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10 superalimentos que debes incluir en tu dieta

jengibre

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Quinoa, jengibre, espirulina, chía... son algunos de los alimentos que llevan décadas en la alimentación tradicional y ahora forman parte del día a día, llenos de propiedades y nutrientes y con gran beneficio para nuestra salud.

Los superalimentos se han convertido en habituales en nuestra alimentación, no tanto como para vivir sólo de ellos, sino también para tenerlo en cuenta como complementos a nuestra dieta, una manera de añadir lo que nuestro cuerpo necesita.

Aunque la pregunta siempre surge, ¿qué son realmente los superalimentos? La doctora Sònia Cibrián, nutricionista de mediQuo, afirma "no hay una definición clara, pero se suele utilizar este término para referirse a alimentos interesantes nutricionalmente hablando, muy ricos en vitaminas, minerales o antioxidantes a los que se atribuyen propiedades (no siempre reales) curativas o de mejora de la salud” afirma.

10 super alimentos para añadir a nuestra dieta

Maca: es una raíz proveniente de Perú, a la que se le atribuyen propiedades energizantes, antidepresivas, anticancerígenas y afrodisíacas, entre otras. Es rica en aminoácidos, minerales (calcio, potasio, fósforo, magnesio, hierro, manganeso o zinc) y vitaminas. Se puede consumir en forma de polvo deshidratado o en cápsulas, así como en bebidas energéticas, cocer con agua o leche y mezclar con otros alimentos.

Kale: se trata de una planta de la familia Brassica oleracea, la misma que la coliflor, la col, el repollo o el brócoli. Sus hojas verdes son muy carnosas y en cocina es muy versátil. Su forma más habitual de consumo es en forma de zumo, aunque también se puede incluir en ensaladas o cocinada con otras verduras. Tiene un alto contenido en agua, fibra, minerales (hierro, calcio...) y vitaminas.

Cacao: mejora el estado de ánimo y tiene un gran poder antioxidante. Rico en fibra, vitaminas y minerales, además es eficaz frente a la pérdida de memoria asociada a la edad.

Aloe vera: es una planta rica en minerales, vitaminas hidrosolubles, aminoácidos y glucomano, a la que se le atribuyen múltiples propiedades como adelgazante, reguladora del azúcar en sangre y antidepresivo. Se dice que combate el Alzheimer, el glaucoma, el estreñimiento o las varices. Las propiedades se derivan del gel que se extrae directamente de sus hojas.

Açai: es una fruta que procede de una palmera de Brasil. Rica en antioxidantes. Sus bayas tienen un alto contenido en grasa (muy similar al del aceite de oliva o aguacate), así como en proteína, vitamina A y minerales. Por ello es ideal para deportistas, personas con altos niveles de estrés o que estén realizando dietas de adelgazamiento (por su poder saciante).

Jengibre: se trata de una raíz de sabor picante muy característico, con un alto valor culinario, especialmente como condimento y aromatizante. Se utiliza para tratar náuseas y vómitos y es un gran antioxidante, antiinflamatorio y analgésico. Ayuda a reducir los niveles de colesterol y tiene propiedades adelgazantes y afrodisiacas.

Espirulina: es una cianobacteria muy nutritiva, con elevado contenido en proteína, minerales y vitaminas. Además, es rica en triptófano y contiene todos los aminoácidos esenciales. Al ser rica en clorofila es útil como detoxificadora de la sangre y su elevado valor nutricional la ha convertido en un superalimento reconocido por las Naciones Unidas para combatir la anemia y la malnutrición. Incluso la NASA suplementa a sus astronautas con este alimento. Es eficaz contra los trastornos como obesidad, la artritis, las úlceras intestinales, la hipertensión o las infecciones, además de tener capacidad para prevenir la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y otros problemas crónicos. 

Quinoa: se trata de un “pseudocereal” rico sobre todo en proteínas, pero también en vitaminas, hierro, fósforo y calcio, y muy pobre en grasas.

Chía: son las semillas de una hierba con el mismo nombre, que se pueden utilizar de muchas maneras. Aporta importantes cantidades de ácidos grasos Omega 3, antioxidantes, calcio, fibra y proteínas, aunque estas cantidades son equiparables a las que podemos obtener de los frutos secos, el aceite de oliva o el pescado azul.

Chlorella: este alga es el alimento que contiene mayor cantidad de clorofila, además de poseer elevadas cantidades de proteínas, vitaminas (A, B2 y B3) y minerales como hierro, magnesio y zinc. Es útil para reforzar el sistema inmunitario y mejorar los procesos digestivos.