F1

El MCL34 desconcierta a McLaren

Nadie en el box esperaba que Norris clasificara octavo y la sensación antes era de pesimismo. Se ven luchando por los puntos desde Bahréin.

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El McLaren MCL34 de Lando Norris. (Australia, F1 2019).
WILLIAM WEST

Unos instantes antes de la clasificación de Albert Park, había caras muy largas en el motorhome de McLaren. Desde el invierno esperaban a ver en la pista al MCL34 y compararlo con los otros monoplazas de la zona media de la parrilla y las primeras impresiones llevaban al coche naranja a la parte trasera, sólo por delante de Williams y en estrecha pelea con Racing Point para pasar al menos el corte de la Q1. Al rato, Lando Norris clasificó octavo, sólo por detrás del temido Haas, y Zak Brown dijo aquello de que era el día "más divertido en un circuito" para él desde que está al frente del equipo de carreras. Lo cierto es que ni el más optimista en el box esperaba ese resultado.

Al día siguiente se rompió el motor Renault de Sainz a las primeras de cambio y Lando no pudo volver con puntos al garaje, perdió demasiado tiempo para adelantar a Giovinazzi, en las lonas, y por ahí se disolvió su estrategia. Sin embargo, el coche tuvo ritmo para hacer un top-10 con registros de 1:28 altos y 1:29 bajos después del paso por boxes hasta que las ruedas se degradaron demasiado. Fueron los tiempos que hacía Raikkonen (8º), aunque el Alfa Romeo sí controló mejor esa degradación terminando la carrera en 1:28 altos por los 1:30 del británico de 19 años, que llegó justo al final de su primer gran premio en la F1 tras haber exigido de más a las gomas. "Tenía coche con ritmo para llegar al top-10, pero cometí un par de errores. No hice una salida perfecta, me costó adelantar a un coche más lento y luego bloqueé los neumáticos", dice Norris. Las sensaciones no fueron tan malas como el hecho de que sólo ellos y Williams se hubieran quedado sin puntos en Australia.

El monoplaza de McLaren tiene puntos débiles y todavía queda mucho trabajo para mejorar su equilibrio, pero también tiene fortalezas para luchar por ser el quinto coche esta temporada. Su unidad de potencia ha progresado con respecto a 2018 con prestaciones mejoradas y 10 kilómetros por hora más en el modo de clasificación que llevó a Norris a la Q3. Para la próxima semana, en Bahréin, se esperan piezas nuevas que también deben llegar a Barcelona en mayo. El buen desarrollo del coche pasa por el funcionamiento correcto de esos primeros paquetes, que en 2018 no respondieron, de ahí vino el bajón de Woking conforme avanzó la temporada pasada.

Aunque si algo aprenden del primer gran premio del año es que en 2019 el trabajo en la pista desde el viernes se vuelve aún más fundamental: entre Haas, Alfa Romeo, Racing Point, Renault, Toro Rosso y McLaren no hubo más de medio segundo de diferencia en la Q1, del sexto piloto al 18º. Sin acertar con la configuración desde los libres, y con problemas como los que hubo en Melbourne, será más difícil ganar esas décimas extras que te pueden llevar a la Q3, o te pueden condenar en el primer corte…