My Hero: One's Justice 2
My Hero: One's Justice 2

My Hero: One's Justice 2, análisis

Los superhéroes más populares del comic japonés vuelven a la carga con una secuela de su juego de lucha estilo arena que presenta un gran plantel de personajes, pero escasas novedades.

La industria del manganime suele tener réplicas recurrentes en la industria del videojuego. Títulos que en la mayoría de ocasiones priorizan cautivar al seguidor de la serie en cuestión, por encima de obtener el reconocimiento del gran público. A partir de la generación de los 128 bits, dos géneros destacan por encima del resto en este tipo de adaptaciones: los musou y los arena fighter. My Hero One’s Justice 2 forma parte del segundo, y nos deja una sensación de ‘déjà vu’ absoluto.

My Hero Academia, conocida en japón como Boku no Hero Academia, es un popular shonen manga del autor Kohei Horikoshi. En desarrollo desde 2014, la historia destaca por presentar algo tan característico del comic occidental y, en especial, del norteamericano como los superhéroes, pero en un entorno tan ajeno a este tipo de historias como es Japón, más allá del género tokusatsu (Ultraman, Kamen Rider…).

En un planeta donde la mayoría de seres humanos nacen con un ‘don’, nuestro protagonista, Izuku Midoriya, es la excepción. Pese a ello, su ímpetu y ambición provocan que el mayor superhéroe de todos los tiempos, All Might, se fije en él y le traspase el One For All, un don que puede ser pasado de un usuario a otro por medio del ADN. Gracias a ello, Midoriya es capaz de entrar a la Academia U.A., un centro de aprendizaje elitista para aspirantes a superhéroe. Bajo esta premisa comienza a grandes rasgos la historia de este manganime, que en esta secuela de su videojuego de lucha nos lleva hasta el arco que tiene a Kai ‘Overhaul Chisaki como principal villano.

Hasta el momento, My Hero Academia tiene a la saga My Hero: One’s Justice como su máximo valedor en la industria del videojuego, pero Midoriya, All Might, Bakugo y compañía también han tenido títulos en Nintendo 3DS, dispositivos móviles, máquinas Arcade o aparición en títulos como Jump Force. Sin el renombre de otros grandes shonen manga como Naruto o One Piece, los superhéroes más populares del manganime continúan escribiendo su joven historia en la industria.

Una secuela con pocas novedades

My Hero: One’s Justice 2 es una secuela con pocas novedades, pero que destaca gracias a un apartado gráfico resultón que da lo mejor de sí gracias al Unreal Engine 4 y una jugabilidad simple pero directa y entretenida. De la mano de Bandai Namco, Byking ha sido la encargada de desarrollar una nueva entrega de la saga, demasiado continuista y que parece especialmente pensada para todos aquellos que disfrutaron con su antecesora.

El modo historia nos presenta un desarrollo en viñetas con el que iremos conociendo como se desarrollan los acontecimientos desde el punto de vista de héroes o villanos. En ella avanzamos mientras combatimos contra los distintos personajes, en lo que resulta un modo de juego sin excesiva profundidad y que puede servir para que los fans conozcan un poco más sobre algunos de los protagonistas y antagonistas.

El modo misión es posiblemente lo más interesante de esta segunda entrega. Ya pudimos disfrutar del mismo en la primera, y aquí nos aporta un extra de rejugabilidad importante, formando equipos basándonos en la compatibilidad <de los personajes para potenciar a los mismos y progresando en un mapa mientras terminamos con el resto de oponentes. Una especie de modo ‘supervivencia’ con un factor estratégico notorio.

Un tradicional modo Arcade y un multijugador offline y online aportan ese extra tan necesario en cualquier título competitivo. El juego online se divide en partida clasificatorias y no clasificatorias, pudiendo así subir nuestro rango o jugar de una forma más casual frente a jugadores de todo el mundo.

Enorme plantel de personajes

My Hero: One’s Justice 2 saca musculo especialmente en su plantel de personajes, y es que con un total de 40 prácticamente dobla a su antecesor con 18 nuevos personajes. Poder disfrutar de todo el poder de Mirio Togata, Sir Nighteye o Kai Chisaki es toda una experiencia que los seguidores de la serie valorarán. La posibilidad de plantear equipos de tres, da un mayor valor a este amplio plantel, pudiendo así disfrutar con mayor regularidad de todos.

Otro ‘arena fighter’ genérico

La mayoría de licencias manganime que se trasladan al videojuego suelen adoptar como género recurrente la lucha y, dentro de ella, los arena fighter’ son una de las opciones más recurrentes. La saga Naruto Ultimate Ninja Storm, desarrollada por CyberConnect2 es posiblemente el máximo exponente de cómo desarrollar títulos de calidad dentro de este estilo; mientras que Dragon Ball Z Budokai Tenkaichi sería otra saga destacada.

Los arena fighter son por norma general juegos poco profundos, simples y directos que priman la espectacularidad y una plantilla numerosa en la que nadie se quede fuera del juego. Vamos, juegos que buscan cautivar principalmente al fan. Un sistema de combos excesivamente sencilla que nos permite encadenar combinaciones explosivas sin demasiado esfuerzo, destruir los escenarios a nuestro paso e invocar aliados en batalla (equipos de tres) que nos apoyan mientras combatimos. Un ataque especial, Plus Ultra, nos permitirá realizar los ataques más poderosos del juego conforme vayamos rellenando la barra del mismo. Además, podremos combinar este con nuestros aliados de equipo y así desencadenar una tormenta perfecta sobre nuestros rivales.

Los juegos de lucha son uno de los géneros que sobre el papel resultan más asequibles a simple vista en el mundo del videojuego, pero habitualmente son todo lo contrario. Una complejidad y profundidad enorme, y un dolor de cabeza para cualquier desarrollador a la hora de gestionar, desarrollar y balancear a todos los personajes. Los arena fighter son notoriamente distintos a los juegos de lucha más tradicionales, tan solo hay que ver sus gigantescos planteles, un exceso que se pueden permitir porque pese a las notorias diferencias entre unos y otros, el sistema de combos suele ser redundante. Estos abogan por una simplicidad que en muchas ocasiones es un punto a favor, pero no en el caso de My Hero One's Justice 2, que abusa de un modelo visto en demasiadas ocasiones y que sí, nos puede hacer disfrutar durante varias horas, pero termina acusando en exceso sus limitaciones.

Diversión directa

El juego exige un esfuerzo mínimo al jugador, con un sistema de combos simplificado al máximo y en el que cualquier combinación saldrá casi sin enterarnos de la misma. Este hecho es ideal para compartir la diversión con cualquiera de nuestros amigos, pero un aspecto negativo en cuanto queremos profundizar en el mismo o destacar de forma online.

Cada personaje está trabajado y tiene habilidades y movimientos muy diferenciados entre sí, y los escenarios destacan por lo destructibles que son, demasiado quizá. Todo se rompe de una forma extrema, lo cuál es normal dado el poder que tienen nuestros personajes, pero en muchos casos terminan convirtiendo las arenas en plazas gigantescas sin prácticamente nada alrededor.


CONCLUSIÓN

My Hero: One’s Justice 2 no sorprende ni innova respecto a su anterior entrega. Una secuela con pocos alicientes más allá de progresar en la historia del popular manganime y disfrutar de un plantel de personajes superior. Diversión directa sobre la que cualquier jugador puede destacar y desarrollar todo el potencial de los personajes, pero que pasadas unas horas acusa notoriamente esa falta de profundidad.

LO MEJOR

  • Un enorme plantel de personajes. No falta nadie.
  • La espectacularidad de los combates: poderes, destrucción…
  • Su simplicidad puede hacernos disfrutar contra cualquiera

LO PEOR

  • Escasas novedades en esta segunda entrega
  • La simplicidad resta mucha profundidad al juego
6.5

Correcto

No es lo último ni lo más original, tampoco cuenta con la mejor ejecución, pero puede divertir si te gusta el género. Bien, pero mejorable.