, además del temporadón del balear, tiene a Rins empatado a puntos con el segundo de la general. Asegura que en Valencia 1 pasó miedo, pero también que siente orgullo por los pilotos que ha creado.

Antes de preguntarle nada hay que felicitarle por el año increíble de Suzuki. ¿Qué puede decir en un momento así?

-Soy un poco cauto y tranquilo porque aún debemos terminar el trabajo, pero obviamente que estoy muy contento de lo que estamos haciendo. Es una gran temporada y creo que la gran diferencia de nuestros pilotos es la constancia. Joan está haciendo un campeonato increíble. Desde que subió al podio en Austria, sólo ha faltado a él un par de ocasiones. Ha subido en siete de las últimas nueve carreras y eso es una gran constancia. Y Álex tuvo el infortunio a principio del año, pero ahora está haciendo lo que esperábamos de él. Tenemos dos pilotos top. Joan ha crecido y Álex se ha curado.

-¿Dos pilotos 'top' sobre la mejor moto de la parrilla o al menos la más constante?

-La Suzuki es la más constante porque es una moto que siempre se adapta a todas las pistas. Sufrimos un poco más en Le Mans, pero ya en carrera Álex se cayó cuando iba segundo. Hemos sido competitivas en todas las pistas y la demostración es la primera carrera de Valencia, donde con sólo veinte minutos de warm up en seco hemos preparado la moto para la carrera y hemos hecho primero y segundo. Esto dice cómo es nuestra moto, que es fácil, en el sentido de que se adapta bien a todas las situaciones.

-Para mí la palabra es equilibrada.

-Está bien. Digámoslo así.

-Pol dijo tras el tercero del domingo, por detrás de Mir y Rins, que ellos no iban muy rápido sólo por la moto. Me parece que fue una manera perfecta de resumir cómo es hoy el equipo Suzuki…

-Es cierto. Es un paquete completo. Hemos trabajado muchos años en esta moto y es una moto muy simple.

-¿Por qué?

-En el sentido de que tiene las cosas esenciales de una moto y no tenemos tantas novedades.

-Por ejemplo, fueron los últimos en introducir el 'holeshot' (sistema que ayuda a realizar aceleraciones más eficaces). ¿Son más prácticos que innovadores?

-Sí, exacto. Usamos lo que sirve, pero también hemos trabajado en los pilotos, buscando hacerles crecer de manera serena, con tranquilidad, dándoles tiempo para aprender. Con los dos sabíamos que el primer año era para aprender y divertirse y, al ser pilotos de talento, en el segundo año dan el paso y comienzan a ir delante. Así que hemos trabajado con la moto y con los pilotos, con la suerte de que nos ha ido bien.

-Vaya si les ha ido bien…

-Nuestra estrategia era crear en casa dos pilotos top en vez de ir a ficharlos. Es algo muy difícil, pero que también te da más satisfacción. Es más bonito así.

-¿Y esperaba el resultado que están dando ahora?

-A principio de año, me esperaba un Rins competitivo en grado de luchar por el Mundial, sí. Y de Joan me esperaba alguna buena carrera, con algún podio y que se empezara a dejar ver, pero no me esperaba esta consistencia suya. Él me ha sorprendido y ha demostrado que cuando alcanza un nivel se queda en él. No hace un podio por casualidad y mantener ese nivel es impresionante.

-Han llegado hasta aquí sin órdenes de equipo entre Mir y Rins. ¿Continuarán sin ellas?

-No hemos dado órdenes de equipo, además de porque no nos gusta, porque son dos pilotos que luchan por el Mundial y no puedes dar órdenes de equipo. Eso lo primero. Y lo segundo, a nosotros siempre nos gusta hacer las cosas más difíciles… Cogemos a los pilotos jóvenes para que crezcan con nosotros y no damos órdenes de equipo, pero el domingo pasado no fue una cuestión de suerte que no pasara nada. Debo decir que estoy muy orgulloso de nuestros pilotos, porque hicieron una carrera inteligente rodando los dos pilotos Suzuki juntos. Ellos sabían que tenían que respetarse y así lo hicieron. Si Joan hubiera tenido delante otro que no hubiera sido Álex, le hubiera atacado. Siendo él, no le molestó, porque los dos tenían un buen ritmo. Habría que ver qué hubiera pasado de llegar pegados al final. Seguro que habría habido batalla, pero ellos han entendido que lo importante es Suzuki y el equipo. Seguro que un día sucederá, pero hasta el momento están corriendo con una gran inteligencia y respetando al equipo. Esto me emociona y me da satisfacción.

-¿Temió en algún momento que aparcaran esa inteligencia el domingo pasado?

-Tuve un poco de miedo, sí, porque habíamos hablado de ello y son inteligentes, pero cuando estás ahí con la adrenalina alta y llega un adelantamiento de última curva… Se puede hacer un adelantamiento que crees que es limpio y con un pequeño error se convierte en sucio. Sí que tenía miedo, sí, además, Pol Espargaró no se rendía y seguía ahí. Pero bueno, esta vez no nos podía pasar en la recta con el motor de la KTM y eso demuestra que nuestro motor también ha mejorado este año.

-¿Piensa que Maverick se ha arrepentido alguna vez de cambiar Suzuki por Yamaha?

-No lo sé. No hablamos. Nosotros estábamos en nuestro segundo año y la Yamaha era muy competitiva y estaba lista para ganar el Mundial. Es muy difícil saber qué va a pasar.

-Si yo fuera el dueño de Yamaha haría todo lo posible porque Davide Brivio volviera a sus filas. Les rescató del pozo fichando a Rossi en su día y ahora ha llevado a Suzuki a la cima. ¿Qué diría si le llamasen desde Yamaha?

-Esto no sucederá nunca, así que no pensemos en ello. Lo que sí debo decir es que esta aventura con Suzuki es algo que, independientemente de si conseguimos rematarlo en las dos carreras que quedan, permanecerá en el corazón para toda la vida.