Euroliga
FINALIZADO
Darussafaka DAR

92

Milan MIL

98

FINALIZADO
Olympiacos OLY

72

Fenerbahce FNB

73

NBA
FINALIZADO
Orlando Magic ORL

111

Philadelphia 76ers PHI

106

FINALIZADO
Washington Wizards WAS

119

Cleveland Cavaliers CLE

95

FINALIZADO
Brooklyn Nets BKN

107

Miami Heat MIA

120

FINALIZADO
Toronto Raptors TOR

104

Detroit Pistons DET

106

FINALIZADO
Boston Celtics BOS

111

Chicago Bulls CHI

82

FINALIZADO
Minnesota Timberwolves MIN

107

New Orleans Pelicans NOP

100

FINALIZADO
Oklahoma City Thunder OKC

128

New York Knicks NYK

103

FINALIZADO
Milwaukee Bucks MIL

113

Memphis Grizzlies MEM

116

FINALIZADO
Dallas Mavericks DAL

118

Utah Jazz UTA

68

FINALIZADO
Phoenix Suns PHX

116

San Antonio Spurs SAS

96

FINALIZADO
Los Angeles Lakers LAL

126

Portland Trail Blazers POR

117

Final ATP World Tour
FINALIZADO
dominic_thiem Dominic Thiem Dominic Thiem
6 6
kei_nishikori Kei Nishikori Kei Nishikori
1 4

THUNDER 98-ROCKETS 80

Desastre de unos tristes Rockets ante unos Thunder sin Westbrook

Desastre de unos tristes Rockets ante unos Thunder sin Westbrook

Rob Ferguson

USA TODAY Sports

Pésimo partido, sin energía ni acierto en el tiro, de los de D'Antoni, que suman seis derrotas y llevan cuatro partidos por debajo de 100 puntos.

Así son los Thunder: capaces de empezar la temporada 0-4, y de encajar 130 puntos ante los Kings... y de enlazar después siete victorias seguidas, y de dejar a los Rockets en 80 puntos. Es un 7-4 en una temporada en la que Russell Westbrook solo ha jugado siete partidos y en la que su arranque había sido calamitoso: no está nada mal.

Lo que sí está mal, absolutamente mal, son los Rockets. La temporada pasada, la mayor amenaza, seguramente, a la que jamás se habían enfrentado los Warriors de Steve Kerr. El equipo que ganó 65 partidos con un ataque de eficiencia histórica y una defensa moderna y agresiva. El que pudo ser campeón si Chris Paul no se hubiera lesionado en el quinto partido de la final del Oeste, de la que salieron 3-2 con un séptimo pendiente en su pista. Desde aquel día, ese lunes 28 de mayo en el que su sueño se escapó en su propia casa y en un partido en el que su modelo les explotó en las manos con aquellos 27 triples seguidos fallados, los Rockets no han vuelto a ser los mismos.

Desde luego, el verano no ayudó. Con el gurú defensivo Jeff Bzdelik fugado y ahora en vía de regreso, y sin especialistas como Trevor Ariza y Luc Mbah a Moute, se esperaba tal vez unos Rockets no tan cerca de los Warriors... pero desde luego no tan débiles, tan absolutamente desangelados, con tan poco espíritu y tan apartados de sus señas de identidad. Fueron arrollados (98-80 final) por unos Thunder sin Westbrook y en segunda noche de back to back. Están 4-6 con cuatro partidos ya por debajo de 100 puntos, tres seguidos. Durante la pasada regular season solo totalizaron siete. Y no perdieron el sexto partido hasta el 22 de diciembre y cuando ya sumaban 25 victorias.

Fue sencillo: los Thunder pusieron mucha más intensidad, personificada en un Steven Adams (19 puntos, 10 rebotes) que devoró, con ayuda de Paul George (20+11+6 con 6 robos) el alma de un partido en el que su equipo se llevó todas las pelotas divididas, selló la zona, ganó el rebote e impuso su físico y su envergadura. Cuando los Rockets se vieron a 11 en el tercer cuarto (66-55, ante un rival cansado y sin Westbrook) fallaron siete tiros seguidos y perdieron el choque definitivamente de vista. Chris Paul lleva tres noches seguidas sin anotar en las primeras partes. Acabó con 10 puntos en 11 tiros (0/4 en triples) y está en las peores medias de su carrera en tiros (en torno al 39% con un 29% en triples) y pérdidas (más de 3, esta vez 5). James Harden sumó otras 6 pérdidas y terminó con 19 puntos en 19 tiros (4/12 en triples)... Y Carmelo Anthony se dio un costalazo tremendo en el equipo donde su reputación se empezó a quedar definitivamente por el camino la pasada temporada: 2 puntos, 1/11 en tiros y 0/6 en triples. Ni su única canasta entró plenamente ya que sumó por un goaltending señalado a Nerlens Noel.

Dijo Clint Capela después del partido que no habían tenido “espíritu”. El hecho es que los Rockets caen desplomados con suma facilidad al menor contratiempo cuando hace un año eran un equipo que, precisamente, jamás se iba de los partidos, siempre parecía a tiro gracias a unas tremendas rachas de anotación que ahora no aparecen por ninguna parte. No son solo los cambios de personal, que también. Es como si los Rockets, sencillamente, no estuvieran ahí. Y ya no es cuestión de cuánto pueden mejorar para poder volver a ser un buen equipo, algo que en principio se les presupone. Se trata de qué tienen que hacer, y cuándo podrán hacerlo, para poder regresar a la élite y seguir siendo una amenaza perfectamente real para los Warriors. Ahora mismo están a años de luz de algo parecido a eso.

0 Comentarios

Mostrar