NBA | MAGIC 106 - MAVERICKS 122

Nuevo récord NBA para Doncic, esta vez en triples, y victoria

Doncic va haciendo, como una hormiguita, su trabajo en muchos aspectos. No es su fuerte, pero en Orlando tocó sacar a relucir el de los triples.

Luka Doncic sólo jugó un partido antes del All-Star. Lo hizo sin pisar el pedal del freno, sin que pareciera importante que hubiera sufrido una nueva lesión de tobillo antes de una cita que tenía marcada en el calendario. El fin de semana en Chicago pasó con el esloveno luciéndose en el Desafío de Novatos y disfrutando como un niño chico al jugar con los mayores y, además, ganar el ASG.

¿Cómo ha sido su vuelta a las andadas, a liderar a una de las sensaciones de la temporada? Del mismo palo que toda la temporada, rayando el nivel de MVP en unos Mavericks que van a su compás. Nada nuevo en ese aspecto. 

En la visita anual de Dallas a Orlando se presentaban los de Carlisle ya con el killer mode puesto. Han estado muy atinados en los primeros meses de la temporada, pero ahora hay que rematar si quieren estar en playoffs. El Oeste está carísimo y ellos buscan su primera inmersión en la fase final de la temporada por primera vez desde que no está con ellos Dirk Nowitzki, su faro durante los últimos años. Luka Doncic tiene esa misión, lo sabe, lo asume y cumple. 

Los Mavericks sacaron de quicio a los locales en el primer periodo y encarrilaron el partido. No contaron en pista con Willie Cauley-Stein y el ajuste llegó poniendo sólo a un grande: Kristaps Porzingis de titular (24 puntos, 10 rebotes y 5 tapones) y Maxi Kleber de suplente (26 puntos en 23 minutos). El baluarte de los Magic, Nikola Vucevic, se vio incapaz de sostener el juego de ambos. 

El desacierto en las líneas exteriores fue también otra de las claves. Los locales tuvieron un 20% de acierto y los visitantes clavaron 15 triples. Uno de los protagonistas en esa faceta fue el mencionado Doncic, del que atufa la leyenda de que falla demasiados; con su 4/8 logró ponerse en 300 durante toda su carrera en la NBA, siendo el primer jugador de la historia (según datos de StatMuse) que alcanza esa marca antes de cumplir lo que en Estados Unidos consideran mayoría de edad (21 años). El jugador europeo cerró el acta con 33 puntos, 10 rebotes y 8 asistencias sin más pretensión que la de seguir sumando para los de Dallas.