NBA | DRAFT 2021

Generación Garuba: los nuevos talentos mundiales para la NBA

El jugador del Real Madrid y Alperen Sengun, MVP de la liga turca, son algunas de las mayores promesas internacionales del Draft 2021. Giddey o Jokubaitis, con ellos.

Generación Garuba: los nuevos talentos mundiales para la NBA
PEPE ANDRES DIARIO AS

La NBA es una competición internacional. Y cada vez más. El MVP de este año, Nikola Jokic, es muestra de ello; pero también el de las dos temporadas anteriores, Giannis Antetokounmpo. En ambos casos, llegando a la liga norteamericana a través del Draft, pero sin experiencia previa en Estados Unidos. Denver Nuggets apostó por el primero y Milwaukee Bucks, por el segundo. En el caso de Jokic, siendo seleccionado en la 41ª posición (segunda ronda), se ha convertido en el MVP con el pick más bajo de la historia; en el de Antetokounmpo, en la 15ª, es muestra de un ascenso prácticamente sin precedentes, partiendo desde la segunda división griega. Los dos, actualmente, son los jugadores franquicia de sus equipos y dos de las caras más reconocibles de la NBA. Seguramente, el espejo en el que se miran muchos jóvenes de todo el mundo cuando empiezan a botar el balón. Una meta que, no hace tanto, parecía inalcanzable, pero que ya no lo es tanto.

El Draft 2021, uno de los más esperados de los últimos años, no será una excepción. Ya en las primeras posiciones, el valor internacional se abre paso. Jonathan Kuminga será, según la mayor parte de los Mock Draft, una de las primeras cinco elecciones. Nacido en la República Democrática del Congo en 2002, se presenta como uno de los mayores talentos de la generación. Su caso, sin embargo, difiere de los dos señalados anteriormente y de los que se van a destacar a continuación. En 2016, el alero decidió mudarse a EE. UU. para seguir con su carrera baloncestística. Tras su paso por el instituto y después de rechazar multitud de ofertas universitarias, su parada previa a la mejor liga del mundo se ha situado en la G League, la liga de desarrollo de la NBA. Ahí, de la mano del NBA G League Ignite, un equipo creado por la propia competición para el cuidado de jóvenes talentos, ha confirmado sus condiciones. Con él, el estadounidense Jalen Green, también en el mencionado top-5.

Cade Cunningham, salvo sorpresa, liderará la gala, que tendrá lugar el próximo 29 de julio. Junto a él y a los mencionados Kuminga y Green, Evan Mobley y Jalen Suggs podrían dibujar ese primer quinteto de selecciones, con las posibles entradas de Scottie Barnes o Davion Mitchell. Tras ellos, el talento procedente desde más allá del país de las oportunidades no tarda en abrirse paso. Después de Kuminga, Franz Wagner, alemán, es el siguiente en aparecer. Según las previsiones de la ESPN, el alero, hermano de Moritz Wagner (Orlando Magic), ocupará la décima posición, aunque también con asterisco, pues su última campaña se ha desarrollado en EE. UU. En su caso, en la universidad de Michigan. También es el caso de Kai Jones, bahameño, opositor a las primeras 20 elecciones, que ha crecido en la universidad de Texas o del español Santi Aldama, que buscará un hueco en segunda ronda tras su brillante año en Loyola-Maryland. Todos ellos forman parte de ese grupo de talento internacional con potencial para el estrellato norteamericano, pero habiendo pisado ya su suelo. Usman Garuba, jugador del Real Madrid, o Alperen Sengun, del Besiktas, en cambio, son representantes de aquellos jugadores no estadounidenses que, desde el Draft, podrían llegar a Estados Unidos por primera vez en sus carreras. Con ellos, Josh Giddey, Rokas Jokubaitis o Filip Petrusev.

Usman Garuba (Real Madrid)

Gritó y su eco retumbó en toda Europa. Frente a Anadolu Efes, Usman Garuba firmó una de esas actuaciones que colocan los cimientos de algo serio. El aviso ya acumulaba leguas, pero sus 24 puntos y 12 rebotes en el cuarto partido de la serie sonaron a confirmación. Su mejor actuación en el momento de más trascendencia, dos variables que suelen seleccionar muy bien en quien colisionan. En ACB, ha promediado 18:20 minutos, con 5,8 puntos y 5,3 rebotes. En Euroliga, 16:17 para 3,9 y 4 respectivamente. Por el camino, tres dobles-dobles y los premios de mejor jugador joven en ambas competiciones. Poco por descubrir en el jugador del Real Madrid, cuyo futuro parece asegurado en la NBA. Y también su voluntad de perseguirlo. A medida que la campaña avanzaba, y él con ella, también lo hacía su posición en las predicciones del Draft. Actualmente, la ESPN le coloca en la 15, bordeando las selecciones de lotería (1 a 14). Por ahí va a andar, con la posibilidad de caer hasta las que rodean la 20. ¿Sus opciones? Muchas y muy interesantes. Yendo desde Oklahoma City Thunder o Houston Rockets a Golden State Warriors y los grandes mercados, como New York Knicks o, incluso, Los Angeles Lakers.

Alperen Sengun (Besiktas)

En la ESPN, Alperen Sengun es el nombre que aparece, justamente, antes que el de Garuba. A sus 18 años, ha sido MVP de la temporada regular en la Basketball Super League de Turquía, en la que ha promediado 19,2 puntos, 9,4 rebotes, 2,5 asistencias y 1,7 tapones. Líder indiscutible del Besiktas, alcanzó las semifinales de la competición, en las que se topó, precisamente, con el mismo ogro que Usman en la Euroliga: el Anadolu Efes. En la selección nacional turca, además, ya está totalmente asentado. En muchos momentos, incluso, llevando el peso ofensivo por delante de jugadores como Cedi Osman, Furkan Korkmaz o Ersan Ilyasova. Todos ellos, nivel NBA, donde apunta. Es un pívot con un arsenal infinito en ataque. Tiene buen juego de pies y, pese a que es un finalizador nato, ha evolucionado en labores de distribución desde el poste. Jonathan Givony (ESPN) no escatima en halagos a la hora de definirle: "Es, posiblemente, el jugador de 18 años más productivo en la historia del baloncesto europeo de alto nivel", asegura. En labores defensivas es donde se encuentra el mayor margen de mejora. Tiene el hambre para hacerlo y, en cada jugada, aporta la intensidad necesaria para compensar sus lecturas, algo lentas en, por ejemplo, la selección de ayudas. Un incremento en dicha parcela y en el tiro exterior (19% en liga) le convertirían en una de las selecciones con mayor techo de la camada.

Josh Giddey (Adelaide 36ers)

El jugador de los destacados que aparece más arriba en las predicciones. Uno de esos bases que, hoy en día, cotizan al alza. Con 2,03 metros de altura, se presenta como uno de los componentes del Draft con mayor capacidad de distribución, sino el que más. Ha liderado la liga australiana en asistencias (7,4), aunque también ha dejado buenos promedios anotadores (10,8) y reboteadores (7,4). Un exterior clásico que, pese a sus lagunas defensivas, posee un instinto natural para la ocupación de los espacios. De ahí sus buenos números bajo el aro o su capacidad para acumular robos en silencio. Como pasador, encandila, siendo fuente inagotable de highlights; pero su tiro es mejorable. Seguramente, la razón que le impide estar aún más arriba en los Mocks (14). En la liga australiana, se ha quedado en un 29% desde la larga distancia. En catch and shoot, tal y como recoge Juan Estévez para la NBA, su porcentaje aún se reduce más: 26%. Algo evidente: necesita el balón para ser peligroso. Un hecho que, en la competición norteamericana, plagada de estrellas, puede penalizar. En total, su acierto en términos de tiro real se queda en un 51%. Sus verdaderos fundamentos lucen en el pick and roll, donde deposita gran parte de sus esfuerzos. Su cuerpo le permite ser muy peligroso atacando el aro tras bloqueo, donde, en caso de verse atrapado, también encuentra a los tiradores abiertos.

Rokas Jokubaitis (Zalgiris Kaunas)

Su nombre estará en el Draft, pero, a diferencia del resto, su futuro inmediato podría estar lejos de la NBA: el Barcelona será su próximo destino. En todo caso, saldrá entre los elegidos, aunque en segunda ronda (en la ESPN, posición 44). A sus 20 años (1,93 metros), viene de disputar su temporada más madura con Zalgiris Kaunas, donde ha dejado 8,5 puntos y 3,9 asistencias en la liga lituana y 7+2,5 en Euroliga. Plata con su Selección en el campeonato de Europa sub-16 de 2016, su proyección siempre se ha tenido en cuenta a nivel continental. Ha dejado muestras de irregularidad, pero su talento es incuestionable. Ahora, además, con precoz y dilatada experiencia en la máxima exigencia europea, con sus 20 minutos de promedio como muestra. Donatas Urbonas, periodista lituano, le define de la siguiente forma: "A día de hoy es la mayor promesa joven de Lituania. Se puede decir que es el niño maravilla del país. Es un chico que está muy centrado en el baloncesto y que intenta trabajar en todos los aspectos en los que todavía puede mejorar". Entre estos últimos, se puede identificar, principalmente, su físico, alejado de la fortaleza que, muchas veces, requiere la NBA. Exterior versátil, su tiro también había sido uno de sus debes, pero, este curso, ha demostrado estar en el sendero indicado: en Euroliga, ha registrado un 47,8% en tiros de campo, un 38,8% desde el perímetro y un 75,6% desde la línea de tiros libres.

Filip Petrusev (Mega Basket)

Al igual que en el caso interior, y salvo sorpresa, su nombre se escuchará entre las selecciones de segunda ronda (38, según ESPN). El perfil de Petrusev, sin embargo, adquiere trazos muy particulares. Si bien es cierto que desembarcará en la NBA desde el Mega Basket serbio, el pívot ya cruzó el charco para jugar con los Gonzaga Bulldogs, donde, en su segunda temporada, fue elegido Jugador del Año en la Conferencia West Coast. A sus 21 años, ya reposa sobre su espalda una larga experiencia internacional, con pasado, en categorías inferiores, en Partizan, Estrella Roja o, incluso, Baskonia. Su último año en la ABA Adriatic ha estado marcado por aquello que, durante toda su trayectoria, le ha caracterizado: buena capacidad reboteadora, movilidad y amenaza en el tiro. 23,6 puntos y 7,6 atajadas son su carta de presentación. Un 57,9% en tiros de campo y un 41,9% desde el perímetro, su golpe en la mesa. Pese a sus 2,11 metros de altura, Petrusev es un peligro ofensivo desde cualquier vértice de la pista. Es un buen eje sobre el que jugar el pick and roll y una opción más que fiable para finalizar las jugadas. Durante su corta carrera, un mayor poder intimidador ha copado gran parte de las demandas que se le han hecho. Esta campaña, se ha quedado en 1,1 tapones por partido, pero con muestras de progreso físico.

Roko Prkacin (Cibona Zagreb)

Muy cerca de Petrusev se podía encontrar Roko Prkacin (36, según ESPN), que, finalmente, ha retirado su candidatura. En 2022, puede ocupar un lugar muy noble en la gala. Para mayor similitud con Filip, también con la ABA como competición de partida. Sus estándares se encuentran por debajo de los de su compañero de liga, pero su versatilidad le convierte en un proyecto muy interesante. Con el Cibona Zagreb, ha promediado 13,8 puntos y 7,4 rebotes. A sus 18 años, sin embargo, las estadísticas se vuelven, simplemente, un suelo desde el que apuntar mucho más alto. Así lo parecen indicar sus movimientos sobre la pista. Con 2,06 metros de altura, puede jugar tanto de 3 como de 4. Hijo de Nikola Prkacin, se siente muy cómodo bailando cerca del poste, pero no se limita a ello. Su zancada, con un primer paso muy explosivo, le permite ser un gran peligro en transición. Ahí, lejos de mostrarse limitado por su tamaño, luce habilidad para esquivar a los contrarios. Tiene, incluso, capacidad para subir el balón. Su incidencia, con todo ello, puede ser productiva en ambos lados de la pista. En NBA Draft Room le comparan, de hecho, con Juancho Hernangómez. Con un 49,2% en tiros de campo y un 39,4% desde el triple en el último curso, sus certezas en el tiro también han aumentado, con capacidad para crearse oportunidades desde la producción propia. Ahora, dispondrá de un año más para seguir ampliando sus fundamentos.