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NBA | HORNETS 112 - PELICANS 124

El ‘big 4′ de los Pelicans es una amenaza muy seria en el Oeste

Los Pelicans son la sensación del inicio de curso. Volvieron a ganar, esta vez con un gran Valanciunas. Derrotas de Warriors y Suns.

Actualizado a
El ‘big 4′ de los Pelicans es una amenaza muy seria en el Oeste
Sam SharpeUSA TODAY Sports

Si el final de la pasada temporada no fue suficiente aviso, ya no puede quedar nadie en la NBA, ahora ya sí que no, que no sepa que New Orleans Pelicans es una cosa muy seria. 2-0 con victorias en Brooklyn y Charlotte (112-124), en total 254 puntos y ni un segundo por detrás en el marcador en los 96 minutos de baloncesto que ha jugado, de maravilla, en este inicio de temporada. Su regreso, improbable tras un pésimo inicio de temporada y entre líos con Zion Williamson, a playoffs y su buena imagen allí contra Phoenix Suns fue solo un teaser, el aperitivo. Este equipo, en versión 2022-23, va a por todas.

Muy bien dirigido por Willie Green, que ya demostró ser un hallazgo el curso pasado, el equipo de Luisiana es una apisonadora física con músculo, rebote, una energía que no cesa y combinaciones en la rotación para adaptarse a cualquier tipo de partido. Y maneja lo que algunos ya llaman un big four, cuatro jugadores que se mueven por encima de los 20 puntos de media, esta vez el mejor un Jonas Valanciunas que dominó las zonas a su antojo (30 puntos, 17 rebotes, 4 asistencias y un 13/14 en tiros libres) con Brandon Ingram (28+9+7, 11/11 desde la línea de personal) como aliado clave en los momentos calientes. CJ McCollum se limitó a acompañar con su finura habitual (21 puntos) y Zion Williamson (16+5+3) estuvo peor que en Brooklyn y sin su toque habitual cerca del aro (7/19). Cerca de su casa y con casi 200 invitados en el Spectrum de Charlotte, pareció ansioso en su segundo partido después de 17 meses de baloncesto y terminó enfadado. Él dijo que consigo mismo por algunos fallos en acciones que suele anotar con los ojos cerrados, pareció que también con los árbitros por algunos contactos que se fueron al limbo.

Los Pelicans suman en la rotación a Larry Nance, Trey Murphy, el tremendo Herb Jones… y también a Willy Hernangómez, que después de no jugar en pista de los Nets estrenó su temporada con seis minutitos en los que sumó dos puntos y 5 rebotes. Poco a poco.

Los Pelicans tiraron muy mal de tres (8/22) pero lanzaron 37 tiros libres (32/37) por los 14 (11/14) de los Hornets, que quedan 1-1 después de un partido en el que empezaron muy mal (24-35 el primer cuarto), sumaron muchas pérdidas y regalaron muchos tiros libres en sus intentos por defender al límite. Aún así, regresaron al partido y pusieron un 94-96 meritorio casi en el ecuador del último parcial, antes del tirón final de los Pelicans. Gordon Hayward acabó con 26 puntos y 7 asistencias y Terry Rozier con 23+11 y 8 rebotes.

Los Jazz no quieren saber nada de tanking

Minnesota Timberwolves salvó el pellejo en su primer partido sin jugar a un nivel convincente… y se estrelló en el segundo, 126-132 tras prórroga contra Utah Jazz, un equipo que está 2-0 y que va a ganar muchos más partidos de los que se podía imaginar. O de los que querrían en esos despachos dirigidos por Danny Ainge y en los que se sueña (como en muchos otros) con Victor Wembanyama. Pero de eso no quieren saber el joven (33 años) y prometedor entrenador, Will Hardy, y un equipo que va al 200% y que resulta muy divertido de ver. Edificante. Después de traspasar a Royce O’Neal, Bojan Bogdanovic y, sobre todo, a Donovan Mitchell y Rudy Gobert (a los Wolves, precisamente), los Jazz mantienen un bloque de buenos jugadores que, bien entrenados y con las pilas a tope, han comenzado de maravilla el curso. Una revelación temprana.

Mike Conley fue el último en salir de la reconstrucción de los Grizzlies y también se ha quedado al frente de la de los Jazz (11 asistencias y mucho temple: playmaker profesional), al lado de un Jordan Clarkson mucho más protagonista (titular, 29 puntos y 6 asistencias, 7/12 en triples). Lauri Markkanen juega liberado y con mucha más responsabilidad que en Chicago y Cleveland, más parecido al jugador que deslumbró en el Eurobasket: 24+13+5. Rudy Gay pone experiencia… y dejo para el final el lote que llegó de su rival de esta noche, Minnesota: Beasley pone puntos (15), el rookie Walker Kessler un prometedor trabajo en las zonas, Jarred Vanderbilt un descomunal esfuerzo defensivo a lo Dennis Rodman (14 rebotes, 4 robos)… Si se suma a Sexton y Olynyk (21 puntos), los Jazz tienen rotación, variantes y buenos jugadores. Por eso, y no por casualidad, están 2-0.

Los Wolves tienen trabajo. Chris Finch tiene que ensamblar un roster con muchas posibilidades pero también muchas particularidades. En los momentos decisivos, el equipo funcionó a tirones individuales, sin jerarquías ni patrón. Se abandonó el pick and roll D’Angelo Russell-Rudy Gobert, y no hubo en la prórroga tiros para Anthony Edwards, que llegó al tiempo extra con 30 puntos. Russell (23+6+7) anotó la canasta del empate (120-120) antes de un fallo de Markkanen. Los Wolves, que ganaban por 17 en el primer cuarto (41-24) y perdían por 7 a menos de dos minutos del final (113-120) parecían salvados. Pero los Jazz jugaron con templanza y concentración la prórroga. Conley anotó un triple (126-128) e hizo una falta clave que evitó la canasta fácil de Gobert. El francés (9 puntos, 24 rebotes contra su pasado) falló los dos tiros libres, y Markkanen sentenció en el siguiente ataque. Bajón para los Wolves, subidón para unos Jazz que, así, son la antítesis del tanking. Y da gusto verlo.

El campeón se la pega en su casa

Después de ganar fácil a los Lakers en la noche de la bandera y los anillos, los Warriors dieron una imagen muy alejada de su mejor versión y se la pegaron, también en el Chase Center (123-128) contra unos Nuggets que habían perdido su primer partido contra, precisamente, Utah Jazz. Los de las Rocosas mejoraron mucho, esta vez sin un Jamal Murray que descansó para cuidar su rodilla izquierda. Nikola Jokic fue alfa y omega, como siempre (26 puntos, 12 rebotes, 10 asistencias) y funcionaron mucho mejor Michael Porter Jr (17 puntos) y lo dos secundarios que han llegado para hacer precisamente lo que hicieron esta noche, defender y rascar puntos: Bruce Brown (20) y Kentavious Caldwell-Pope (17). 6/10 en triples entre los dos.

Además, Bones Hyland (14 puntos) sujetó una segunda unidad en la que estuvo bien, y es noticia, DeAndre Jordan (9 puntos, 5 rebotes). Los Nuggets se aprovecharon del sesteo de los Warriors (30 puntos de 19 pérdidas del campeón), abrieron ventajas gigantescas y resistieron cuando la cosa se puso dura. La segunda parte fue una caza constante, siempre con respuestas de los de Michael Malone. La última, un mate de Bruce Brown con 123-124. Todavía quedó tiempo para un triple fallado por Klay Thompson antes de los tiros libres finales de Jokic. Stephen Curry fue de menos a más (34+5+4), Klay anotó 16 puntos y Wiggins 23 con 8 rebotes. Pero la defensa se cayó cada vez que se sentó Draymond Green: +13 con él, -18 sin él. Las faltas de Green y Kevon Looney dejaron una autopista en la primera parte (70 puntos de los Nuggets, 52-70) en minutos malos de los quintetos jóvenes (con Wiseman y Kuminga). Los Nuggets han ganado sus últimos tres partidos de regular season en San Francisco. En los pasados playoffs, claro, la historia fue muy diferente.

A Phoenix Suns se le agota la suerte

Después de su remontada milagrosa contra los Mavs, los Suns perdieron en Oregón (113-111). Los Blazers (2-0, prometedor inicio) se llevaron en la prórroga un partido en el que, como contra Sacramento, demostraron que están lejos de ser un equipo perfecto pero están preparados para pelear todas las noches. Más físicos que en el pasado con jugadores como Jerami Grant y Josh Hart y con Damian Lillard otra vez como líder (41 puntos) y Nurkic como eterna ancla (20 puntos, 17 rebotes).

Los Suns tuvieron ventajas de 12 puntos en la primera parte y controlaron buena parte del partido. Pero los Blazers sobrevivieron y aprovecharon un tiro libre fallado por Bridges para disponer del último ataque, que no aprovechó Lillard. En la prórroga, Simons anotó la última canasta tras un fallo de Booker Con 113-111, Deandre Ayton tuvo dos tiros libres. Falló el primero y tiró a errar el segundo buscando el milagro, que no llegó. Los Suns pudieron perder el primer partido, y lo ganaron. Y pudieron ganar este… pero lo perdieron. 33 puntos de Booker y 26 con 6 rebotes de Ayton.

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