MERCADO

Trasvase Barcelona-Madrid

El Barça hace oficial la desvinculación con Adam Hanga, que reforzará al Madrid previa indemnización culé. Como Heurtel. Laprovittola, cerca de ser azulgrana.

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El Real Madrid y el Barcelona siempre construyen sus plantillas con un ojo en el rival, aunque esa mirada no cambie sus planes. Este verano, sin embargo, sus movimientos están muy vinculados y veremos un triple trasvase (sin dirigirse la palabra, eso sí) entre los dos gigantes de nuestro baloncesto que pelearán por la Liga y aspiran a colarse en la Final Four de Berlín. Tres jugadores cambiarán de un club a otro si se confirma la operación Laprovittola. Añadan a Thomas Heurtel y a Adam Hanga, cuyo anuncio de desvinculación del Barça se ha hecho oficial este viernes.

Existe un único precedente de algo parecido, cuando el Madrid fichó de una tacada en el verano de 2002 a Michael Hawkins, Alain Digbeu y Derrick Alston, aunque solo el segundo llegaba directamente del club azulgrana. El primero había pasado un año en Polonia (Slask Wroclaw) y el tercero venía de dos campañas en el Pamesa Valencia. No fueron unos movimientos acertados y ninguno de los tres continuó en la temporada siguiente. Incluso Hawkins fue sustituido en noviembre por Mulaomerovic menos de dos meses después de iniciarse la Liga.

Heurtel, una espera de seis meses

Esta vez hay viajes en las dos direcciones del puente aéreo. El base francés Thomas Heurtel (1,88 m y 32 años) es oficialmente jugador merengue desde el 6 de julio tras desvincularse del Barça el pasado enero en medio de una gran polémica, después de que el club azulgrana descubriera la maniobra de su anterior agente, Misko Raznatovic, que intentó que quedara libre para fichar por el Madrid pero dando a entender que lo haría por el Fenerbahçe. El Barça dejó la noche del 22 al 23 de diciembre a Heurtel en Estambul en plena pandemia al no permitirle volver con la expedición tras descubrir el engaño. “El jugador no estuvo desatendido en ningún caso y se le dieron todas las facilidades para poder viajar al día siguiente”, argumentó el Barcelona en un comunicado. Los de Jasikevicius venían de enfrentarse al Efes, anterior club de Heurtel, y el base había pedido permiso para ir con el equipo a Turquía (no estaba convocado) y poder cerrar así su futuro, supuestamente con el Fenerbahçe.

La desvinculación definitiva no llegaría hasta casi un mes después, el 19 de enero, con el plazo para cambiar de club en la Euroliga ya cerrado (el límite era el 6 de enero). El Barça, además, le exigió que no fichara por el Madrid en lo que restaba de curso, aunque solo hubiera podido participar en la Liga Endesa. A cambio, claro, le pagaría casi todo lo que le restaba de contrato, uno que había renovado en 2019 por dos temporadas (hasta junio de 2021), y una tercera opcional que ya no se ejecutaría, por más de 2,5 millones de euros anuales.

El 24 de febrero, con el reto de llegar a los Juegos Olímpicos con Francia, se compromete con el Asvel Villeurbanne para disputar el final de la Liga y también la Copa, títulos que gana como el mejor base de la competición, aunque acaba lesionado y no disputa la Final Four liguera. Pese al sobresalto inicial, solo sufre una lesión muscular, como comprobaron los servicios médicos del Madrid en el reconocimiento preceptivo. Así que el jugador, que fue baja en los dos amistosos ante España, estará, si no hay imprevistos, en la cita olímpica que Francia arrancará frente a Estados Unidos el 25 de julio.

Laprovittola tiene el sí de Jasikevicius

Llega al Madrid Heurtel, con un salario muy inferior al que percibía como culé, y sale Nicolás Laprovittola (1,86 m y 31 años), que hará el viaje inverso aceptando igualmente una reducción de su sueldo para vestir de azulgrana. El argentino tuvo buenos momentos en su segunda temporada de blanco, sobre todo cuando ganó protagonismo con la marcha de Campazzo y en pleno aluvión de bajas. Su estilo, con un ritmo controlado y mucho bote de balón, donde luce su talento, el que le llevó al premio de MVP de la ACB en 2019, no parecía el mejor para el Madrid de Laso. Su actitud, en cualquier caso, de diez. Veremos ahora en el Barça si se ajusta a lo que pretende Jasikevicius, que ha apostado también, para dar relevos a Nick Calathes, por la promesa lituana Rokas Jokubaitis, de solo 20 años.

Hanga, arriba en las preferencias

El otro jugador que cogerá el puente aéreo es Adam Hanga (1,99 m y 32 años), cuya desvinculación del Barça se ha hecho oficial este viernes. El alero húngaro tiene cerrado un compromiso por tres temporadas, aunque con las habituales cláusulas. Los dirigentes blancos están muy satisfechos con la incorporación, el primero de la lista desde que el jugador se quedara sin apenas minutos en la Final Four de Colonia. Que Kalinic, objetivo azulgrana, volara este jueves al Estrella Roja no cambiaba nada la situación, porque la marcha de Hanga estaba cerrada y Jasikevicius apostaba por otras opciones.

La indemnización que el Barça le va a pagar después de cuatro campañas en la entidad para finiquitar el contrato vigente hasta 2022 permitirá al Madrid firmarle por unas cantidades inferiores a las que venía percibiendo, entre 1,8 y 2 millones de euros brutos hasta ahora, y sin embargo, el alero aumentará sus ingresos el próximo curso por ese doble abono. Algunos aficionados culés no entienden su salida anticipada (un jugador querido en el Palau y uno de los capitanes junto a Oriola y Mirotic), sobre todo una vez que ya se ha marchado Víctor Claver al Valencia y, además, para que termine vistiendo de blanco.

Hanga siempre ha mostrado una actitud intachable y una entrega máxima, un alero muy polivalente, con un gran físico y que ha sido capaz de ejercer de base sin serlo durante muchas fases de las últimas dos campañas para cubrir una necesidad del equipo. Hay que recordar que el húngaro llegó a Barcelona en 2017, después de un acuerdo económico con el Baskonia que rondó los 400.000 euros de traspaso e incluía alguna contraprestación añadida, porque el club presidido por Querejeta había igualado en el tanteo la oferta culé: tres años por 2,5 millones de euros anuales brutos. En 2019, dos años después, el jugador aceptó rubricar un nuevo contrato hasta 2022 y otra campaña opcional a cambio de una rebaja sensible de su salario que ayudó a que la entidad acometiera refuerzos, por ejemplo, los de Mirotic y Higgins ese verano.

Plantilla cerrada

Con Hanga, el Madrid tendría la plantilla cerrada a la espera de si Carroll continúa, aunque sea con un nuevo acuerdo que le permita seguir ahora con su familia y llegar con la temporada empezada. Llull, Causeur, Abalde, Rudy y Taylor completarían los puestos de escolta y alero, con algunos perfiles parecidos y sin que llegue esa pieza desequilibrante, un anotador y generador de juego que ha buscado (y creemos que necesita) desde hace tres años, desde que saliera Doncic. El fichaje de Nigel Willliams-Goss es lo más parecido, aunque en la posición de base (actuará también de dos), donde ya había otro hueco que tapar: la salida de Campazzo.

Piculín, Tomic, Djordjevic...

El Barça, por su parte, sin Hanga ni Claver, y sin Kalinic, busca un alero en un mercado, el de 2021, que será recordado por el trasvase Barcelona-Madrid y viceversa. Tres jugadores con días de diferencia. Y aunque harían falta casi cuatro manos con sus respectivos dedos para contar los jugadores que militaron en ambos equipos (Bodiroga, Mirotic...), en realidad han sido menos los que han dado el salto de uno a otro de manera directa, sin ningún paso intermedio. Los recordamos. Del Madrid al Barça pasaron Piculín Ortiz (1990), Ante Tomic (2012) y ahora se espera a Laprovittola. Del Barça al Madrid viajaron Djordjevic (1999), Digbeu (2002) y Pepe Sánchez (2008). Y en nada, Hanga. Heurtel también, aunque con una minietapa en el Asvel Villeurbanne. Veremos a quién le sale mejor la jugada.