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El zinc, decisivo en la gravedad de la COVID

Un estudio en el Hospital del Mar de Barcelona del que se hace eco El País desvela que aquellos pacientes con bajos niveles del mineral presentaban peor sintomatología.

El zinc, decisivo en la gravedad de la COVID

Existen diversos factores que pueden determinar la gravedad de la COVID-19 que sufre una persona. Ahora, puede añadirse un nuevo 'actor': el zinc. Según informa la periodista Jessica Mouzo en el diario El País, varios investigadores del Hospital del Mar de Barcelona realizaron un estudio observacional a 249 pacientes en los que se observó que aquellos que tenían niveles bajos del mineral presentaban síntomas más graves, más inflamación y peor pronóstico.

Así, la mortalidad fue del 21% respecto al 5% de aquellos enfermos que tenían altas cantidades de zinc en la sangre. Gracias a este hallazgo, los médicos pueden estudiar la posibilidad de administrar suplementos como parte del tratamiento de recuperación.

Registraron los niveles de zinc

Según señala el citado medio, para llevar a cabo el análisis los investigadores comenzaron a registrar los niveles de zinc de los pacientes con coronavirus que ingresaban en el hospital. Así, consignaron los datos de 249 enfermos, de unos 65 años de edad de media y que fueron tratados entre el 9 de marzo y el 1 de abril. 

Roberto Güerri, infectólogo y autor del estudio, explicó en El País los detalles de la investigación: "Ya había una base fisiopatológica y luego descubrimos que tener el zinc bajo por debajo de 50 microgramos por decilitro de sangre era sinónimo de ir a peor: más inflamación, más ingresos en UCI y más tiempo de recuperación".

Ensayos en células

Tras analizar los datos, se constató que uno de cada cinco pacientes con niveles bajos de zinc perdió la vida. Por contra, en aquellos que tuvieron indicadores más elevados la mortalidad fue del 5%. Esta afección es común en dos de los grupos más vulnerables contra el coronavirus: las personas mayores y con enfermedades crónicas.

"Los investigadores de la UPF, Juana Díez y Rubén Vicente, cultivaron células con distintos niveles de zinc y las infectaron con coronavirus. El resultado fue que, donde había bajos niveles de zinc, el virus crecía mucho, mientras que en aquellas células con niveles altos de zinc, el coronavirus se replicaba menos", precisó Güerri en el diario.