NBA | DRAFT 2021

Cade Cunningham, el posible nº1 del 'draft' comparado con Doncic

Sus características son similares además de estar dominando en el año previo a su salto a la NBA. Será, con mucha seguridad, el número uno del Draft 2021.

Con el avance de la temporada entran las dudas en torno al siguiente draft. No parece el caso de esta temporada, en la que Cade Cunningham está haciendo buenas las predicciones y destaca de tal forma con Oklahoma State en la NCAA que parece difícil que alguien vaya a quitarle el ser el número 1. La burbuja de la G-League, donde está el novedoso equipo llamado Ignite que aglutina a jóvenes que están a un paso de la NBA, parece el único impedimento. En Europa no hay competencia y Jalen Johnson, de Duke, acaba de irse por la puerta de atrás en la que parece una decisión que ayudará poco a que crezcan sus opciones. Por lo tanto, Cunningham mira a los demás por encima del hombro. 

Su posición es ahora indiscutible en los mock no sólo de Estados Unidos sino de cualquier rincón del mundo. Las posibilidades de que le veamos en la primera posición crecen si se tiene en cuenta que es un jugador que puede estar en varias posiciones y que se puede ajustar a las necesidades que tenga cualquier equipo que caiga a la zona más baja de la tabla. 

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Cunningham es uno de esos chicos de oro que sueñan con llegar a lo más alto del profesionalismo estadounidense. Lo que allí llaman un recluta de cinco estrellas. De lo mejorcito. Nacido en Arlington, en el estado de Texas, hace 19 años, se formó en Montverde, una academia privada de Florida considerada la que mejor programa de baloncesto ha tenido en la última década. Pedigrí y posibles para que pueda formarse a lo grande. Las mejores universidades se lo rifaron y eligió Oklahoma State, donde su hermano Cannen había sido contratado como entrenador antes. 

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Está preparado para las grandes ligas y lo sabe. "He jugado contra una gran variedad de jugadores de la NBA. Podéis preguntarle a ellos, supongo. Estoy cómodo con el que sea mi rival, lo haré bien", dice. Una de sus cualidades principales es la frialdad en los momentos más calientes. "En los dos últimos minutos sabes que ha llegado su hora", comenta su colega Isaac Likekele. 

ESPN ha publicado un análisis de Mike Schmitz, uno de sus expertos en jóvenes talentos, sobre su figura recientemente. El periodista, por conocer de cerca la historia, se empeña en comparar a Cade Cunningham con Luka Doncic, lo cual da más pistas sobre la carrera del primero viendo lo que hace el segundo. Cogiendo una de las frases con las que le llamó la atención en el EuroBasket 2017 que ganó Eslovenia ("Siento que quiero ser el héroe del partido todas las veces que cojo el balón desde que empiezo"), más similitudes. Cunningham ya ha metido dos tiros importantes para ganar y promedia, según los datos de Elias Sports Bureau, un 47% de acierto en los lanzamientos que ejecuta en los dos últimos minutos de sus partidos de la Big 12, su conferencia. Sus cualidades físicas son similares a las de Luka, con las mismas dudas que se tenían sobre su supervivencia en la NBA por la falta de rapidez o de un físico superatlético de un todavía joven que ya están en la conversación por ser el MVP. "La velocidad es una gran cualidad para atesorar, pero Luka sabe jugar a esto. Sabe llevarte a su terreno y conseguir las posiciones que quiere. Es más difícil de defender que algunos que son más atléticos", contesta Cunningham como si se viera en el espejo. Ha estudiado, entre otros, al propio Doncic y ha desarrollado el paso atrás para tirar como una de sus armas destructoras. No se le mueve ni un músculo de la cara, a lo Kawhi Leonard, y presume de manos y brazos como para hacerse con el control de todo. Tiene capacidad para generar tiros mientras maneja como Khris Middleton, el hombre a la sombra de Giannis Antetokounmpo en Milwaukee. Son nombres que se depositan en su currículum como si no fuera presión que sean comparaciones verosímiles. 

Le gusta que el ritmo se amolde a lo que él quiere, como los grandes popes. "Siempre que llega el final del partido trato de ralentizar y ser uno con el 'tempo' del juego. Creo que es lo que me ayuda. Cuando hay mucha presión, o como se le quiera llamar, yo lo veo como una oportunidad", apunta. "Este chaval lleva eligiendo las jugadas correctas desde que tenía catorce años", añade su técnico actual, Mike Boynton.