DEPORTIVO

El Deportivo apuesta por un proyecto de presente… y futuro

Todo son contratos medios-largos. Granero y Lucho firmaron tres años; Abad y Héctor, dos; y Borges, vitalicio. Gandoy renovó tres y Beauvue, dos. Lara, único cedido.

Fernando Vázquez, hablando con sus jugadores en un entrenamiento..
JESUS SANCHO RODRIGUEZ DIARIO AS

El Deportivo es muy consciente que su descenso a los infiernos de Segunda B tiene que durar la una temporada. El club coruñés por historia, presupuesto y viabilidad económica está obligado a ascender este año sin fallo. Para conseguirlo, la entidad blanquiazul está apostando por formar una plantilla con experiencia y nivel, ya que la mayoría de sus futbolistas saben lo que es jugar en Primera. La idea es tener un bloque que pueda competir en Segunda en caso de ascenso e incluso que pueda hacerlo de inmediato si alguno de los recursos planteados por el Caso Fuenlabrada prospera.

La fórmula para construir una plantilla de este perfil está siendo contratos que en el fútbol actual de Segunda se pueden considerar largos, alejados de la recurrente fórmula en la categoría de firmar un año o un año con opción a una segunda temporada. De los seis fichajes realizados sólo hay una cesión (Lara), el resto son contrataciones por dos o tres campañas. En este último caso están Borja Granero y Lucho García, mientras que Carlos Abad y Héctor Hernández se han comprometido hasta 2022.

Por encima de todos ellos está Celso Borges. El club no desveló las condiciones cuando anunció su fichaje, pero el costarricense habría firmado una especie de contrato vitalicio. El internacional tico, de 32 años, se habría comprometido por tres temporadas con opción a una cuarta. Pero su vinculación iría más allá, ya que se podría quedar en el organigrama del club cuando cuelgue las botas en un caso similar al de Manuel Pablo o Bergantiños.

Las renovaciones, Uche y Keko

El Deportivo está siguiendo idéntica política a la hora de renovar a los jugadores que ya estaban en el club. Así, Yago Gandoy, una de las perlas de la cantera que terminaba contrato, ha ampliado hasta 2023. Claudio Beauvue tenía un año más vinculado a la permanencia que se han convertido en dos. Este tipo de ampliación temporal también es clave para poder afrontar cifras que serían, en principio, inasumibles para Segunda B. Así, el jugador gana en seguridad de cara al futuro y el club reparte en más años las cantidades a pagar.

Este mismo plan es el que se sigue en las negociaciones con Uche Agbo y Keko Gontán. El extremo, que llegó en enero, firmó hasta final de temporada con opción a dos años más en caso de permanencia que podrán convertirse en más si finalmente acepta continuar. Uche, por su parte, llegó cedido en el mercado invernal del Standard de Lieja con una opción de compra en caso de permanencia de un millón de euros. El nigeriano, que tiene más ofertas, negocia con su club para recalar en el Deportivo. De hacerlo, su contrato difícilmente será inferior a las tres temporadas.