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Comer frutos secos reduce el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular

Una investigación concluye que la ingesta de frutos secos al menos dos veces por semana se asocia a una reducción del riesgo de muerte del 17 por ciento.

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as.com

Las evidencias científicas que defienden el consumo regular de frutos secos siguen acumulándose. Y es que un nuevo estudio a cargo de científicos del Instituto de Investigación Cardiovascular Isfahan (Irán), concluye que ingerir frutos secos al menos dos veces por semana se asocia a a una reducción del riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular del 17 por ciento.

La investigación, presentada en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC 2019), analizó los datos de 5.432 adultos mayores iraníes de 35 años sin antecedentes de enfermedad cardiovascular por espacio de 12 años (2001-2013) y se hizo especial hincapié en los episodios de enfermedad coronaria, accidente cerebrovascular, enfermedad cardiovascular total, muerte por cualquier causa y muerte por enfermedad cardiovascular.

Durante el período de seguimiento se produjeron 751 eventos cardiovasculares (594 enfermedades coronarias y 157 accidentes cerebrovasculares), 179 muertes cardiovasculares y 458 muertes por todas las causas, y los investigadores concluyeron que comer frutos secos dos o más veces por semana se asoció con un riesgo 17 por ciento menor de mortalidad cardiovascular en comparación con el consumo de frutos secos una vez cada dos semanas.

"Los frutos secos son una buena fuente de grasa no saturada y contienen poca grasa saturada También tienen un alyo contenido en proteínas, minerales, vitaminas, fibra, fitoesteroles y polifenoles que benefician la salud del corazón. Los estudios europeos y estadounidenses han relacionado los frutos secos con la protección cardiovascular, pero había evidencia limitada a la Región del Mediterráneo Oriental", explica el doctor Noushin Mohammadifard.

Cantidad diaria recomendada

Por su parte, la Fundación Española del Corazón (FEC) defiende la inclusión de los frutos secos como uno de los ingredientes imprescindibles de una dieta cardiosaludable, eso sí, en cantidades moderadas (unos 25 o 30 gramos diarios) y en crudo, es decir, sin haber sido sometidos a transformación industrial que haya podido añadir sal a la ecuación o menguar su aporte nutricional.

"Los frutos secos frescos crudos son los más saludables. Deben estar frescos porque las grasas insaturadas pueden oxidarse cuando están rancios, haciéndolos dañinos. Se puede distinguir si los frutos secos están rancios por su olor a pintura y sabor amargo o agrio", concluye el doctor Mohammadifard.