MERCADO DE FICHAJES

El bloqueo entre Roma y Nápoles empuja Morata a la Juve

El director deportivo Paratici, harto de esperar el traspaso de Milik para liberar a Dzeko, reactivó la opción del colchonero. El objetivo bianconero es tener a un punta ya este lunes

El bloqueo entre Roma y Nápoles empuja Morata a la Juve
Simon Stacpoole/Offside Offside via Getty Images

La Juventus, como hace a menudo en el mercado, siempre deja abiertas varias puertas para sus objetivos. En este mes la prioridad era regalarle a Pirlo un delantero centro y la lista era clara: Luis Suárez, Dzeko, Morata.

El uruguayo, como ha explicado ayer Fabio Paratici, ha caído por los problemas en conseguir su pasaporte italiano a tiempo, y con el bosnio bloqueado por Roma y Nápoles, en estas horas ha vuelto a coger fuerza la opción Álvaro Morata, adelantada por AS el pasado 5 de septiembre.

Giallorossi y azzurri siguen sin encontrar un acuerdo por Arkadiusz Milik, a pesar de que el polaco ya pasó el reconocimiento médico el viernes en Suiza. Los romanos tampoco utilizaron a Edin Dzeko durante el partido con el Verona del sábado, conscientes de que en las siguientes horas el delantero se habría podido marchar hacía Turín.

Ayer, sin embargo, surgieron nuevos problemas en la negociación: la Roma pidió un descuento sobre los 25 millones pactados con el Nápoles y De Laurentiis, hasta ahora, no quiso concederlo. Mientras tanto, la Juve esperaba y cada vez más nerviosa.

Paratici le había prometido a Pirlo tener a un delantero antes de que arrancara la Liga y ayer el técnico tuvo que apañarse con adaptar a Kulusevski al lado de Cristiano (le salió bien: 3-0 a la Sampdoria con gol del sueco).

La Vecchia Signora no quiere esperar ni un día más: si hoy no llega Dzeko, mañana lo hará Morata. Los contactos con el Atlético se han intensificado en las últimas horas y la posible llegada de Luis Suárez al cuadro rojiblanco favorece la negociación.

La Juve quiere una cesión con opción de compra desembolsando en total alrededor de 45 millones, y los colchoneros prefieren que esa opción sea obligatoria. La distancia no es insalvable, mientras que con el jugador ya está todo arreglado desde hace semanas. Antes de que se acabe este lunes, la Vecchia Signora quiere tener a un punta: la paciencia de Paratici se ha agotado.