CORONAVIRUS

Japón vende test en máquinas expendedoras

El país asiático, ante la falta de pruebas por parte de las autoridades, ha instalado máquinas expendedoras en las que es posible adquirir pruebas PCR.

Japón vende test en máquinas expendedoras
ISSEI KATO REUTERS

En plena pandemia, una de las preocupaciones principales es la de detectar lo más precozmente posible a las personas contagiadas. El hacerlo unos días antes puede ser clave para evitar decenas de contagios, en función de los contactos que haya tenido una persona.

Para ello se disponen de varios tipos de pruebas, como los test de antígenos o las PCR (reacción en cadena de la polimerasa), que se realizan a aquellos que tienen síntomas compatibles con la COVID o a quienes han estado en contacto con un positivo confirmado.

Sin embargo, como destaca la agencia Reuters, en Japón las autoridades realizan únicamente una cuarta parte (cerca de 40.000) de las pruebas que podrían hacer, con el objetivo de optimizar los recursos hospitalarios. En España, durante la última semana se realizaron diariamente más de 100.000 pruebas, para ponerlo en contexto.

La solución: PCR en máquinas vending

Esta limitación a las pruebas llevó a muchas personas a acudir a clínicas privadas o bien a adquirirlas por otros métodos como internet. Sin embargo, desde hace poco disponen también de un nuevo método: están disponibles en máquinas expendedoras.

Hideki Takemura, director de la Clínica Laketown Takenoko, encontró la solución a este problema de escasez de pruebas a través de la instalación de varias máquinas en el área metropolitana de Tokio. "Japón estaba realizando una cantidad ridículamente baja de PCR y, como resultado, cada vez más personas no podían saber si tenían un resfriado o el coronavirus. Sentí que teníamos que hacer más para que las personas pudieran ser diagnosticadas y aislarse temprano", relata en Reuters.

Éxito inmediato

El resultado no pudo ser mejor, toda vez que algunas de estas máquinas debían vaciarse dos veces al día por la gran cantidad de dinero que generaban. Poco a poco, con la bajada de la incidencia en el país, ha caído también paulatinamente la demanda: de 2.000 casos diarios de enero a los cerca de 250 de los últimos días.

Cada una de estas máquinas dispone de unos 60 kits de pruebas PCR, que se venden a 4.500 yenes (cerca de 35 euros). Tras realizarse la prueba, los usuarios envían una muestra de saliva por correo para que sea procesada. En total, el país asiático cuenta con unas 4,1 millones de máquinas expendedoras en funcionamiento, en las que se vende todo tipo de cosas.