1234T
BAR 16 23 12 16 67
BAS 17 16 18 18 69

Finalizado

LIGA ENDESA | FINAL

La Liga Mirotic la gana Vildoza

El base argentino, MVP de la final con 17 puntos y autor de la canasta ganadora, tumba al Barça y le da al Baskonia la cuarta Liga de su historia, diez años después de la última.

Del milagro de San Emeterio, y aquel 2+1 genial para tumbar al entonces campeón de Europa, al milagro de Vildoza, que después de la canasta ganadora soltaba a lágrima viva todo el sufrimiento acumulado en estos seis meses para regresar de una complicada lesión en el hombro derecho. Un tipo especial, alegre y con un talento fuera de lo común, y una reentrada a lo grande en el planeta ACB para devolver al trono al Baskonia diez años después. De 2010 a 2020, con el común denominador de Dusko Ivanovic en el banquillo, que desembarcó en Vitoria el pasado 24 de diciembre en el trineo de Papa Noel. Un regalo mágico para la afición alavesa, volvía el técnico fetiche del presidente, Josean Querejeta, que repetía en plena celebración aquello de que “Dusko es el ADN del club”.

Todas las apuestas apuntaban a los grandes para llevarse esta fase final, incluso al Valencia, pero no vimos dedos señalando al carácter Baskonia. Y aquí está la cuarta Liga de su palmarés. Asoma de nuevo, porque, aunque no se había ido, venía de temporadas complicadas. Ya es una realidad: la Liga de Mirotic la ganó Luca Vildoza. El MVP (base de 1,91 m y 24 años) es otra joya de la inagotable cantera argentina, digno heredero en el galardón individual de su amigo Campazzo.

Anotó la canasta triunfal a falta de 3 segundos y 4 décimas tras ejecutar una magnífica puerta atrás frente a Kuric, que leyó muy bien Polonara cuando estaba a punto de comerse el balón. El italiano dio la asistencia definitiva y, casualidades del destino, había entrado a pista forzado por los árbitros (y el reglamento, claro). Janning, el tirador, fue arrastrado al banquillo a falta de diez segundos porque su cambio previo quedaba anulado, no era válido.

Con el 67-69, tiempo muerto de Pesic. Restaba una bala, un ataque rápido. El balón fue a Higgins porque Mirotic andaba eliminado con cinco faltas desde el minuto 35. El americano, en la esquina e inclinado hacia atrás tras forcejear con Shields, marró el triple de la gloria. Esta estrujaba con todos sus brazos a Vildoza, autor de 17 puntos (20 de valoración).

El Barcelona era hasta este martes el equipo que se había merecido la Liga más excepcional de siempre, marcada hasta el extremo por la pandemia del coronavirus. Un título con asterisco o sin él, eso da igual ahora, porque cuando los clubes aprobaron el 20 de abril el nuevo formato el torneo final de dos semanas adquiría el valor de una temporada completa. Los azulgrana fueron los mejores hasta el parón de marzo (una victoria más que el Madrid en 23 jornadas) y lo habían sido en Valencia durante 13 días, con una mezcla perfecta de talento, físico, juego y ambición, pero fallaron en el decimocuarto, en el tramo vital de la final.

En Can Barça continúan atrapados sin escapatoria en el segundo túnel más largo de su historia, solo superado por los 22 años sin Liga que pasaron entre 1959 y 1981. Ahora van seis temporadas sin título, desde 2014, después de 41 fichajes (a casi siete por año), cuatro entrenadores diferentes y tres directores deportivos. El pasado verano se redobló la apuesta económica, con una masa salarial por encima de los 30 millones de euros, pero siguen sin caer los frutos. La copa la abraza a estas horas Ivanovic, que no quiso seguir el consejo de Pesic en la previa: “Tócala un poco porque… más tarde no se sabe”. Tenía razón el serbio, aunque imaginamos que ese roce previo aumenta el desaliento posterior.

Mirotic, eliminado... Shengelia aguantó en pie

La final fue una exhibición de dos plantillas atléticas, con el Barça apretando hasta la asfixia más allá de la línea de tres, mientras el Baskonia contraatacaba colapsando el área interior del perímetro y cargando con todo en el rebote de ataque. Que los defensores azulgrana, como Tomic, subieran tan arriba beneficiaba al rival en la colocación para atrapar los rechaces (esa sangría se cerró en la segunda parte). A igualdad de actitud, con jugadores muy físicos, decantaba la balanza la aptitud, el talento. El de Higgins en el primer cuarto y luego la irrupción de un Heurtel magnífico e incisivo tras casi una campaña en blanco (21 puntos y 25 de valoración). Y de Kuric, que corría, giraba, recibía y anotaba como el mejor Carroll. Pura clase, igual que la del baskonista Vildoza, que con un acelerón, una gran canasta y un pase mágico puso la primera ventaja significativa del duelo: 9-15. El argentino tiene detalles al alcance de los elegidos.

Mirotic había logrado tres dianas sencillas de salida; sin embargo, no iba a ser su día en ataque, luego supimos que actuó algo tocado. El duelo estelar con Shengelia fue un combate defensivo, que acabó con la estrella culé eliminada a falta de 5:09. Los focos los acaparaba Heurtel: 26-17. Pese a los fallos en los triples del Kirolbet (1 de 10 al descanso; 7 de 19 en la segunda parte), el marcador se sujetó, incluso se estrechó por las capturas de Diop bajo el aro contrario y las tres primeras dianas de Shengelia: 39-33.

En la reanudación, Ivanovic dejó su sello. Más concentración, más determinación, más orgullo y más velocidad para romper la telaraña rival. Y más acierto en el tiro. Vildoza, una vez más, marcaba diferencias: 43-47. Y de nuevo Heurtel al rescate. Al último cuarto se entraba con una incertidumbre absoluta (51-51). Una tensión in crescendo hasta volverse casi insoportable. Las gargantas se secaban, las ideas se nublaban y las piernas temblaban del esfuerzo. El Baskonia era el más en forma del torneo. Heurtel daba la última ventaja al Barça (62-61) justo antes de salir Mirotic por personales. El francés empezaba a acusar la inactividad y el cansancio. En el Kirolbet, Polonara hacía pareja interior con Shengelia, es decir, sin un pívot puro, y la fórmula funcionaba: 64-67. El georgiano estaba derrengado y a la vez no paraba de luchar. Buscaba la puerta grande antes de su posible salida rumbo a Moscú. Atrás, magnífico; delante, forzado.

El Barça se escabulló del jaque mate por dos errores del enemigo en el triple con el balón bailando en el aro. Último minuto: Oriola con tres de cuatro en tiros libres y cargando con el alma los rebotes ofensivos, igualaba a 67. Restaban diez segundos, el resto es historia viva de nuestra Liga. Una imborrable, la que ha escrito Vildoza de su puño y letra, un fenómeno.

Estadísticas
Min Pts RT RO RD Ast Per Rec Tap Tiro T1 T2 T3 FR FC Val
22 28 14 3 1 2 1 1 4 0 42% 4/5 2/8 2/6 6 1 14
33 25 8 1 0 1 0 2 1 2 29% 0/1 4/8 0/5 4 5 -1 -
30 22 4 1 0 1 2 1 1 0 75% 2/2 1/1 0/1 1 2 5
44 17 2 6 3 3 1 3 1 1 100% 0/0 1/1 0/0 1 3 6
8 16 3 3 0 3 1 1 2 0 20% 0/0 0/2 1/3 0 1 2 -
13 24 21 4 0 4 5 4 2 0 79% 3/3 6/8 2/3 2 2 25
24 23 8 3 1 2 0 0 0 0 75% 0/0 1/1 2/3 0 0 10
0 23 4 8 1 7 1 4 0 0 38% 2/4 1/4 0/0 5 4 5
18 15 3 7 3 4 0 1 0 0 43% 3/4 0/2 0/1 2 2 5
21 7 0 1 0 1 0 0 0 0 0% 0/0 0/0 0/0 0 1 0 -
5 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0% 0/0 0/0 0/0 0 0 0
10 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0% 0/0 0/0 0/0 0 0 0
Estadísticas
Min Pts RT RO RD Ast Per Rec Tap Tiro T1 T2 T3 FR FC Val
31 33 9 4 0 4 1 3 1 0 46% 4/4 1/3 1/6 2 0 7
23 33 14 4 1 3 2 3 2 2 45% 5/6 3/8 1/6 7 4 11
3 27 17 4 1 3 2 2 2 0 67% 5/5 3/5 2/5 3 1 20
7 24 2 3 1 2 3 3 2 0 14% 0/0 1/4 0/3 1 3 -2
50 13 2 5 1 4 0 1 1 0 100% 0/0 1/1 0/0 1 4 4
12 21 10 7 4 3 0 0 0 0 73% 6/6 2/3 0/2 5 4 15
11 19 8 1 0 1 1 0 0 0 43% 0/0 1/4 2/3 0 0 6
33 16 4 3 1 2 2 0 0 0 40% 1/2 0/2 1/1 1 4 3
30 10 3 0 0 0 2 1 0 0 17% 0/2 0/1 1/3 1 1 -1
15 3 0 0 0 0 0 0 0 0 0% 0/0 0/0 0/0 0 0 0 s.c.
47 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0% 0/0 0/0 0/0 0 0 0
8 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0% 0/0 0/0 0/0 0 0 0