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JOKER

La risa del 'Joker' o cómo ocultar bajo un disfraz el dolor de la realidad

El film protagonizado por Joaquin Phoenix es uno de los largometrajes del año y se convertirá en una película de culto gracias a sus detalles, gestos y mensajes.

La risa del 'Joker' o cómo ocultar el dolor de la realidad

Cada cierto tiempo, a veces meses, a veces años, el mundo del cine nos regala una película para recordar. Un film que nos hace reflexionar acerca del sentido de la vida. Pero, ¿y si una película nos enseñase qué sentido tiene la vida para los demás?

Este es el caso de 'Joker'. Un largometraje en el que las risas de Arthur Fleck, su protagonista, se confunden con las del público en las primeras escenas. Minutos después, esas mismas carcajadas de Fleck inundan el silencio de los espectadores, atónitos ante un payaso acorralado frente a la cruda realidad del mundo. Justo en ese preciso instante, ahora sí, comienza la película.

Se suceden las escenas. Una tras otra. No hay broma, sólo dolor. Físico y mental. Un sismo de dos horas sacude corazones y salas de cine, como antaño lo hicieron otras cintas, poniendo punto y aparte en la historia del celuloide. 'La naranja mecánica' (1971), 'Taxi Driver' (1976), 'El resplandor' (1980) o 'El rey de la comedia' (1983) vienen a nuestra mente. Robert de Niro es el protagonista de dos ellas. Hoy, casualidades (o causalidades) de la vida, su efímera y trascendente interpretación en el Joker, le redime de muchos de sus pecados interpretativos de la última década.

Todd Phillips, un nuevo director gracias a la woke culture

Todd Phillips, el director, se ha descubierto como un cineasta excepcional. 'The Hangover' (conocida en España como 'Resacón en Las Vegas') y sus secuelas forman parte de las mejores líneas de su carta de presentación, en el que las clásicas comedias americanas del domingo por la tarde escriben algunos de sus párrafos más superficiales ('Road trip', 'Escuela de pringaos', 'Salidos de cuentas', por mencionar algunas). Además de la exitosa trilogía de 'Resacón en Las Vegas', otro de sus mayores logros es haber formado parte del equipo de guionistas de 'Borat'. Un inciso: la película protagonizada por Sasha Baron Cohen es una de las más irreverentes de los últimos tiempos, por su tono sarcástico y su trasfondo político.

En pleno 2019, el cineasta neoyorquino se ha sacado un comodín de la manga, con una de las mejores adaptaciones del Joker jamás vista. Después de sus múltiples aventuras con la comedia, Phillips dijo haberse cansado de las críticas de la llamada woke culture o la cultura del despertar. Sea cual fuere la causa, el séptimo arte ha ganado un extraordinario director para su causa.

Phoenix, una vida marcada por la tragedia y el éxito

Caso aparte es la interpretación de Joaquin Phoenix. Un actor descomunal, marcado por la tragedia. La muerte de su hermano River, destinado a ser uno de los mejores actores de su generación, supuso un antes y un después en la vida de aquel chico que durante algunos años se llamó Leaf. Tras la pérdida, asumió el papel de Jimmy Emmett en 'Todo por un sueño' (1995) y se convirtió en un actor de éxito, con algunas participaciones memorables en largometrajes como 'Gladiator' (2000), 'Señales' (2002) o 'El Bosque' (2004). Después de andar en la cuerda floja, Phoenix siguió cosechando éxitos con papeles notables en películas como 'The Master' (2012) o 'Her' (2013), al tiempo que protagonizaba otras producciones menos comerciales.

Su interpretación del Joker va más allá de un simple papel. Perdió 23 kilos y preparó a conciencia el perfil del protagonista de la cinta. Una lágrima que cae. Una risa histriónica. Los bailes desconcertantes. Los guiños al Joker de Heath Ledger. Todo estaba medido. Y cuando no lo estaba, las escenas improvisadas eran incluso mejores que las previstas por el guión.

'Joker': las críticas, los premios y el mensaje que transmite

En un contexto en el que cada vez nos cuesta más ir al cine, 'Joker' es un soplo de aire fresco. Ya sea por la maquinaria publicitaria de Hollywood, por la calidad de la película, o por ambas, la película ha arrasado desde su estreno el pasado 4 de octubre. En España y a nivel internacional, las cifras son de récord. Los premios se empiezan a acumular en las vitrinas del Joker. Tras el éxito en Venecia, la vista está puesta en el Dolby Theatre de Los Ángeles.

Las críticas del público son mayoritariamente positivas, como bien indican los sitios más prestigiosos de recomendación y valoración de películas. Los medios de comunicación nos hemos puesto a sus pies. Sin embargo, algunos sectores han alzado la voz para advertir acerca de los posibles peligros de la cinta de Phillips.

Llegados a este punto y para contextualizar el párrafo anterior, toca hablar de Christopher Nolan. Retornemos al año 2012. El director de películas tan memorables como 'Memento' (2000), 'Origen' (2010) o 'Interestellar' (2014), estrena el último film de su trilogía de Batman: 'El caballero oscuro: la leyenda renace'. La guinda para una serie de películas a la altura del gran héroe de DC, con permiso de Superman.

El 20 de julio de 2020 se produce un hecho inesperado. En la tranquila ciudad de Aurora (Colorado), un estudiante ataviado como Bane, villano de la recién estrenada cinta, irrumpe a tiros en la sala del cine Century 16, asesinando sin piedad a 12 personas y dejando decenas de heridos. Como si de una película de ciencia ficción se tratase. En una sociedad estadounidense cada vez más polarizada, hay quien ve un marcado mensaje antisistema en el largometraje de Phillips. Y el temor a un suceso similar recorre de costa a costa el país norteamericano.

El cambio de papeles en 'Joker'

Volvamos al presente. ¿Por qué gusta tanto 'Joker'? Por momentos, Gotham evoca no sólo al Nueva York de principios de los ochenta, sino también al actual. Por momentos, muchos nos sentimos en la piel de Arthur Fleck. El film retrata la sensación de desigualdad creciente y de decadencia social. Un sistema que parece olvidarse de aquellos que no disponen de acceso a un trabajo, una vivienda o una sanidad dignas. A los recortes, la austeridad y el olvido se suma el ridículo al que muchas de estas personas se ven sometidas.

El Joker ya no es sólo un villano psicópata, ahora es una persona olvidada por el sistema, que se rebela contra él. No hay una lucha entre el bien y el mal. Ahora es una lucha entre ricos y pobres. Thomas Wayne pasa a ser villano; el Joker se convierte en héroe. ¿La ficción supera a la realidad?