MOTOGP

Suzuki quiere comer en la mesa de Honda, Ducati y Yamaha

Alex Rins, Joan Mir y Davide Brivio han presentado en Malasia la GSX-RR 2020, una moto con la que esperan consolidarse en la parte delantera de la parrilla de MotoGP.

Suzuki quiere comer en la mesa de Honda, Ducati y Yamaha
@suzukimotogp

Consolidar. Hacer que una cosa inmaterial adquiera firmeza o solidez. Este es el principal objetivo que quiere conseguir Suzuki Ecstar en el Mundial de MotoGP 2020. La firma japonesa, tras abandonar la competición en 2011 debido a la falta de resultados de la GSV-R y la prolongada recesión que afectaba a los países desarrollados y regresar cuatro años después para intentar volver a ganar el campeonato por séptima vez (1976, 1977, 1981, 1982, 1993 y 2000), ha presentado este jueves en el pit lane de Sepang (Malasia) la GSX-RR 2020 de Alex Rins y Joan Mir.

Una moto, cuya principal novedad radica en que es la primera montura creada por Suzuki Racing Company, el departamento de competición fundado por la marca nipona a finales de febrero del año pasado para dotar de mayor autonomía al equipo de carreras a la hora de gestionar sus recursos, organigrama que guarda muchas similitudes a la función que desarrolla HRC para Honda.

Esta división, liderada por Shinichi Sahara y Ken Kawauchi bajo la atenta supervisión de Davide Brivio, ha trabajado intensamente este invierno para conseguir dar ese último paso hacia delante que permita a los de Hamamatsu afianzarse definitivamente en la parte delantera de la parrilla junto a Honda, Ducati y Yamaha, tras volver a saborear el champán desde lo más alto del podio la temporada pasada gracias a Rins en los Grandes Premios de Estados Unidos y Gran Bretaña.

Un avance que se ha focalizado en el motor. Los ingenieros del Sol Naciente han ocupado gran parte de su tiempo en tratar de conseguir más potencia para igualar la velocidad punta de sus rivales en las rectas, si bien el desarrollo del chasis y la electrónica no ha sido descuidado. La tracción y el paso por curva fueron los puntos fuertes que poseía la GSX-RR 2019, si bien la moto adolecía un poco de falta de estabilidad en frenada. 

"La temporada 2019 fue importante para nosotros porque mostramos un progreso constante durante todo el año, y creo que este es el camino correcto hacia el éxito. Alex consiguió dos victorias, que era nuestro objetivo antes de la temporada y luego otro podio. Aprendimos mucho y fue otro paso importante para Alex y para el equipo. También estamos muy contentos con Joan porque mostró un progreso constante y superó la importante lesión que sufrió en Brno para terminar la temporada con algunas carreras muy sólidas. No sólo los resultados han sido sobresalientes, sino también todo el enfoque del fin de semana de carrera y la metodología de trabajo. En ambos lados, podemos tomar buenas lecciones para el 2020. Por supuesto, este será un año especial para Suzuki, ya que es el año 60 en las carreras, por lo que nos sentimos aún más motivados para hacerlo bien. Nuestros ingenieros en Japón han trabajado en varios elementos y pequeños detalles, además del motor, durante el invierno tratando de mejorar nuestro paquete. Los pilotos están listos y entusiasmados, por lo que creo que tenemos que establecer como objetivo mejorar una y otra vez nuestro rendimiento como equipo" ha asegurado Brivio.

De igual modo, el de Barcelona ha señalado la felicidad que le produce cada vez que se enfunda el mono con los colores azul y gris de Suzuki Ecstar: "La temporada pasada me trajo uno de los sentimientos más emocionantes del mundo: ganar mi primera carrera de MotoGP. Fue un sueño hecho realidad, y la segunda victoria también fue increíble. Traeré esas emociones conmigo en 2020, así como la conciencia del crecimiento que he hecho. Una de las lecciones más importantes que he aprendido es cómo manejar mejor una carrera, especialmente cuando estoy liderando o peleando. Llevar esta decoración especial con motivo del 60º aniversario en las carreras me enorgullece. Una de las mejores cosas de estar con Suzuki es que siento un verdadero ambiente familiar, no sé si también fue así en el pasado, pero para mí parece algo que tiene Suzuki en su ADN, junto con la lucha constante por ganar, y creo que esto realmente hace la diferencia. Ahora en 2020 tenemos que mantenernos enfocados y obtener buenos resultados, más podios y con suerte también más victorias. Este es el camino hacia el éxito, creo: poco a poco, paso a paso, con trabajo duro todos juntos".

Por último, Mir ha afirmado que confía en poder usar la experiencia acumulada en 2019 para comenzar a colocar este año su nombre entre los mejores de la parrilla: “Seguro que mis expectativas para 2020 son mucho más altas que el año pasado, porque ya no soy un novato. Terminamos la temporada pasada en un buen camino, con mejoras consistentes que me ayudaron a superar las dificultades que surgieron tras el accidente en Brno y que me llevaron a tener algunas carreras muy positivas al final de la temporada. El primer año fue de aprendizaje, la máquina de MotoGP es una bestia tan grande que tienes que aprender a controlarla, pero tuve un gran apoyo de todo mi equipo. Ahora quiero aprovechar mi experiencia y comenzar a colocar mi nombre entre los mejores pilotos. He entrenado muy bien durante el invierno, me he centrado en la preparación física y también en la suavidad en la conducción, que es una cosa que creo que requiere la GSX-RR. Además de esto, estoy ansioso por volver a subirme a mi MotoGP en Sepang y comenzar a mejorar aún más".