ESPANYOL

Oier y Andrés Prieto se disputan por un día el reino de Diego López

Uno debutará en LaLiga con el Espanyol por sanción del gallego. A Olazabal, que llegó lesionado, precisamente lo quiso el Alavés. Sin parón, hubiera jugado Prieto.

Oier Olazabal, portero del Espanyol
Carlos Mira RCDE

El último portero del Espanyol antes del parón de LaLiga fue un central. Leandro Cabrera tuvo que enfundarse los guantes ante Osasuna, el pasado 8 de marzo, por la expulsión de Diego López, que había tocado un balón con la mano fuera de su área. De modo que el gallego deberá cumplir un partido de sanción, este sábado contra el Alavés. Y Abelardo Fernández ha tenido tres meses para decidir quién ocupa su vacante.

De haber seguido LaLiga su curso natural, el elegido habría sido Andrés Prieto, recuperado en julio de 2019 como segundo portero y que ha sido titular esta temporada en tres partidos de la Europa League y otros tantos de la Copa del Rey. Pero ninguno de LaLiga, una competición que solo ha jugado cuatro veces, todas con el Málaga, y una de ellas precisamente ante el Alavés (0-3 en La Rosaleda). Prieto firmó por delante, entre otros, de Carlos Kameni, que se había ofrecido.

Pero las opciones de Prieto han disminuido en la medida en que Oier Olazabal se ha recuperado de la dolencia que padecía en marzo. Estrictamente, según el club, una lesión muscular en el gemelo izquierdo. A decir verdad, cuando el cancerbero vasco fichó por el Espanyol, el pasado 31 de enero por 1,5 millones, arrastraba una rotura del cuadrado femoral o crural que se había producido tres semanas antes con el Levante.

Su situación médica no impidió, sin embargo, que en el mercado de invierno también lo pretendiera el Alavés, ante el que curiosamente tiene bastantes números de debutar como portero blanquiazul. No en vano, Oier ni siquiera se ha estrenado en una convocatoria.

Y, tras Diego López, Oier y Prieto aguardan otros dos porteros que se han entrenado estas semanas con el Espanyol: Adri López, del filial, y Ángel Fortuño, procedente del Juvenil A. Ni dos ni tres: hasta cinco guardametas ha tenido el primer equipo en esta suerte de pretemporada que enfila su recta final.