El hijo de Pierce conmueve a la NBA con el homenaje a su padre

HOMENAJE A UNA LEYENDA

El hijo de Pierce conmueve a la NBA con el homenaje a su padre

El hijo de Pierce conmueve a la NBA con el homenaje a su padre

El '34' de 'The Truth' ya ondea en lo más alto del Garden: "Aunque no sea hall of fame, estar en el techo del Garden ya es suficiente para mí".

A pesar de la dura derrota previa ante los Cavaliers de LeBron James, ni un alma se movió del TD Garden. Todos querían estar presentes en el homenaje al hombre que acabó con una sequía de 22 años. Al principal culpable del anillo que los Celtics conquistaron en 2008. Al jugador que devolvió el orgullo al Garden. 14 años después, Boston volvió a retirar un dorsal. Con todo merecimiento, el '34' de Paul Pierce ya ondea en lo más alto del Garden. Danny Ainge, Doc Rivers, Kevin Garnett, Rajon Rondo, Antoine Walker, Robert Parish... Sólo se echó en falta a Ray Allen en una emotiva ceremonia que concluyó con Pierce cogiendo el micrófono por última vez para agradecerle a Red Auerbach su confianza. El padre de la franquicia de los 17 anillos y ya de las ya 23 camisetas retiradas. Todo un récord en las cuatro grandes Ligas del deporte profesional estadounidense.

"Ganamos aquel título por ti", se lanzó Wyc Grousbeck. El propietario ejerció de altavoz de toda la afición verde. Le tomó el relevo Doc Rivers: "Sentado con Rondo y Garnett hemos comentado lo increíble que son los aficionados en Boston. Años antes llegamos a hablar de cómo sería el día de la retirada de Paul Pierce. Muchos diréis que es 'the Truth' (la verdad), pero yo le definiría como 'clutch' (jugador decisivo). Le gustaba tomar responsabilidades. Asumir el tiro decisivo. Cuando llegue a Boston me dí cuenta de que no eras lento, sino todo lo contrario. Un jugador físico y, sobre todo, muy inteligente. Lo más importante es que eres un celtic y un campeón". El actual entrenador de los Clippers no faltó a la cita. Tampoco Danny Ainge, exjugador y el arquitecto de los Celtics de Rivers y los actuales de Brad Stevens. El general manager reveló que su momento favorito fue aquella anticipación del alero tras un salto entre James Posey y Zydrunas Ilgauskas que había ganado el lituano que aseguró el triunfo de Boston en el séptimo partido de las semifinales del Este 2008.

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En un largo discurso, Pierce hizo un breve repaso a su vida y quiso agradecer a sus distintos entrenadores, compañeros y familia que le acompañasen en tan dichoso viaje. "No todo el mundo llega ahí, a lo más alto. Así que hay que volver a los inicios. No es fácil que una madre sola logré sacar adelante a su tres hijos. Gracias, tú me hiciste ser el hombre que soy. [...] Mi primera inspiración fueron mis dos hermanos. Mi sueño no era jugar en la NBA, sólo ir a la universidad. [...] Aunque no sea hall of fame, estar en el techo del Garden ya es suficiente para mí. Cuando los jugadores que pasan por aquí se marchan, todos dicen que no hay una afición tan como la de Boston. En las temporadas perdedoras este pabellón seguía siendo el más ruidoso de la NBA. Es increíble. [...] Yo tenía el talento, pero tú, Doc, me enseñaste a ganar. Me llevaste al siguiente nivel. Gracias por ello. [...] Nunca tuve fisios ni entrenadores profesionales, nadie que me levantara a las seis de la mañana, mi único entrenador fue mi mejor amigo, Jason Crowe, de Inglewood. [...] Esto ha merecido la pena (dice al mencionar a su mujer, dos hijas e hijo antes de estallar en lágrimas). Lo he intentado, pero al hablar de los niños me he emocionado. [...] ¿Cómo estaría aquí sin ti, Kevin Garnett? Hablamos todas las semanas. Me ha dicho que su único arrepentimiento fue no venir cinco años antes a Boston. [...] Los Celtics no sólo te enseñan el baloncesto, sino a tener éxito. El orgullo celtic siempre será parte de mi vida. Gracias".

Sin embargo, la ceremonia de homenaje a Paul Pierce tuvo un protagonista inesperado. Su hijo Prince, quien cumplirá 5 años el próximo mes de abril. Durante una entrevista durante el partido con la periodista Doris Burke, el joven Pierce ya acaparó buena parte del protagonismo. Después, durante la ceremonia, robó el corazón a la NBA poniendo la con el dorsal de su padre encima del Larry O'Brien. El trofeo que su padre conquistó en las Finales 2008. Las mismas en las que fue coronado MVP devolviendo el orgullo a Boston. Casi 20 años después de ser drafteado con el número 10 del draft de 1998, el círculo se completó en un lluvioso y frío domingo en Boston. El '34' ya preside el Garden. La que fue, es y será su casa.

La entrevista al hijo de Paul Pierce

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