NBA | RAPTORS 101 - LAKERS 110

Marc responde en pista y sale al rescate de unos buenos Lakers

Los angelinos se impusieron a Toronto con un gran nivel del español (13+9+5). Vogel se rinde al pívot. Los Lakers, 4-5 desde la lesión de LeBron.

En los momentos difíciles, emergen los grandes jugadores. Es lo que les diferencia de los normales, de esos capaces de producir pero a los que nadie ha tocado con una varita para que, en los momentos importantes, hagan la labor de líder que todo el mundo les exige. Ahí, en esa denominación de grande, está Marc Gasol, una estrella del baloncesto, un hombre que lleva 13 temporadas en la NBA y que es de los hombres más respetados de la mejor Liga del mundo. Quizá su nivel, diluido ligeramente desde ese 2019 mágico en el que disputó más de 100 partidos y conquistó el anillo y el Mundial, haya provocado que nos olvidemos de la carrera de un jugador legendario: Mejos Defensor en 2013, Mejor Quinteto en 2015, tres veces All Star, referencia eterna de los Grizzlies y respetado reverencialmente tanto en Estados Unidos como en Europa, donde cuenta con un palmarés ingente, potenciado por ser parte de la mejor generación que la Selección española ha tenido en su historia.

Marc es un jugador atípico, amante de lo intangible, con prejuicios en cuanto a los grandes excesos estadísticos pero con fundamentos que enamoran a cualquier entrenador del Nuevo y el Viejo Continente. Nunca ha pasado de los 20 puntos por partido de promedio, ni de los 10 desde su salida de los Grizzlies. Tampoco ha intentado, jamás, más de 15,7 lanzamientos, su tope (2016-17), ni ha superado los 10 rebotes de media a pesar de tratarse de un pívot de 2,11. Y, con todo eso, ha sabido hacerse un nombre y aportar en esas cosas que los técnicos enseñan a sus jugadores de base, virtudes que multiplican su valor dentro de equipos ganadores que necesitan en su plantilla miembros como el español, capaces de favorecer la circulación de balón, verlo todo desde el poste alto, tirar si es necesario y aportar en defensa con intimidación, garra, un uno contra uno brutal y un liderazgo colectivo extraordinario.

Quizá, solo quizá, el hecho de ser tan respetado ha provocado que Marc no acepte su nueva situación. Así lo demostró tras la victoria de Lakers ante Kings, la última que los angelinos habían conseguido antes de la pasada madrugada, ante los Raptors. El empoderamiento del jugador permitió al catalán hablar alto y claro de la incomodidad que siente al ser relegado a la suplencia en favor de Andre Drummond, el nuevo fichaje de los de Frank Vogel. Marc ha sido titular en 959 de los 975 partidos que ha disputado en la NBA, contando regular season y playoffs. Y nunca se ha visto en una situación parecida, siendo sus cualidades increíblemente valoradas incluso cuando su estadística se resintió en Toronto. Eso sí, como gran jugador que es, Marc ha decidido que el camino más fácil no es el enfado, y que una vez mostrado toca hacer lo que ha hecho siempre: trabajar. Y ha pasado de ser el centro de atención por sus quejas tras el duelo en Sacramento, a serlo por estar en su mejor momento deportivo de la temporada.

El líder de un equipo que resiste

"Es uno de nuestros mejores jugadores". Eran las palabras de Frank Vogel tras la victoria de Lakers ante Raptors, una en la que Marc ha cuajado una actuación formidable que ha hecho cambiar la narrativa de su entrenador, que ya no se cierra en banda a seguir utilizándolo de titular cuando sea necesario y ha reiterado su intención de jugar con el español y Montrezl Harrell al mismo tiempo. Marc ha finalizado el partido con 13 puntos, 9 rebotes, 5 asistencias y 4 tapones en su primer partido ante los Raptors desde que salió de la franquicia canadiense en 2019. En el primer cuarto, en el que los Lakers han roto el partido (28-40), el pívot estaba en 9+6+3, con 4 de 5 en tiros de campo, favoreciendo a una circulación de balón que los Lakers han desarrollado al máximo en este encuentro y siendo el líder de un equipo que, desde la lesión de LeBron y a lo tonto, va 4-5 y ha ganado contra los rivales que ha tenido que ganar, cayendo ante aquellos que son teóricamente superiores a los angelinos mientras estén huérfanos de sus estrellas.

Además de Marc, ha habido otros seis jugadores de los Lakers que han superado la decena de puntos, en un ejercicio colectivo increíble. Talen Horton-Tucker ha llegado a los 17 tantos como máximo anotador y los angelinos se han repuesto a la expulsión de Harrell en el primer cuarto tras una tangana con Gary Trent Jr, Aaron Baynes y compañía. Pascal Siakam, mal en el tiro y muy apoyado desde la personal, anotó 27 insuficientes puntos para los Raptors, que frenan su paulatino ascenso y se quedan a dos victorias de los Bulls en el último puesto que da acceso al play-in. Y los Lakers resisten el tirón (32-19, quintos de la Conferencia Oeste) y suman una victoria que, como cualquier otra, es de vital importancia para aguantar hasta que LeBron y Anthony Davis vuelvan a la dinámica del equipo. Y para evitar una caída que les puede llevar a un play-in (los Mavs, séptimos, están a tres partidos) que no quieren jugar. Los Lakers siguen sumando. Y Marc emerge cuando más se le necesita. No podía ser de otra manera. Al fin y al cabo, estamos hablando de un gran jugador.