CELTA

Óscar sacrifica a Santi Mina para seguir fiel al 4-3-3

El punta vigués ha perdido su puesto en el once titular. No funciona arrancando desde la derecha y en punta juega Aspas, que es totalmente intocable.

Santi Mina, con una esterilla para realizar estiramientos en un entrenamiento del Celta en A Madroa.
Lalo R. Villar / Diario As

El fichaje estrella para la delantera se ha quedado sin sitio en el Celta de Óscar García. La apuesta del técnico catalán por el 4-3-3 resulta innegociable y en ese dibujo el delantero vigués no encaja. Después de probarlo en la banda derecha durante dos jornadas, el entrenador decidió prescindir del canterano en la alineación contra el Mallorca.

Aunque Mina actuaba normalmente de extremo con Eduardo Berizzo, su mejor rendimiento en el Valencia lo ofreció como punta en el inamovible 4-4-2 de la etapa de Marcelino García Toral.

La estrategia de emplear dos delanteros también es una seña de identidad de Fran Escribá. Con el preparador valenciano Mina y Iago Aspas formaban tándem, pero el cambio de entrenador ha dejado al moañés como única referencia en el ataque celeste.

Brais. Ante la ausencia en la plantilla de un extremo diestro puro, Óscar intentó ubicar en esa demarcación a Mina concediéndole dos titularidades consecutivas. El '22' arrancó desde la derecha contra el Valladolid y el Leganés. En ninguno de los dos partidos se encontró cómodo y ante el Mallorca su puesto en el once lo ocupó Brais Méndez. El mosense está más acostumbrado a esa demarcación y la competencia aumentará en enero con la llegada de un extremo.

Casi tres meses de sequía desde su único gol

El retorno de Santi Mina al Celta está resultando menos brillante de lo esperado por motivos tácticos y también por su falta de acierto ante la portería rival. Cuando faltan dos jornadas para concluir la primera vuelta, el futbolista formado en A Madroa solo ha marcado un gol. Su único tanto en las catorce apariciones que acumula este curso lo anotó el 26 de septiembre contra el Espanyol, una diana que supuso salvar un punto para los célticos en el descuento. Desde entonces, lo han lastrado una lesión, que le obligó a perderse dos jornadas, y tener la pólvora mojada. La mala racha que está atravesando ha quedado de manifiesto en los dos últimos duelos jugados por el Celta como local. Frente al Valladolid y al Mallorca dispuso de buenas ocasiones para darle la victoria a los olívicos en los últimos minutos.