Cazadores de lore

Night City; neones y polvo: una ciudad de contrastes

En este cazadores de lore pretendemos ahondar en la historia reciente de la emblemática ciudad de Cyberpunk 2077, Night City, así como en sus facciones

En Night City hay calles en las que se puede palpar el ruido y calles en las que el silencio llega a ser asfixiante. Es una ciudad de contrastes elevada a su máximo exponente: los trajes que pululan en el Centro Corporativo rara vez pisarán Rancho Coronado, y si eres un pobre chaval de Watson tu mejor expectativa de vida es morir de forma heroica para que en el Afterlife puedan pedir una bebida con tu nombre. La ciudad en la que se desarrolla Cyberpunk 2077 entierra sus múltiples injusticias con oportunidades de fogueo e ilusiones fatuas. Pero, aun siendo totalmente conscientes de ello, paseando una noche entre los neones de Japantown podemos llegar a sentir que tenemos el mundo bajo nuestros pies y que el éxito está exactamente en la palma de nuestra mano. Esa es la magia de Night City, una ciudad que pone todo a tu alcance pero se asegura de que nunca puedas llegar a tocarlo.

Los artículos catalogados como Cazadores de lore pueden contener spoilers de los juegos sobre los que tratan.

El nacimiento de una “ciudad libre”

Según la realidad que nos propone CD Projekt en Cyberpunk 2077, dentro de cincuenta y seis años podremos pasear por Night City reflectando todas sus luces de neón en nuestros implantes de cromo. Pero, ¿cómo ha llegado la humanidad a ese punto? ¿En qué momento se convirtió en una ciudad independiente a cambio de estar sometida a las corporaciones que coartan el libre albedrio de sus habitantes? Para entender el estado de Night City en su totalidad, tenemos que echar un vistazo a la historia reciente, a sus guerras, a los cambios mundiales y, sobre todo, a los tira y afloja de las grandes corporaciones.

Antes de la cuarta guerra corporativa que asoló el planeta de 2020 a 2023, tuvieron lugar varios años turbulentos y tres guerras corporativas predecesoras. El caos mundial que puso patas arriba la sociedad entre 1990 y 2020 se puede resumir, a grandes rasgos, en una lucha entre las grandes corporaciones y los gobiernos de los países más relevantes por el poder y el control de los recursos naturales del planeta. Por supuesto, los grandes afectados por las consecuencias de los movimientos tanto explícitos como encubiertos de ambos bandos fueron los ciudadanos, daños colaterales de la lluvia radioactiva en Centroamérica y el conflicto termonuclear en Oriente Medio, entre otras catástrofes.

Todo esto derivó en un deterioro irreversible del clima y en el colapso de lo que conocemos como Estados Unidos: nacieron los Estados Libres y, donde solía estar California, Richard Night fundó Night City. Como contraparte del refugio relativamente seguro en el que se convirtió Night City y la cantidad de población que fue atraída a sus barrios por las oportunidades laborales y de comercio, surgieron los nómadas, una clase marginal de millones de estadounidenses que debido al colapso económico recorren la nación en busca de cualquier sustento o material que les permita sobrevivir.

Por supuesto, Night City resultó no ser más que un falso refugio cuando estalló la cuarta guerra corporativa. La lucha titánica entre la corporación nipona Arasaka y la estadounidense Militech pasó de sutiles golpes encubiertos a una guerra en toda regla, a la cual puso el punto y final la explosión nuclear en pleno Centro Corporativo de Night City. El derrumbamiento de la emblemática Torre Arasaka y la muerte instantánea de miles de inocentes supuso la derrota de Arasaka en esta guerra, pero Militech salió igual de perjudicada del conflicto. Surgieron rumores en los bajos fondos de la ciudad atribuyendo la explosión al grupo terrorista Atlantis, cuyas caras más conocidas son Rogue y Johnny Silverhand. Aunque no se haya confirmado de forma oficial, los que hemos vivido de principio a fin la historia de V sabemos que los rumores no iban desencaminados.

Los doce años posteriores a la caída de Arasaka fueron turbulentos en todos los sentidos. De 2023 a 2035 el gobierno de Night City trató de detener la nefasta hegemonía de las grandes corporaciones, prohibiendo las operaciones de Arasaka y tratando de nacionalizar Militech. Las acciones dirigidas por la presidenta Elizabeth Kress no consiguieron evitar la recesión tecnológica y la pobreza extrema en Night City, acompañadas de la inestabilidad política y las revueltas civiles consecuentes. Algo similar ocurrió en la Red, utilizada en años previos con fines bélicos y políticos, infestada por programas hostiles e inteligencias artificiales. Por ello la Unión Europea creó NetWatch, de la que tanto hemos oído hablar durante nuestro paso por Night City. Con esta organización tratando de poner orden en la Red y con la instauración del Muro Negro para aislar la zona segura de la misma de su lado salvaje, la Red quedó totalmente diezmada y controlada a conveniencia de los intereses políticos y corporativos.

Entre 2035 y 2070 tuvieron lugar las fases de reconstrucción y reunificación. Tanto el gobierno como las grandes corporaciones trabajaron codo con codo para restablecer tanto la economía mundial como un estado de relativa calma y estabilidad. Sin embargo, la reconstrucción de Night City corrió a cargo de sus propios ciudadanos, de los nómadas y de las pequeñas empresas, ya que el gobierno estadounidense quería que la ciudad se hundieray las grandes corporaciones estaban tan mal vistas en sus calles que no podían influir en las mismas.

La presidenta estadounidense electa en 2069, Rosalind Myers, propuso unificar los Estados Libres en los Nuevos Estados Unidos. Por supuesto, los Estados Libres se negaron a someterse de nuevo al yugo federal, lo que desembocó en la Guerra Corporativa. De nuevo, las protagonistas del conflicto fueron Militech como brazo derecho del Gobierno y Arasaka como apoyo a los Estados Libres. Sin embargo, en 2070 ambos bandos firmaron un tratado de paz debido a que a ninguno le interesaba que el conflicto desembocara en otra etapa catastrófica tanto para la sociedad como para la economía. Los Estados Libres permanecieron como tal, pero aceptaron ayudar en todo lo posible a los NN. EE. UU. Por su parte, Night City continuó siendo totalmente independiente del Gobierno federal, pero a cambio Arasaka volvió a tener permiso para operar dentro de sus fronteras y se reconstruyó su emblemática torre en el mismo lugar que ocupó décadas atrás.

En los años recientes los problemas que tiene que gestionar Night City no tienen nada que ver con los conflictos bélicos predecesores, pero sí son consecuencia directa de los mismos. Aunque los habitantes de la ciudad de neón caminen por sus calles sin detenerse a pensar demasiado en ello, desde nuestra realidad en 2020 da vértigo asomarse a Night City y ver la tremenda estratificación social sobre la que se rige, mientras que los desastres naturales han provocado que hasta el recurso más básico para el sustento humano, el agua potable, sea solo accesible a unos pocos. Los avances tecnológicos sin una gestión razonable derivan en enfermedades graves como la ciberpsicósis, y muchas personas priorizan antes un implante llamativo que un plato de comida. A pesar de ser la ciudad libre por excelencia, Night City continúa estando bajo el yugo de la diferencia de clases y en 2077 problemas tan fundamentales como la pobreza extrema y el cambio climático no solo siguen a la orden del día, sino que son más graves y obvios que nunca.

Hormigón y aleaciones: Distritos y facciones de Night City

Por muy grande e impactante que parezca Night City, no sería más que una cáscara vacía si no fuera por las personas que habitan en ella. En muchas de sus calles se respira más historia que aire natural: disputas entre bandas, luchas por terrenos beneficiosos para el comercio, conglomerados de edificios, zonas de ocio nocturno… Todo esto distribuido en un caos relativamente ordenado en distritos, subdistritos y territorio controlado por una u otra facción. En este apartado vamos a desgranar el alma de Night City, desde sus calles principales hasta sus callejones más oscuros.

Uno de los distritos que más ha evolucionado con el paso del tiempo es el de Watson, próspero, plagado de empresas japonesas y muy prometedor a nivel industrial. Sin embargo, tras la Guerra de Unificación, Arasaka se cercionó de borrar del mapa a todas sus competidoras, condenando al desempleo y a la pobreza a todos los habitantes de la zona y trasladando el centro de poder al Distrito Cero, del que hablaremos más adelante. En este territorio podemos encontrar los muelles de Arasaka, un terreno muy valioso para la colosal empresa ya que le asegura una conexión marítima directa con el resto del mundo.

Sin embargo, es en el Distrito Industrial Norte donde se puede palpar el desolador abandono del distrito, plagado de edificios derruidos en los que llevan a cabo sus operaciones ilegales los Maelstrom. Esta banda es conocida por su gusto por la violencia y los implantes de ciberware, los cuales en su opinión los alejan de la debilidad de la carne humana. Para la mayor parte de los habitantes de Night City son un grupo de ciberpsicópatas con los que es recomendable mantener cierta distancia.

Los últimos dos distritos de Watson los hemos recorrido muchísimas veces durante nuestras horas acompañando a V en su aventura: Little China y Kabuki. El primero nació de la aglomeración de inmigrantes (en su mayoría chinos, de ahí su denominación) que se mudaron a los edificios de esta zona después de que las empresas del Distrito Cero abandonaran sus actividades en la zona. De esta forma surgieron multitud de pequeños negocios, generando una zona considerablemente asequible de ocio con sus restaurantes, tiendas y casas de apuestas, todo con un ambiente indiscutiblemente oriental.

Por otro lado, en los estrechos callejones de Kabuki podemos encontrar los restos que dejaron las corporaciones médicas japonesas tras ser ahuyentadas por Arasaka durante la Guerra de Unificación: clínicas clandestinas, mercado negro, prostitución, neurodanzas ilegales y pobreza emanan de cada una de sus esquinas. Es en esta zona donde podemos encontrar a las Mox, un grupo de macarras y prostitutas que son muy capaces de valerse por sí mismas y con una triste historia de trasfondo. Elisabeth Borden tenía un local de trabajadoras sexuales llamado Lizzie’s que tenía fama de cuidar a sus empleadas de una manera impecable. Por ello, cuando un Garra de Tygre violó a una de las Mox, Lizzie se aseguró que vengarla, matándolo. Por desgracia, esto desembocó en su propio asesinato, pero su espíritu sigue en el local e inspira a la banda a hacerse valer sin ceder un centímetro.

Como contraparte del distrito anterior tenemos Westbrook, la zona más prestigiosa de Night City con mucha diferencia. En North Oak se concentra un porcentaje de población menor al 1%, y la mayoría de ellos ni siquiera puede comprar una propiedad y se limita alquilarla. Banqueros, dueños de grandes empresas y famosos habitan en las extravagantes y altamente protegidas mansiones de North Oak, un estilo de vida que grita que han alcanzado la cúspide de Night City. Los que no se pueden permitir residir en esta zona pero aspiran a hacerlo en un futuro cercano se conforma con Charter Hill, una zona segura a la que sus habitantes suelen acudir para dormir después de intensas jornadas de trabajo y noches de ocio en Japantown.

El carismático subdistrito de Japantown surgió a partir de la tendencia de algunas familias de Little China que decidieron asentarse al otro lado del puente. Esto dio lugar a la zona de ocio por excelencia, tanto para ricos corpos como para turistas despistados. Sus restaurantes, tiendas y locales de lujo han encontrado la fórmula mágica para hacer una gran caja cada noche, todo ello bañado en llamativas luces de neón. En esta zona operan también los Garras de Tygre, una banda en gran parte de japoneses obsesionados con las katanas, los tatuajes a color y las motos. Muchos de los negocios legales y fructíferos de Japantown están en su poder, y no son más que tapaderas para sus operaciones ilegales y blanqueo de dinero.

Las personas que se divierten en Japantown suelen trabajar en la jungla de rascacielos que es el Distrito Cero, la zona de actividad corporativa por excelencia de Night City. El Centro tiene un ambiente empresarial, pero eso no evita que tenga varios locales de ocio en los que los trabajadores pueden desconectar de sus duras rutinas. En el subdistrito vecino, el Centro Corporativo, podemos encontrar el mayor alarde de poder de las grandes corporaciones que regentan la ciudad. En su centro encontramos la gran rotonda Memorial Park que recuerda la trágica explosión nuclear de 2023, rodeada de sedes y oficinas donde se decide el destino de toda la ciudad y sus habitantes. Por supuesto, la Policía de Night City es omnipresente en esta zona, pero los ciudadanos de a pie los tratan como una banda más: tienen sus intereses propios como colectivo, no son agentes de la ley que pretendan erradicar el crimen. Tan solo perseguirán los casos que les sean convenientes.

Cuando decimos que Night City es una ciudad de contrastes es por diferencias como las que hay entre el Distrito Cero y Heywood, por ejemplo. Incluso podemos encontrar una clara estratificación social dentro del propio Heywood: cuanto más al sur vives, más pobre eres. Es un distrito dormitorio del que sus habitantes suelen presumir con orgullo, ya que es respetable en su mayor parte. Wellsprings es el subdistrito con la mejor fama de los tres que componen Heywood: colorido y lleno de vida, recuerda a lo que fue la costa californiana a principios de siglo. Su zona turística se encuentra al norte, dado que el paisaje y la vida diaria es más desoladora según descendemos a los muelles o nos acercamos al colindante El Glen.

En El Glen ocurre algo similar en cuanto a la distribución de riquezas: es un barrio humilde pero seguro en el norte, mientras que en el sur reinan las chabolas, los edificios en ruinas y las bandas. Su símbolo más característico es el Ayuntamiento del gobierno, que no puede competir con los grandes edificios del Distrito Centro pero tiene gran importancia simbólica para los ciudadanos. Fue en ese lugar donde Lucius Rhyne negoció en 2070 la independencia de Night City cediendo terreno a Arasaka. Los Valentinos operan en esta zona, y al sur son prácticamente la única fuerza de autoridad que se puede encontrar. Pueden ser detectados a simple vista por sus implantes dorados, su uso de la simbología católica en grafitis y tatuajes y suelen conducir vehículos tuneados. Los ciudadanos de Heywood les son leales a cambio de su protección, muchos llegan a convertirse en leyenda por su lealtad y algunos alcanzan el punto de ser prácticamente santificados por los locales. Los Valentinos comparten el territorio de Vista del Rey con los Calle 6 (de los cuales hablaremos en profundidad más adelante), y es considerada la zona menos segura de Night City. Sumida en la pobreza y en los escombros, todo el que ha tenido la más mínima oportunidad se ha ido del barrio sin echar la vista atrás.

Al sureste de Night City tenemos Santo Domingo, una zona especialmente pobre que se creó con la idea de ser una zona dormitorio para los trabajadores de las fábricas. Este proyecto no cuajó debido a que todas las fábricas cerraron y sus empleados y familias se quedaron sin nada que echarse a la boca. Algunas corporaciones tratan de invertir para crear una versión mejorada de Santo Domingo aprovechando que el precio del inmueble es ridículamente barato en la zona, pero la mayor parte de su población no puede aspirar a disfrutar de un hipotético nuevo santo Domingo. Muchos empleados de alto nivel defienden que Rancho Coronado es una zona, si bien no la utópica residencia del sueño americano que habían prometido, respetable y agradable en la que vivir. Otros, sin embargo, señalan su deterioro y alto nivel de toxicidad debido a su innegable cercanía con el vertedero de la ciudad. Por otro lado, en Arrollo lo único que podemos encontrar son fábricas cerradas, edificios aglomerados y una economía local ahogada sin perspectivas de mejora. La facción que podemos encontrar en Santo Domingo son los patrióticos Calle 6. Con su característica estética de barras y estrellas nacieron como una milicia de vecinos entrenados en armas para expulsar de la zona a maleantes y bandas, pero a pesar de que ellos creen en la nobleza de su causa, a ojos de los demás no son más que otra banda corrupta que recurre a la violencia para alcanzar sus intereses.

La historia del distrito de Pacífica es probablemente el trasfondo más triste de Night City. El proyecto era construir el resorte vacacional definitivo, con parques de atracciones, paseos marítimos y restaurantes en cada esquina. Invirtiendo miles de millones de eurodólares durante el periodo de reconstrucción, la idea era que lo construyeran refugiados de Haití. Sin embargo, todas las inyecciones de dinero fueron retiradas abruptamente cuando estalló la Guerra de Unificación. Esto dejó tanto a Coastview como a la urbanización West Wind con edificios a medio construir y una economía deplorable. Los habitantes tuvieron que unirse cuando las autoridades decidieron arrasar Pacífica por miedo a que lo dominaran las bandas, lo que dio lugar al nacimiento de los Hijos del Vudú. Los ciudadanos ganaron el control de la zona, pero el gobierno ha renunciado a la zona y ni siquiera la policía de Night City responde las llamadas de Pacífica.

Son dos las bandas que podemos encontrar coexistiendo en Pacífica. Por un lado están los Hijos del Vudú, miembros de la diáspora haitiana que lucharon para defender Pacífica de las autoridades de Night City. A nivel estético son fácilmente identificables ya que utilizan simbología criolla como rastas y amuletos hechos con huesos. Se especializan en el netrunning, y su máxima es desvelar los secretos de la Red traspasando el Muro Negro. Trabajan en su misión como si se tratara de una religión, una meta mística relacionada con la vida eterna y la omnisciencia. Por supuesto, y como todas las bandas, también financian operaciones ilegales como el ciberhackeo y el tráfico de drogas. Por otro lado están los Animales, también fácilmente reconocibles por su corpulencia y musculatura. Son una banda que emplean bioaumentos artesanales para aumentar su cuerpo hasta el punto en el que parecen más bestias que humanos. Además, emplean hormonas y aprenden muchas técnicas de combate para convertirse en grandes luchadores cuerpo a cuerpo. Se pueden encontrar en toda Night City, pero se concentran en los locales de lucha al sur de Pacífica.

La última zona que nos queda por mencionar no es más que una mera fuente de recursos a ojos de la mayoría de habitantes de Night City. Además de diferentes grupos de nómadas, en las áridas tierras de Badlands podemos encontrar los Campos Petrolíferos del Norte, el punto de origen de la fundación de la ciudad. En la década de los 90 Richard Night permitió que la empresa Petrochem extrajera sin muchas limitaciones legales los recursos de esta zona mientras él construía los primeros rascacielos en Bahía de Coronado. Estos campos son un contaminante y tóxico recuerdo de la base sobre la que se yergue Night City. Por otro lado, las Tierras Baldías del Este son un árido ejemplo del colapso climático, plagado de pueblos abandonados y tierras fantasmas tan solo visitadas de forma esporádica por chatarreros y nómadas. Por último nos queda la zona más importante de Badlands, al menos para el sustento de Night City: el Desierto Meridional. En él se encuentran todos los cultivos y paneles solares que proveen a la ciudad tanto de alimentos como de energía.

Como ya hemos mencionado, son los nómadas los que suelen habitar en las afueras de la ciudad. Podemos distinguir dos facciones principales: los Aldecaldo y los Espectros. Los primeros suelen trasladarse siguiendo la costa oeste y trabajan en cualquier tarea que encuentren, ya sea en granjas o cualquier tipo de trabajo manual. Algunos, sin embargo, prefieren dedicar su energía a actividades menos lícitas como la chatarrería o el contrabando. Aunque siempre evitarán a toda costa entrar en la metrópolis o tratar con personas urbanitas. En cambio, los Espectros si suelen realizar encargos para las personas de la ciudad. Son una escisión de los Raffen Shiv y muchos los consideran poco más que matones de carretera: atacan a cualquier objetivo, son mercenarios de reputación dudosa y realizan trabajos para cualquiera que esté dispuesto a pagarles.

Una ciudad sin límites

Como ya hemos visto, Night City es una ciudad de contrates, que acoge en su seno toda una malgama de colores, de bandas y de ideologías. A lo largo de nuestra aventura en Night City podemos sentir cómo sus calles palpitan con vida propia, pero siempre está bajo el yugo de los poderosos que actúan desde las sombras. Políticos con la memoria lavada, magnates empresarios que actúan bajo coacción y habitantes que tratan de dejar huella mientras un péndulo afilado cuelga sobre la ciudad, sin que nadie tenga claro dónde caerá su siguiente corte.

Si juegas bien tus cartas, puede que las generaciones venideras de la ciudad de neón te recuerden, ya sea como una leyenda o como un personaje despreciable. A fin de cuentas poco importa, ya que todos los habitantes están demasiado ocupados tratando de sobrevivir o de tallar su propio nombre en la carta del Afterlife. Da igual que seas un corpo o una muñeca con implantes defectuosos, al final, Night City baña con neones e injusticias a partes iguales.

Fuentes:

CD Projekt (2020). Cyberpunk 2077 La Guía Oficial Completa. Piggyback.

Batylda, M. (2020). The World of Cyberpunk 2077. Dark Horse Books.

Cyberpunk 2077

Basado en el famoso y alabado juego de rol clásico de lápiz, papel y dados, CD Projekt RED cambia la espada y brujería de The Witcher por los entornos futuristas, las armas de fuego y láser y los implantes biomecánicos de Cyberpunk 2077, un RPG de acción para PCPlayStation 4, Xbox One y Stadia de mundo abierto basado en el universo del clásico juego de rol de Mike Pondsmith, Cyberpunk 2020.

Cyberpunk 2077