TOKIO 2020

Policía deportista

La Agrupación Deportiva de la Policía fomenta la actividad en el cuerpo y envía a agentes a los Juegos Olímpicos, como Saúl Craviotto.

Policía deportista
Paco Paredes | Diario As

La Agrupación Deportiva de la Policía nació en 1984, auspiciada por el Consejo Superior de Deportes (CSD). Como explica a AS su responsable, Mar Fernández, pretenden “fomentar la actividad física y gestionar la compatibilidad entre la parte profesional y la parte deportiva” de sus integrantes. En la actualidad tutelan a casi un centenar de deportistas de alto nivel, alto rendimiento o miembros de los equipos oficiales de la Policía, que participan en eventos de carácter nacional e internacional. Su administración se lleva a cabo a través de la Sección de Deportes, adscrita al Centro de Actualización y Especialización de la División de Formación y Perfeccionamiento, en Carabanchel.

Saúl Craviotto, con el K4 500, dispone de su billete a Tokio (y además ejercerá de abanderado). Otros atletas, como Sonia Franquet, bronce mundial y diploma olímpico en pistola de aire comprimido; Laura Palacio, campeona de Europa de kárate; o Javier Hernanz, múltiple medallista de plata y bronce en Mundiales y Europeos, no lograron la clasificación para la cita olímpica. Débora Torreira, jugadora del Liberbank Gijón de balonmano, o Estela Fernández, del Madrid Club de Fútbol, militan en Primera División. ¿Y cómo compaginan entrenamientos y trabajo? Responde Mar Fernández: “Aunque parezca mentira, en la Agrupación se realiza mucho papeleo. Estamos en contacto con las federaciones de nuestros deportistas y les facilitamos trámites y exenciones en caso de competiciones o concentraciones”.

Javier Hernanz, quien se quedó a cuatro votos de la presidencia de la Federación Española de Piragüismo (le batió Pedro Pablo Barrios), analiza su rutina: “Solemos currar desde las 08:30 hasta las 15:00. Antes de entrar hago alrededor de una hora en el agua, me levantaré sobre las 05:30 y a las 06:30 ya me encuentro en mi ambiente. Ducha, y después de la jornada continúo con más preparación”. Hernanz, de 38 años, ejerce en la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) de Gijón, cerca del embalse de Trasona, donde se ejercita: “Estamos liberados por ley si obtenemos buenos resultados internacionalmente. En mi caso, andamos un poco más expuestos con la UPR, pero nunca nos ha ocurrido nada”. El asturiano estudió Derecho e ingresó en la Policía tras una prórroga para acudir a Pekín 2008.

Laura Palacio también hizo Derecho. Opositó en 2009 y accedió en 2011. Karateca de 34 años, anunció recientemente su retirada de la élite: “No conseguí plaza para los Juegos en kumite, aunque mis jefes en Tenerife me brindaron todo el apoyo para cumplir mi horario, completar un buen rodaje y buscar el pase a los Juegos”. Su deporte desaparecerá del programa olímpico y ella se centrará en su carrera: “Me parece injusto que el kárate no se conserve para París sin la oportunidad de vernos en acción. Afortunadamente, con mi profesión me siento valorada y convertirme en policía fue un objetivo desde adolescente. Para cualquier disciplina necesitas vocación”.