Hi Tops, el primer bar gay para los aficionados de los Warriors

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Hi Tops, el primer bar gay para los aficionados de los Warriors

Bar Hi Tops, en San Francisco.

Jesse Woodward fundó el primer gay sports bar de San Francisco en pleno Castro. Ya se ha convertido en un local de referencia.

Seguramente no hay en toda la Bahía de San Francisco un local más carismático para ver los partidos de los Warriors que Ricky’s, abierto desde 1946 en San Leandro, ya muy lejos del glamour de San Francisco y donde se reúnen más de 500 personas en los partidos importantes bajo la sagrada norma de “no knucklehead”: no a los hooligans descerebrados. Con su ‘ley anti idiotas’ particular, el Ricky’s Sports Theater and Grill es un santuario para fans de los Warriors y los Raiders (NFL), y llegó a ser considerado por Sports Illustrated el segundo mejor bar deportivo de todo Estados Unidos. Por delante el mítico The Fours de Boston, adornado con camisetas de juego usadas por Larry Bird, Kevin McHale y Robert Parish.

Pero toda la Bahía se dispone los días de partido, especialmente durante los playoffs, para ofrecer alternativas a todos aquellos que no forman parte del grupo de 18.000 afortunados (y adinerados….) que no están en las gradas del Oracle Arena. En Oakland, todavía hogar de los Warriors (hasta el inicio de la temporada 2019-20), ESPN utiliza como cuartel general para la emisión de algunos de sus programas durante la lucha por el título el Lake Chalet Seafood Bar & Grill. Pero los aficionados prefieren el conocido alaMar Kitchen, donde se pueden comer ostras a un dólar y ver el partido en una pantalla de 150 pulgadas, o el carismático New Parkway Theater, en el que la entrada cuesta 10 dólares pero las pantallas , al estilo cine, ocupan paredes enteras y el menú está formado por platos inspirados en los Warriors: del Curry Fried Chicken with Draymond Greens, al KD for Three (una especie de huevos rellenos), las Iggy Fries (patatas freídas en cerveza con queso azul), la PizZaZa (una pizza estilo calzone)…

Y en San Francisco, claro, la oferta se dispara. The Royal Exchange se tiñe completamente de azul y dorado, en clásicos como el San Francisco Athletic Club es casi imposible encontrar sitio, el Brick & Beam del icónico Fisherman’s Wharf tiene altavoces individuales en cada mesa para acompañar a 12 televisiones de 60 pulgadas y hasta el Hard Rock Café ofrece descuentos de un 50% en comida y un 30% en bebida durante los partidos de los playoffs. En el centro, el Golden Gate Tap Room es un bar deportivo de referencia, con más de 20 televisiones y 100 tipos de cerveza… incluidas las que forman una ruleta de botellines que ocupa una de las paredes: el que decide jugar, consume la que decide el juego.

Pero seguramente el sports bar más particular de todos los que se llenan cuando juegan los Warriors, y uno de los más valorados en las guías de la ciudad, es el Hi Tops, en el 2.247 de Market Street. En ese barrio de Castro que es un enclave esencial para la comunidad LGBT estadounidense y abierto desde diciembre de 2012, el Hi Tops se hizo famoso por ser el primer gay sports bar de San Francisco, un local para que la comunidad homosexual disfrutara de los partidos de los equipos locales: Giants, 49ers, Warriors… En las citas deportivas su público se vuelve muy variado para satisfacción del dueño, Jesse Woodward: “Me di cuenta de que no había un sports bar en nuestra comunidad así que decidí ponerlo en marcha. Jugaba en un equipo de una liga de baloncesto gay y en todo el Castro no teníamos donde ir a pasar un buen rato después de los partidos: comer, beber, charlar, ver partidos y comentar resultados…”.

El local, desde luego, responde a las expectativas: “No quería montar un bar con una televisión en un esquina y ya está”, dice un Woodward que recolecta dinero para invertir en el deporte de la comunidad gay, “ya sea en equipos de softball, baloncesto o remo”.

El Hi Tops, con una carta al estilo de las de los estadios estadounidenses y una enorme variedad de cervezas, ha contado con el apoyo, en algunas de sus principales fiestas deportivas, de una de las grandes personalidades de la NBA y del actual entramado de los Warriors: el presidente de operaciones Rick Welts. Desde las oficinas de la liga, a las que llegó después de trabajar en los Supersonis durante los setenta, Welts (64 años) relanzó el All Star Weekend como producto y ayudó a USA Basketball a pulir la campaña de marketing de su equipo olímpico de 1992: el Dream Team. Después se enroló en los Suns y finalmente en los Warriors. En 2011, meses antes de comprometerse con el equipo de la Bahía, anunció, en una entrevista concedida al New York Times, su homosexualidad. Fue el primer gran ejecutivo del deporte estadounidense que se atrevió a dar este importante paso y desde entonces ha sido un importante líder de You Can Play, plataforma que se dedica a combatir la homofobia en el deporte.

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