SAN ANTONIO SPURS

¿Y si los Spurs superan a los Warriors y a los Bulls de Jordan?

Como quien no quiere la cosa, están a sólo 2 partidos de Golden State y... A contracorriente: tira 4 triples menos que hace un año, pero es el que más anota de 2 ptos.

Patty Mills y Manu Ginóbili
Soobum Im USA Today Sports

Sin hacer ruido los San Antonio Spurs han vuelto a renacer de sus cenizas. Aquella canasta de Chris Paul en aquel ya legendario séptimo partido de los últimos Playoffs parecía haber puesto el punto y final a un equipo que lleva dominando la NBA desde los últimos compases del siglo anterior. Pese a la derrota, las imágenes del grupo festejando en la noche de LA servían como el mejor colofón posible a uno de los viajes más longevos e impresionantes de la NBA. Sin embargo, el transcurso del verano (la renovación de Kawhi Leonard, los aplazamientos de las retiradas de Duncan y Ginóbili, el desembarco de LaMarcus) nos regaló un último baile de los texanos. ¡Vaya si lo están aprovechando! Como quien no quiere la cosa, alejados de los focos, los Spurs lucen hasta la fecha un balance de 36 victorias y 6 derrotas. Lo que les sitúa a sólo dos partidos de distancia de los Warriors. Ese equipo liderado por Curry que arrancó esta semana infligiendo a LeBron James la peor derrota de su carrera como local. Ese equipo al que se le compara con los Bulls del 72-10. Los de Michael Jordan, Scottie Pippen, Dennis Rodman, Toni Kukoc... y Phil Jackson en el banquillo.

Así que, por derecho propio, San Antonio no sólo ha vuelto a cerrar bocas, sino que se ha ganado el tener en su mano la oportunidad de desbancar a Golden State y concluir la Regular Season como el mejor equipo. Y por qué no decirlo, aunque con mínimas opciones, batallar contra el tiempo y hacer añicos el histórico registro del curso 1995-96 firmado por la franquicia de Chicago.

¿Atrevido? Puede. Pero también es cierto que llevan un 24-0 en el AT&T Center este curso y encadenan ya 11 partidos sin conocer la derrota. Si no ocurre nada fuera de lo común, deberían ganar sus dos próximos compromisos: en Phoenix y en el Staples ante los Lakers. Así, llegarían con un 38-6 al Oracle Arena, donde en la madrugada de este próximo lunes al martes (04:30) chocarán con los Warriors. A día de hoy, el mejor partido que se puede ver en la NBA actual. Lo que determine dicho encuentro podría marcar la segunda parte de la temporada.

Calendario asequible

Desde Oakland se desplazarán a Cleveland, donde les aguardarán los Cavaliers. Tras este pico, el calendario es bastante asequible. En el mes de febrero, marcado por el parón del All Star, sus citas a priori más complicadas serán las visitas a los feudos de los Clippers y los Rockets. El resto de encuentros parecen factibles para continuar engrosando el casillero de triunfos.

Otra gestión modélica de minutos

Gregg Popovich, quien compaginará el banquillo texano con el cargo de seleccionador estadounidense una vez conluyan los Juegos de Río, está volviendo (además de dejarnos momentazos y frases para el recuerdo: sus tan odiadas entrevistas durante el partido con Craig Sager están adquiriendo el cariz de antológicas) a impartir un máster de gestión de los minutos. Únicamente Kawhi Lenard (24 años y qué jugadorazo, impresionante) sobrepasa la barrera de los 30 minutos por noche (33,2).  O lo que es lo mismo, cómo ganar a la vez que reservas la gasolina que los veteranos com Duncan, Parker o Ginóbili tanto necesitarán en la postemporada. Salvo inoportunas lesiones, no parece que el cansancio sea excusa en El Álamo.

Un estilo que se amolda

En San Antonio impera una filosofía llamada extra pass. El mover el balón hasta encontrar al hombre mejor situado no se negocia (reparten 25,2 asistencias por encuentro). Aunque eso sí, son varios los matices que se han introducido respecto a años anteriores. Sobre todo debido a la presencia de un Aldridge plenamente adaptado. Anotan prácticamente lo mismo que en la 2014-15 (103,2 puntos por los 103,9 de la actual), aunque los lanzamientos llegan desde más cerca del aro. Resulta especialmente llamativo ver cómo tiran una media de 4 triples menos por noche: 18,6 (son el 26º equipo que menos se prodiga esta campaña) por 22,5. Quizá esto ayude a entender aquellas declaraciones de Popovich en la que revelaba que no le gustan los tiros de tres. A cambio, presumen de ser el equipo que más lanzamientos de dos convierte de toda la Liga con 33,7 (hace un año lograban 30,9).

Una defensa impenetrable

Se suele decir que cuando uno más disfruta jugando el baloncesto es haciendo una buena defensa. A juzgar por los 89,6 tantos que están encajando este año de media (97,0 recibieron el anterior), deben estar pasándoselo en grande. No sólo realizan la mejor defensa de la NBA, sino que se sitúan a años luz de la siguiente: la de los Heat (95,5). Lo que les reporta un +14,3 de puntos a favor. Y en esta estadística, se encuentran por delante de los Warriors (+11,7). Y para lograrlo no se les caen los anillos: bajan al barro para defender al límite de la falta. Les pitan por noche 17,4 personales lo que les hacer ser el segundo equipo más castigado por los árbitros. Ya lo ven, 5 anillos a sus espaldas y mantienen el hambre intacta. Y cuidado, que si mantienen el ritmo no solo podrían causar un pequeño terremoto en la Bahía, sino también hacer temblar el 72-10...