NBA | LAKERS 114 - RAPTORS 121

"El que se haya inventado esa mierda tiene que ser despedido"

La estrella de los Lakers se ha mostrado en contra del play-in. Los angelinos, empatados con Blazers y Mavericks, están cerca de tener que disputarlo.

El final de la regular season se acerca y las críticas al play-in se acrecientan. La idea gustó el año pasado, cuando daba una relativa justicia a la batalla por alcanzar los playoffs, pero en el presente curso ha salido peor: han duplicado el número de equipos que participan y han diluído mucho el mérito de alcanzar un 50% de victorias. Todos tienen opciones con este formato, que abarca hasta la séptima posición, y perjudica en demasía a los equipos que consiguen, con mucho esfuerzo, una séptima u octava posición que en su día era un premio asegurado y ahora solo esuna pequeña ventaja que se debe aprovechar si quieres una clasificación más complicada, y a la vez más sencilla que nunca. Además, el torneo, que se celebra del 18 al 21 de mayo, obliga a los equipos involucrados a mantenerse en forma constantemente y no poder tomarse con más calma el final de la temporada regular, ya sea para evitar el play-in o para jugarlo. Y, nada más acabar, si consigues la clasificación, tienes unos playoffs que empiezan el día 22. Es decir, en un calendario más condensado que nunca, muchos partidos en muy poco tiempo, con demasiados involucrados y los Juegos Olímpico de Tokio a la vuelta de la esquina.

Como no podía ser de otra manera, la oposición a este método ha sido manifiesta. Eso sí, la NBA, al igual que hizo con el All Star, no ha dado su brazo a torcer, y amenaza con perpetuar este sistema, que podría tener más margen para el descanso en futuras temporadas, que no estén marcadas por la pandemia mundial del coronavirus. De momento, claro, no hay muchas voces que se muestren a favor de un torneo con el que la NBA saldrá ganando. Al fin y al cabo, al aficionado medio le encantará ver como gente como Stephen Curry se juegan a vida o muerte el acceso a unos playoffs cuyos resultados son, ahora más que nunca, imposibles de predecir. Su compañero de equipo, Draymond Green, fue uno de los jugadores que se posicionó en contra del formato, diciendo que no le motivaba. Y muchos ven con temor el hecho de tener que participar a medida que la fecha se acerca y los partidos de la fase regular se van reduciendo, lenta (aplazamientos y demás), pero inexorablemente.

El último en posicionarse en contra del play-in ha sido LeBron James. El Rey, pionero e impulsor de la era de los jugadores empoderados con la polémica The Decision con la que cambió Ohio por Miami en 2010, ha ejercido durante mucho tiempo de portavoz de los jugadores. Con 36 años y camino de los 37, la estrella de los Lakers es cuatro veces campeona de la NBA, la última el último curso, precisamente con los angelinos. Ahora, tiene que hacer frente a los achaques de la edad y a las enormes dificultades a las que se están enfrentando los equipos este curso: lesiones, la ya mencionada condensación del calendario, la repetición de encuentros y una incertidumbre constante de cara al futuro más inmediato. Todo esto ha acabado haciendo mella en los angelinos, una plantilla envejecida que se ha enfrentado a muchos problemas físicos. Entre ellos a los de LeBron, que ha estado ausente durante más tiempo que nunca en su carrera deportiva y no ha conseguido encontrar su mejor toque de muñeca en su regreso, en el que su físico se ha resentido de nuevo.

Tras la derrota de los Lakers ante los Raptors, los problemas se han acrecentado para los angelinos, que ocupan el sexto puesto de la Conferencia Oeste, empatados con los Blazers, séptimos, y Mavericks, quintos. El récord de 36-28 tendrá que mejorar si el equipo de Frank Vogel quiere evitar el séptimo puesto, primero que da acceso al play-in, y no tener las complicaciones que genera el hecho de tener que jugárselo todo a un partido. El enfado de LeBron tras la derrota ante Toronto ha demostrado lo dura que está siendo la temporada para unos Lakers que no terminan de encontrar la regularidad que demostraron a inicios de curso. Y la demostración de ese sentimiento por parte de la estrella ha quedado patente en sus declaraciones: "¿El play-in? El que se haya inventado esa mierda tiene que ser despedido".

El momento que vive el equipo es complicado. Los problemas con Marc Gasol trascendieron a la prensa cuando el pívot los hizo y Kyle Kuzma ha reivindicado su presencia. Los triples vuelven a fallarse de forma indiscriminada. Y Davis y LeBron están lejos de su mejor forma. El Rey ha sido enigmático en sus palabras ("No voy a decir que regresé demasiado pronto, pero..."), mientras que Davis ha sido pragmático con el momento que vive el equipo, que considera "el más bajo" de la temporada. "A partir de ahora, solo podemos subir", aseguraba, con una forma de expresarse que distaba mucho de ser optimista. En media hora de atención a los medios, la plantilla del equipo angelino ha dejado muy claro cuál es la química, la dinámica y la moral en la que se encuentran. En fin. Más claro, agua.