Mortadelo y Filemón: La Máquina Meteoroloca - Capítulo VII:La Conquista de Ofelia
Aventura de Mortadelo y Filemón en la que deberán buscar a la máquina metereoloca. Una aventura entretenida y llena de humor.
CAPÍTULO VII: LA CONQUISTA DE OFELIA
De nuevo vamos a ser todo el rato Mortadelo para apechugar con Ofelia en todo este capítulo. Vamos a Le Petit y enseñamos la tarjeta de reserva al Maître, que nos deja pasar al comedor. Hablamos con Ofelia, pero no se muestra muy comunicativa hasta que no le traigamos flores y le recitemos poesías. Por eso salimos, para conseguir todo lo que ella quiere.
Vamos a Yohusi y hablamos con la florista. (Cuando solo somos un personaje podemos hacer las cuatro acciones). Le pedimos un ramo para regalar y nos lo dará. De nuevo el Le Petit, junto a Ofelia, le damos el ramo pero está lleno de pulgones y la bronca que nos hecha es descomunal. Regresamos a la floristería y le damos el ramo a la dependienta para que vea como están sus plantas. Vamos a la T.I.A. y hablamos con Bacterio sobre si tiene algún mejunje y nos da un vaporizador de Sulfato de Plata. Regresamos a la floristería, se lo damos a la florista y ella nos da una semilla.
Salimos de la ciudad y vamos al bosque (parque) donde usamos la semilla de orquídea en el montón de arena. Volvemos a la T.I.A., en la ciudad, y le decimos a Bacterio que el vaporizador no funciona, con lo que nos da un bote de crecimiento instantáneo que vamos a poner en el parque, sobre la orquídea. Una vez haya crecido, la cogemos y vamos a Le Petit a dársela a Ofelia.
Volvemos otra vez al parque/bosque fuera de la ciudad y hablamos con el poeta para ayudarle a rimar.
Deberemos acabar la frase con la palabra que rime con la que dice al final el poeta. Por orden serán las frases: "Ofelia...". "Carnet caducado...", "Faja reventada..." y " No solo es fea...". (No pongo el orden de las frases ya que es aleatorio y cambia en cada sitio. De todas formas siempre están las mismas. Y esto también pasa con las conversaciones).
Regresamos a Le Petit y hablamos con el poeta, retándole diciéndolo que rimamos mejor que él. Aquí también deberemos rimar el última palabra de la frase que nos diga con las frases que nos salgan, o sea que debemos acabar sus sonetos. Decimos "luz de tus ojos...", "resplandor cara...", "Pienso día y noche...", "Desde que te vi..." y "Duele el alma...". Y ganamos al poeta.