NBA | MAVERICKS 109 - SIXERS 91

Luka Doncic palia otro mal día en el tiro con un recital de pases

Los Sixers pusieron a Ben Simmons a defender a un Doncic que, pese a ello, supo salir del apuro. Nueva muestra de mérito en los Mavericks.

Luka Doncic está pasando por una mala racha en este inicio de año, no conecta bien sus tiros y eso le lleva a desesperarse consigo mismo. Sin embargo, el crecimiento de quien tiene en la mano su primer All-Star pese a llevar sólo un año y medio en la NBA es igualmente palpable: resuelve la papeleta pese a fallar muchos tiros. En los últimos tres partidos lleva 3/15 (20%) en triples, su gran asignatura pendiente. Paradójico es que fuera frente a Ben Simmons cuando cuajara uno de sus días más aciagos en cuanto a lanzamientos, acertando sólo en cuatro de sus quince intentos. 

Los Sixers se quedaron en la superficie sin ir al meollo, se quedaron en el frenazo a la producción de Doncic sin ver que hay más que eso en la plantilla de Rick Carlisle. Y el propio Doncic es el primero que lo sabe. Eso les llevo a mantener la calma pese a ir por debajo en la primera parte, a remontar y a ganar en su cancha por 109-91

Los de Brett Brown salieron con las líneas bien arriba para dificultar que el esloveno se metiera hasta la cocina. Lo evitaron por momentos y con la habilidad de Harris o Richardson para hacer crecer la cuenta. Se iban, de hecho, por encima de los diez de diferencia en el segundo cuarto. Ahí, sin embargo, comenzó el despertar de los locales. Al inicio del tercer periodo ya todo se vio de otro color. Si por un lado los Sixers habían sacado tajada de las pérdidas para convertir puntos, los Mavericks iban a ver en los rebotes una vía de escape. Doncic dejó de intentar tirar y delegó en sus compañeros, buscando opciones rápidas para Finney-Smith y Hardaway y nutriéndose de la energía de un Powell que se estaba comiendo la pintura a bocados. 

El apagón de los Sixers tras el descanso fue prolongado, ya nunca más vieron la luz. Ni la clarividencia por momentos de Horford desde fuera ni algo esporádico de Scott... Los locales rendían y su público lo agradecía. Las líneas de pase eran una trinchera y los triples entraban mejor en su aro que en del contrario. El colofón lo pondría Boban Marjanovic con la última canasta del encuentro, también un tiro de tres, ya dentro del garbage time

Luka Doncic acabó con 19 puntos, 8 rebotes y 12 asistencias, además de 5 pérdidas. Su estadística lo dice todo: la facilidad es pasmosa para hacer números aunque tenga un mal día. Y con ello el equipo de Texas corta una pequeña racha de dos partidos perdidos ante uno de los mejores de la conferencia contraria, todavía sin Porzingis y dando la sensación de que cada día sobresale alguien nuevo (lo cual es brillante).