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Morderse las uñas: qué hay detrás de este frecuente hábito

Morderse las uñas: qué hay detrás de este frecuente hábito

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Cuando morderse las uñas pasa a ser algo habitual puede constituir un trastorno llamado onicofagia. Te contamos qué hay tras esta costumbre.
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La realidad es que, igual que los niños pequeños se chupan el dedo, muchos adultos se muerden las uñas casi como un hábito. Esta obsesión puede llegar a ser un trastorno llamado onicofagia, que con el tiempo puede provocar múltiples lesiones físicas tales como problemas en los dientes, deformación de la cutícula, formación de verrugas, infecciones, afectación por hongos o bacterias e incluso la elevación de los bordes laterales del dedo.

Según algunos psicoanalistas, este comportamiento podría tener su origen en un trauma o carencia durante el periodo de lactancia o incluso exceso o falta de comida durante las primeras etapas de la infancia.

En los casos más graves, estos efectos pueden provocar incluso la pérdida total de la uña. Es una conducta frecuente entre niños y adolescentes que tiende a desaparecer en la edad adulta, aunque no siempre es así: aproximadamente un tercio de la población sufre onicofagia, según The Journal of Dermatological Treatment.

¿Por qué nos mordemos las uñas?

En opinión de algunos psicólogos, morderse las uñas obedece a una pauta de control cerebral cuyo fin radica en amortiguar los efectos psíquicos de una situación que rechazamos: estrés, ansiedad, aislamiento social, miedo... El mordisqueo de las uñas equivale a otros tics que se observan en el ser humano, como son el agitar una pierna repetidamente, morderse el labio, pestañear de forma rápida u olisquear intermitentemente.

Morderse las uñas es más habitual en personas con fuertes niveles de ansiedad y que, en vez de dejar salir sus síntomas, los reprimen y, el morderse las uñas, sería una forma de auto-agresión. Según la Asociación Americana de Psiquiatría, este hábito es uno de los síntomas del trastorno obsesivo-compulsivo.Otros motivos pueden ser la predisposición genética o el simple hecho de que a algunas personas les resulta placentero.

Tratamiento psicológico en casos extremos

Para eliminar este hábito existen distintos métodos. En los casos más recurrentes la terapia psicológica ayuda al paciente a modificar esta conducta por otra menos dañina que le ayude a controlar su ansiedad y preocupación.

Asimismo, la persona conocerá las causas que le llevan a realizar el acto de morderse las uñas y por tanto lo que debe hacer para solucionar el problema, pues detrás de este gesto puede existir algún problema psicológico de importancia.

Es un hábito muy difícil de romper, ya que se trata de un comportamiento prácticamente inconsciente, pero si reconocemos los motivos que nos incitan a comernos las uñas, cada paso para erradicar esta conducta nos costará un poco menos hasta que el hábito desaparezca por completo.