TELEVISIÓN

El calvario de Ania Iglesias: de finalista de 'Gran Hermano' a los malos tratos y un cáncer

La vallisoletana saltó a la fama en la primera edición del reality y ahora detalla para 'Hola' cómo han sido los últimos años repletos de altibajos.

El calvario de Ania Iglesias: de finalista de 'Gran Hermano' a los malos tratos y un cáncer

Ania Iglesias saboreó la fama a principios de siglo gracias a su participación en la primera edición de 'Gran Hermano', un programa en el que su buen hacer la llevó hasta la final y, aunque para muchos era la verdadera ganadora, sucumbió ante Ismael Beiro. Tras su éxito trató de continuar ligada a la televisión, y lo logró, pero su vida ha cambiado mucho en los últimos años. Y es que la vallisoletana ha sufrido serios varapalos que han requerido el coraje y el pundonor que demostró durante sus días en Guadalix de la Sierra.

A sus 51 años pero con el ánimo "como si tuviera 20", ha concedido una entrevista para la revista Hola en la que ha confesado que está intentando continuar labrando su carrera como actriz además de emprender otros proyectos, como clases de ballet o canto. Con el paso de los años ha aprendido que las prioridades cambian, y casi se ha olvidado de la fama que ansiaba durante su juventud y que durante años consiguió. Eso sí, recuerda que "en la cima siempre se siente frío y soledad".

Por aquel entonces trataba de adentrarse en la industria de la moda y de la interpretación, pero en los castings comprobó que necesitaba cierta fama para acceder a muchos empleos. Por eso decidió entrar en la casa, pero lo que no esperaba eran que su vida lejos de Guadalix iba a estar repleta de obstáculos. Primero porque fue apartada públicamente "por no cumplir deseos de terceros y mantenerme al margen de ciertos temas", por lo que tuvo que reciclarse sintiendo que debía perdón por haber participado en el concurso.

Pero ese no fue el principal problema, sino que Ania sufrió graves enfermedades en su salud. La anorexia, que considera que nunca se va del todo, ha conseguido manejarla después de haber comenzado con sus síntomas antes de cumplir los 20 años. No los solucionaría hasta los 40, cuando decidió ponerse en manos de especialistas del hospital Infanta Cristina. No fue el único bache, pues además sufrió una tuberculosis pulmonar de la que ya se ha recuperado.

Ania, junto a Mercedes Milá e Iván en 'Gran Hermano 1'.

Más recientemente, concretamente en 2016, llegaría otra grave enfermedad: un cáncer de útero. Este diagnóstico le impidió ser madre, aunque ella ha asegurado para Hola que por las enfermedades y por su mala suerte en el amor nunca se planteó en serio la maternidad. Y es que Ania sufrió malos tratos y no ha dudado en ponerse en la piel de Rocío Carrasco: "La comprendo perfectamente y me da pena que se la juzgue por no haberlo contado antes. Cuando escucho eso de echar en cara a las mujeres que son maltratadas que no denuncien me duele, no saben el terror que se siente. Te paraliza y te acostumbras al dolor, que es lo más triste que ahí", explica.

Por suerte, ahora mantiene una relación sentimental con Javier Fandiño y llevan un tiempo planeando su boda, si bien la pandemia evitó que pudiera celebrarse en 2020. Este buen momento personal se suma a su gran situación profesional, puesto que trabaja en una obra de teatro y tiene cursos en sus empresas para podólogos, esteticistas y peluqueros. Eso sí, no se cierra a regresar a la televisión o a la moda y se ha puesto como objetivo "ganar un Goya, aunque sea con 80 años".