FÚTBOL

La historia de Carlos Bravo: de amigo de Carlitos en 'Cuéntame' a futbolista profesional

Actualmente juega en la Ponferradina, donde llegaba el pasado enero. Sin embargo, hubo un tiempo en el que a este futbolista le gustaba más ser actor.

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El fútbol nunca deja de sorprendernos, y esconde todo tipo de historias que despiertan el asombro de los muchos aficionados a este deporte y también al mundo de la televisión. Es el caso de Carlos Bravo, actual jugador de la Ponferradina cuyo pasado pocos conocen. A sus 27 años, este futbolista no siempre se dedicó a dar patadas a un balón, sino que su afición de pequeño era muy distinta.

Amigo de 'Carlitos' y 'Josete'

Ahora, corre por los terrenos de juego siempre bajo la atenta mirada de las cámaras que retransmiten sus partidos con la Ponferradina en la Segunda División española. Carlos Bravo también daría alguna que otra patada al balón siendo grabado, aunque en aquel entonces las cámaras no retransmitían un partido de fútbol, sino el rodaje de una serie.

Este jugador madrileño salió en Cuéntame, una de las series más longevas y exitosas de nuestra televisión que conquistaría -y sigue haciendo- el corazón de muchos españoles viendo cómo un pequeño ‘Carlitos’ narraba la historia de su familia. Precisamente Bravo sería uno de los niños que acompañasen a Carlitos y Josete, los principales protagonistas, por el famoso barrio de San Genaro.

Participó en hasta seis capítulos

Carlos Bravo llegaría a estar presente en 6 capítulos de esta serie, todos ellos rodados entre 2002 y 2003, y daba vida al ‘Señor García’. En una entrevista en El Larguero hace unos días, reconocía por primera vez su faceta más artística: “Empezó siendo un hobbie y fue casi como un trabajo. Desde muy chiquitito mis padres me apuntaron a una agencia de actores e hice una película y algunos anuncios. Con seis o siete añitos me llamaron para hacer el casting de Cuéntame como extra y ahí empecé”, explicó.

Finalmente se decantó por el fútbol

Sin embargo, su vida cambiaría en el momento en que tuvo que decantarse por una de sus dos aficiones: el fútbol o los guiones. “Con 10 años tuve la suerte de que me llamara el Rayo Vallecano. Tuve que elegir y quería lo que más me gustaba y no me arrepiento. Le doy las gracias a mi padre por darme la capacidad de elegir. Sin el fútbol me faltarían muchas cosas de mi vida”, reconoció sobre aquel momento.

Carlos Bravo llegaría a la Ponferradina el pasado mercado invernal, logrando el ascenso a LaLiga Smartbank (Segunda División española). Sin embargo, ninguno de sus compañeros supo de su pasado hasta dicha entrevista, cuando “algunos me contaron que se pensaban que eran mis amigos”. En el fútbol, a juzgar por su trayectoria, aunque no descarta volver algún día a coquetear con las otras cámaras: “no descarto para nada volver, el fútbol tiene fecha de caducidad. Sería una buena opción pero, ¿de qué hago ahora con esta barba?”, sentenció entre risas.