GOLF | PGA CHAMPIONSHIP

Arranque frío de Rahm en el circo del cañonero DeChambeau

El estadounidense partió la varilla del driver en un swing salvaje. Rahmbo se quedó al par en un turno de tarde complicado. Los otros aspirantes al número uno tampoco brillaron.

Jon Rahm PGA Championship 2020
Kelvin Kuo USA TODAY Sports

La pelea por el número uno arrancó fría en la primera jornada del PGA Championship. Ninguno de los cuatro candidatos al primer puesto del ranking mundial brilló especialmente en el TPC Harding Park de San Francisco (California), sede de un primer major de la temporada desangelado por la ausencia de público que impone la pandemia. Ni Rahm, al par, ni Justin Thomas (+1), ni Webb Simpson (+1).

Solo jugó bajo par Dustin Johnson (-1), a cuatro golpes del liderato que selló ya en el turno de mañana el australiano Jason Day (-5), ganador del torneo en 2015, y que luegó igualó Brendon Todd. En el de tarde, marcado por un viento cambiante que complicó el panorama, le tocó a Rahmbo. Tuvo una vuelta desordenada, con bogeys al 2, al 6 y al 9 y birdies en el 7, el 10 y el 16. Este viernes volverá a la carga (desde las 17:33) en España) y no debería tener problemas para superar el corte, que probablemente se sitúe por encima del par. 

El principal protagonista en el estreno fue el meticuloso Bryson DeChambeau. El bombardero californiano, que esta semana juega a escasos 100 kilómetros de casa, ha ganado músculo (hasta 20 kg) y ha decidido llevar al extremo su swing con el driver y partió la varilla en la salida del septimo hoyo. "Solo ha sido un swing un poco duro", bromeaba el líder de la estadística de distancia desde el tee con 324,4 yardas de media (unos 296 metros), que firmó una tarjeta de -2, cerca de los primeros puestos. No hubo nadie para presenciar su salvajada en directo.

El Tigre presenta candidatura

Tampoco para jalear cada golpe de Tiger, que presentó su candidatura a un quinto entorchado con un buen -2. El Tigre estrenaba putter, un nuevo Scotty Cameron Newport, y abrochó cinco birdies para su mejor arranque en un grande en los últimos ocho años. "A veces me cuesta agacharme y ya no practico tanto como antes, que podía estar cuatro, cinco o seis horas al día. Con mi espalda operada no puedo (...) Este putter es un poco más largo y he podido estar practicando un poco más", explicó.

La cara opuesta de la moneda en los greenes le tocó a Sergio García, que salía en un partido estelar con Rahm y Mickelson y falló varios putts de corta distancia. Acabó desesperado en +3 con seis bogeys por tres birdies. Tendrá que pelear el corte en la segunda vuelta como Jorge Campillo (+4) y Rafa Cabrera Bello (+2), los otros dos españoles en liza.