"Un piloto no puede ir a El Puerto"
El ex campeón del mundo de 125cc (1999) disfruta de Jerez como un aficionado: "Diez años después, al fin he cenado en Romerito"


El ex campeón del mundo de 125cc (1999) Emilio Alzamora afronta su segundo año jubilado como piloto. Eso no le ha apartado de las carreras porque tiene un buen equipo en el Nacional y ha viajado hasta Jerez como un fan más. Hay vida después de las carreras.
Pasea por el paddock como un aficionado más. ¿Qué tal lleva la falta de acción?
Aún me pica el gusanillo cuando llego al circuito y veo a tanto motero, aunque también se pasa bien viniendo como turista y viendo desde fuera de la pista como pilotan. Es mucho más relajado.
¿Llama la atención de los aficionados?
Sí que me reconocen y se acuerdan de mí. Es bonito su cariño. Me piden autógrafos, que nos hagamos fotos y me dicen cosas. El viernes se me ocurrió ir al Puerto de Santa María por la noche y se lió buena cuando me reconocieron. Me tuve que ir rápido, pero por fin he conocido El Puerto después de estar viniendo aquí diez años. Hacerlo cuando era piloto resultaba imposible.
¿Cómo le dio por ahí?
Mi novia, digo mi mujer Itziar, porque me acabo de casar, tampoco lo conocía y bajé al Puerto con ella para cenar en el Romerito. Es increíble la que se forma tanto allí como en Jerez, porque también me pasé por la gymkana de la Avenida Álvaro Domeq. Un ambientazo espectacular.
¿Se percataba de la fiesta de Jerez cuando era piloto?
Visto desde fuera lo haces aún más. Es impresionante la pasión con la que viven el gran premio y cuando eres piloto no puedes ir a ver esto al Puerto porque te devorarían. Ahora he conocido el Puerto después de diez años. Lo único malo es que fui en coche y tuve que aparcar bastante lejos.
Su segundo momento más feliz después del título de Argentina 99 seguro que es el triunfo en Jerez 2000. ¿Me equivoco?
No, porque ganar aquí es muy bonito y, cuando se consigue, es algo que no se olvida nunca. Recuerdo a más de 100.000 aficionados en el circuito aquel día jaleándome. Ganar en Jerez es lo máximo para un piloto español.
Ahora sigue vinculado a las carreras, dirigiendo en el Nacional a Pere Tutusaus y Pol Espargaró. Y con otro equipo en Cataluña...
Tengo cuatro chavales que en dos o tres años estarán en el Mundial. Tienen don para ir en moto y muchas ganas. La cantera es la forma ideal de seguir vinculado a las motos, mi pasión.
Volviendo al Mundial, ¿Qué tal ve el panorama para los españoles en 125cc?
Hay cantidad de gente nueva y el título se lo llevará el que consiga ser el más regular. De los españoles, hay muchos a los que les falta experiencia y los que la tienen, como Pablo Nieto, deben adaptarse a su nueva moto.
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¿Y en las otras dos?
En 250 sigo viendo muy fuerte a Pedrosa, pero ha subido el nivel y se mezcla la veteranía de Porto y De Puniet con la juventud de los debutantes. Y en MotoGP, ojalá veamos a Sete campeón. Lleva dos años luchando por el Mundial, tiene experiencia y Honda apuesta por él. Lo que pasa es que en la pretemporada hemos visto delante a Rossi. Es el hombre a batir.