SIXERS 103 - CELTICS 92 (1-3)

El Proceso sueña con un posible milagro gracias a T. J. McConnell

Los Sixers consiguen romper por fin a los Celtics insistiendo en la pintura. El miércoles, a las 02:00 hora española, quinto partido en Boston.

Contra las cuerdas y ante unos Celtics con ganas de colarse por segundo año consecutivo en las finales de conferencia (de manera increíble, por cierto), El Proceso se negó a decir adiós a estos playoffs. T.J. McConnell se negó a decir adiós a estos playoffs. El base, cambio inicial de Brett Brown en el quinteto, fue, con diferencia, el mejor jugador de su equipo. Un tipo que ni siquiera estaba en la rotación en los primeros partidos de playoffs pero que, como casi siempre en su carrera, ha rendido muy por encima de las expectativas cuando se le ha dado la oportunidad. De estar fuera de la rotación (por Markelle Fultz) a ser el jugador clave del único triunfo de su equipo en semifinales de conferencia. Con la mejor marca anotadora de su carrera, por cierto (19 puntos + siete rebotes y cinco asistencias). Ovación cerrada y más que merecida de un Wells Fargo Center entregado que ya sueña con un posible sexto... 

Nadie ha remontado nunca un 3-0 en playoffs. Pero muchos han soñado con ser los primeros... Los Sixers, con un plan de partido claro y diferente al que les convirtió en una de las revelaciones de la temporada (la defensa de los Celtics anuló el primero...), consiguieron por primera vez ganar a los puntos a Boston, sacando el máximo partido posible de pérdidas poco habituales (16-3 en puntos tras pérdida) y atacando con fuerza y emparejamientos favorables la pintura verde (52-30).

Los Celtics aguantaron el primer envite, con cuerpos y manos por todos lados. Pero su fuerte sigue siendo la defensa de perímetro y los Sixers consiguieron hacer daño en la pintura a base de repetición. Saric contra los aleros verdes fue el emparejamiento más favorable para los locales en ataque (25 puntos, una exhibición de su cantidad de recursos), aunque también contaron con los mates de Ben Simmons (19 puntos, 13 rebotes), que jugó su mejor partido de la serie metiéndose hasta la cocina en cortes por detrás y sin balón porque con balón no le dejan ir a ningún sitio... Embiid (+22 en cancha) acabó con 15 puntos, 13 rebotes y un par de conversaciones curiosas con sus rivales: a empujones (y risas...) con Rozier y solo palabras con Marcus Morris, que en lugar de responder se limitó a enseñarle una y otra vez el 3-0 con los dedos de sus manos.

En los Celtics, los habituales y maravillosos tramos de talento puro de Tatum (otro partido de 20 puntos...), cositas de un Rozier al que no acompañó la suerte (se le salieron tres o cuatro tiros) y mucho Marcus Morris desde el banquillo (17 puntos). Pero solo pudieron provocar ocho pérdidas de un rival que luchó con mucha cabeza y hasta el final por poder jugar una noche más...

McConnell y Brett Brown (muy acertado tanto en el plan como en movimiento de fichas) se ganaron a pulso el quinto partido. Un quinto que les permite soñar con un sexto. Y con la historia. 3-1 Boston. Pero golpea por primera vez El Proceso.