LA RUTA DEL TOUR

El ciclocross de Armstrong y la terrible caída de Beloki

El vasco se rompió un fémur en un descenso hacia Gap. Fue en la 9º etapa del Tour de 2003. No se esperaban grandes cambios para ese día...

El ciclocross de Armstrong y la terrible caída de Beloki
AFP

El 14 de julio de 2003 no se esperaba gran cosa de la 9ª etapa del Tour, con final en Gap. El Izoard estaba demasiado lejos y el último puerto, La Rochelle, carecía de dureza. En el ambiente aún se respiraba el espectáculo del día anterior, la victoria de Iban Mayo en el Alpe d'Huez y las grietas que, por primera y única vez durante su reinado, ofrecía Lance Armstrong.

En sus tres victorias anteriores, Armstrong había estado acompañado en el podio por Joseba Beloki, dos veces tercero (2000 y 2001) y una segundo (2002). Sin embargo, el vasco nunca había dado muestras de poder ganar, se conformaba con mantener una regularidad. En aquel 2003, en el Tour del Centenario, todo parecía distinto. Beloki estaba más ambicioso. En el Alpe d'Huez atacó hasta seis veces. Había esperanzas. "O hago cosas grandes o me hundo", había avisado.

Camino de Gap, Beloki mantenía esas ganas, a pesar de que el trazado no invitaba a alegrías, y atacó en el penúltimo puerto, en Saint-Apollinaire, sin frutos. Luego llegó La Rochelle, de tercera, sin consecuencias en su ascensión… Pero toda iba a cambiar en el descenso.

Vinokourov enfiló hacia la meta en la bajada, ajeno a los decisivos acontecimientos que ocurrieron detrás. Los líderes aceleraron en una carretera con brea, derretida, pegajosa. Beloki tuvo que frenar, le hizo un extraño la rueda trasera, se le salió el tubular. Y cayó a plomo. Para esquivarle, Armstrong se salió al prado, avanzó haciendo ciclocross, sin perder el equilibrio, hasta que volvió a tomar contacto con la carretera después de haber atajado unos 200 metros. Se echó la bicicleta al hombro y se reincorporó al grupo. Un gendarme fue testigo de todo.

En ese grupo ya no estaba Beloki, que no se pudo levantar, daba alaridos de dolor, lloraba en los brazos de su director, Manolo Saiz. El Tour donde iba a intentar "cosas grandes" acabó en un hospital de Gap, donde le diagnosticaron una grave fractura: el trocánter. Se había roto el fémur y despedía la temporada.

Beloki nunca volvió a alcanzar ese nivel deportivo. Armstrong, ya saben: ganó el Tour durante siete años consecutivos, pero una investigación posterior de dopaje le desposeyó de sus victorias. Ya no figura en el palmarés. Pero todo aquello sucedió.