VUELTA A ESPAÑA

Alto Campóo: han pasado 30 años ya de su primera meta

Antonio Tomate Agudelo, en la edición de 1985, fue el primer ganador. El ciclista del Café de Colombia se impuso en un sprint a Robert Millar y a Ruiz Cabestany

Alto Campóo: han pasado 30 años ya de su primera meta

Un puerto largo, con duras rampas en la parte final, que roza los 2.000 de altitud y tras una jornada de desgaste que supera los 200 kilómetros. Una subida para un escalador puro. “Esta ascensión es para corredores ligeros. Nairo Quintana, en una situación normal, debería marcar bastantes diferencias. Pero la etapa es mucho más larga y está ese tramo de llano y viento después del Escudo. El Movistar debe tener hombres que arropen bien tanto a Nairo como a Valverde”, aconseja Iván Gutiérrez al equipo con el que compitió hasta el año pasado.

El favoritismo del líder del Movistar hace recordar que la primera vez que fue meta en alto, en la versión más tendida hasta Alto Campóo, tuvo lugar hace 30 años y el triunfo recayó en otro escarabajo: Antonio Tomate Agudelo, en la edición de 1985. El ciclista del Café de Colombia se impuso en un agónico sprint a Robert Millar y a Ruiz Cabestany (la general se la anotó Pedro Delgado). Dos años después tocó el turno del cántabro Enrique Aja, profeta en su tierra, que alzó los brazos tras ser el mejor de una larga fuga que llegó con cuatro minutos sobre el grupo de favoritos, encabezado por Lucho Herrera (ganador final).

En la última ocasión que los organizadores de la ronda nacional la incluyeron como final de etapa, en la edición de 1993, la victoria fue para Jesús Montoya, que remató el gran trabajo del equipo Seguros Amaya, aunque apenas pudo distanciar en un minuto al entonces líder, Tony Rominger (a la postre primer clasificado —su segundo título— en el podio de Santiago de Compostela), que entró en pugna con Alex Zulle. En esas tres ocasiones anteriores, la llegada se encontraba en la estación y no en el Mirador de la Fuente del Chivo. Esta prolongación será una de las grandes novedades de la Vuelta de 2015, que añade gran espectacularidad, ya que en ese tramo se encuentran las rampas más duras de todo el puerto. Un diseño similar al de la extensión de Pajares: el Cuitu Negru en 2012.