JUEGOS OLÍMPICOS | PIRAGÜISMO

Craviotto iguala a Cal como español con más medallas

La plata del K4 500 es su quinto metal en unos Juegos, pero supera al gallego en oros (dos oros, una plata y un bronce frente a cuatro platas y un bronce).

Tokio
0

Saúl Craviotto (Lleida, 36 años) ya está a la altura de David Cal, el español más laureado. De piragüista a piragüista. El catalán, al ganar la plata con el K4 igualó al gallego a cinco medallas. Pero ha subido más veces a lo más alto del podio. Fue oro en K2 500 en Pekín 2008 con 'Perucho', plata en Londres 2012 en K1 200, campeón olímpico en Río 2016 en K2 500 con Cristian Toro y también bronce en K1 200. El de Cangas siempre triunfó en solitario, en canoa. Cuatro platas y un oro entre Atenas 2004 y Londres 2012.

El niño que soñaba con jugar en el Barça y al que su padre, Manuel, le subió ya siendo un bebé a la piragua, tuvo la oportunidad de ganar otra medalla en K1 200 pero fue séptimo. Acostumbrado a ir siempre "con el agua al cuello", clasificándose en preolímpicos o pasando por duros 'trials' nacionales, en los Juegos saca lo mejor. Ya era policía nacional cuando se bañó en oro en 2008. "¡Si tú eres el del piragüismo!", le soltó un detenido durante una operación contra el menudeo de droga mientras le cacheaba. Junto a Perucho también hacía 'banda' en El Molinón, en Gijón, en los partidos de liga... un campeón olímpico.

Padre de dos niñas, Valentina y Alejandra, en marzo del año pasado, durante el confinamiento y una vez se supo del aplazamiento de los Juegos, se reincorporó a la comisaria Gijón. Pasó a primera línea. Ya era conocido para el gran público... Por ganar MasterChef en 2017. "Cuando me lo propusieron, no sabía hacer ni una tortilla", recuerda. Se metió en Casa Gerardo, con la constancia de un deportista de élite aprendió y acabó siendo el triunfador.

En Tokio, cuatro superclases aparcaron egos para formar el K4. Carlos Arévalo (Betanzos, 27 años) se quedó fuera de Río y aprovechó para hacerse militar profesional. Ejerce en en el Regimiento Príncipe de Infantería en Cabo Noval (Asturias).

Marcus Cooper nació en Oxford hace 26 años "por casualidad" porque sus padres iban y venían desde Portopetro (Mallorca) y en Río 2016 fue la gran sorpresa ganando el oro en K1 1.000. Comenzó a palear "para estar más fuerte" y ahora es un armario.

Rodrigo Germade (30 años) es otro producto del vivero de Cangas. Es el que menos ruido hace, pero tiene cuatro medallas en Mundiales y fue quinto con el K4 1.000 en Río. Desmotivado, estuvo a punto de dejarlo. Su técnico entonces, Luis Brasero, tuvo que convencerle para seguir. Padre de una niña y estudiante de Derecho, su motor en los últimos metros es vital.