Mills: “La primera persona con la que hablé fue Marcelinho”
De gran impacto en Tenerife, Patty Mills se confiesa en AS. “El Madrid es un gran desafío”, insiste. Hoy se enfrenta al equipo blanco (19:00, ‘DAZN’).


La detonación se escuchó en toda Europa, perplejo el baloncesto continental con lo que se anunciaba desde Canarias el pasado 9 de marzo. Resulta que La Laguna Tenerife, en el más absoluto de los sigilos, cocinó un fichaje que puso patas arriba el deporte de la canasta. Así, la entidad chicharrera hizo oficial el fichaje de Patty Mills, leyenda de leyendas en su país, campeón de la NBA en 2014 con San Antonio Spurs o medallista olímpico en 2021 con Australia, infinita isla de la que no se despega como bien le impone su sangre nativa.
“El equipo y todo el mundo en Tenerife me ha acogido con los brazos abiertos”, confirma en esta entrevista con Diario AS que prefiere sacar adelante en inglés. “Estoy disfrutando mucho”, insiste Mills. Se refiere, desde luego, a su vida dentro y fuera de la cancha. “Disfruto no solo aquí en la isla sino en los viajes, en la guagua, pasando mucho tiempo con mis compañeros”, insiste con voz pausada, propia de la sesión de chapa y pintura que acaba de completar, primero en la cancha y luego en el gimnasio.
Fichado para lograr cosas grandes, su debut en la ACB no fue cualquier cosa: en Málaga, contra un Unicaja sediento de victorias, se destapó con 24 puntos. “Es una buena pregunta”, resuelve cuando se le cuestiona por las claves de semejante inicio. “Trabajar duro y prepararse para estar listo forma parte de esto. Y este juego, ya sea de estilo europeo o estilo FIBA, como quieras llamarlo, creo que es muy cómodo para mí. Me adapto muy bien”, insiste.
Tras una larga trayectoria en Estados Unidos, haber jugado tanto con Australia le ayudó a que su adaptación a otro baloncesto fuera un mero trámite: “Jugar para Australia es algo en lo que también me sentía muy cómodo, y claro que me ha ayudado”.
Fichado como una estrella no solo en su equipo sino en todo el baloncesto del Viejo Continente, primero observó y después compitió. “Paciencia”; se dijo. Así, desvela: “Debía estar cómodo con el equipo e intentar entrar tan fácilmente como pude y no interrumpir demasiado con lo que estaba pasando. Hace un mes que estoy con ellos ahora y ya tenemos mucho trabajo hecho. Estoy esperando tener un gran impacto no solo en el ACB, sino también en la BCL”.
Este perfecto engranaje en el exigente plan de trabajo de Txus Vidorreta tuvo un concienzuda labor previa a su firma con La Laguna Tenerife hasta el final de la presente temporada. “La primera persona con la que hablé fue con Marcelinho Huertas, por supuesto”, afirma tan rápido como cuando le toca encarar la canasta rival. Rivales tantas veces, ahora forma una pareja de bases tan grande y hermosa como el padre Teide, coloso tinerfeño, desde luego la cima de España. “Me dio información del equipo y esa es probablemente la razón de por qué me siento tan cómodo en este ambiente”, apostilla.
“Con esa llamada empezó todo”, insiste Mills. Como el excelentísimo base que continúa siendo, reparte juego con el resto de sus compañeros canaristas: “Hay jugadores que han estado aquí durante muchos años, son familia. Me han acompañado en este ambiente, lo que ha sido muy bueno para mí”.
El legendario jugador australiano tiene todo lo que quiere y necesita para “ganar”, verbo que repite constantemente. Y no tienen intención de esperar. Así lo confirma: “Para mí, la oportunidad de llegar aquí e intentar ganar algo es básicamente de lo que se trata. Quiero poder hacerlo junto a Marcelinho, por supuesto, y otros chicos como Gio Shermadini, por ejemplo. Todos han ganado algo aquí antes, así que intentarlo con ellos es algo genial para mí”. De sangre nativa australiana y ganadora, tiene clarísimo el gran objetivo de la temporada. “Ganar la Basketball Champions League”, proclama sin atisbo alguno de duda en su convincente discurso.
No se conforma pese a haber ganado mucho. Tanto que, por ejemplo, celebró la victoria de la NBA en 2014 con los San Antonio Spurs y el bronce con Australia en los Juegos de 2020. En este último gran éxito sus 42 puntos devoraron a una Eslovenia que empujaba de lo lindo con Luka Doncic al frente. No logra elegir entre el anillo o la medalla olímpica. “Son muy especiales e importantes para mí, pero también dos cosas muy diferentes”, matiza Mills. “Una es representar a tu país y la otra es ser parte de los Spurs. Son dos categorías diferentes pero ambas tienen un lugar top para mí”, considera también.
Con Australia libró un par de batallas con Sergio Llull, quien le espera hoy con el Real Madrid (19:00, DAZN): “Con España era un competidor fuerte, un tipo que quería ganar cada partido y lo da todo. Con el Madrid continúa siendo igual. Será un gran desafío para nosotros”, dice de este partido.
Se acuerda también de Ricky o Jabari Parker como referentes en España. Él es ahora uno de ellos. De una isla a otra jugando al baloncesto. A lo de siempre: ganar.
Noticias relacionadas
¡Lleva el deporte contigo!
Descarga la App de AS para recibir alertas al instante y configura en MiZona qué quieres leer, sigue a tus equipos y consulta sus partidos. Descárgala aquí. ¿Además buscas licenciar contenido? Haz clic aquí.






Rellene su nombre y apellidos para comentar