GH VIP 7

El trío Adara, Gianmarco y Hugo termina con un giro de guion, un beso y un adiós

La concursante se encontró con los dos hombres que ha tenido en la cabeza durante las últimas semanas en unos minutos para el recuerdo.

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La historia de Adara y Gianmarco ha sido la gran protagonista de la presente edición de 'GH VIP' alcanzando en ocasiones notas telenovelescas, como en la gala de este jueves. Adara Molinero ha recibido la visita de dos seres queridos como el resto de sus compañeros, pero en su caso la intriga de los telespectadores iba más allá. En una sala, el concursante italiano, con el que ha tenido los momentos más románticos y apasionados que se recuerdan en una edición de celebrities. En otra estancia, totalmente apartado, Hugo Sierra, el que hasta su entrada en la casa era su pareja y que con el paso de los días se fue convirtiendo en el único motivo para que los dos participantes no dieran rienda suelta a su amor.

El búnker ha sido el escenario elegido por el programa para enseñarle a la joven un vídeo con un repaso a la bonita relación que ha tenido con Gianmarco en Guadalix de la Sierra, imágenes de risas, gestos cariñosos y mucho complicidad. "No puedo controlar mis sentimientos", expresaba Adara, que reiteraba su necesidad de hablar con Hugo tras abandonar el concurso y pedirle tiempo para aclarar su complicada situación.

Ha sido entonces cuando le han anunciado que tenía visita y ha visto a Gianmarco a través de una pantalla. Una amplia sonrisa ha ocupado su cara, pero el gesto le ha cambiado radicalmente al ver que también estaba Hugo Sierra en otra habitación. "¡Joder! ¡Madre mía, madre mía, Jordi! Esto es muy fuerte para mí", ha acertado a decir al borde de la histeria y visiblemente nerviosa. Finalmente eligió ver primero a la que ha sido su pareja los últimos años.

Hugo y Adara: tensión y beso final

Un tierno abrazo ha sido la primera reacción de ambos. "Quería darte un abrazo, decirte algunas cosas. No vengo a reprocharte nada, a echarte en cara nada. Hay muchas cosas que me han dolido, pero ya las hablaremos afuera. Creo que merecemos una conversación afuera tranquilos. Es una pena venir en esta situación porque yo soñaba otra cosa. Hice siempre fuerza con lo que me dijiste en el aeropuerto de no creer nada de lo que te digan y te defendí siempre", alegó un Hugo visiblemente nervioso, sabedor de que era su gran oportunidad para darle la vuelta a la situación.

"Lo sé y te lo agradezco. Esto ha sido sin querer", replicó ella. "Hasta que pasaron esas cosas te valoré muchísimo y te extrañé un montón. Quédate tranquila, sigue tu concurso, has patinado, has hecho cosas que no se pueden. Pero has sido la protagonista de este concurso, espero que te quedes aquí. Si tú quieres hablamos las cosas, no estoy enojado, estoy dolido y decepcionado. No te puedo decir que te dejé de amar", argumentó el exjugador de baloncesto, que intercalaba bellas palabras cada instante.

"Me duelen más otras cosas. Se oye todo, y hay cosas íntimas nuestras. Esas cosas me duelen más que lo otro. Lo otro es secundario, pero yo no me merezco esas cosas. No sé lo que pasará con nosotros, sé que te amo, que estoy dolido, pero no sé qué va a pasar", volvió a expresar Hugo ganando terreno frente a Gianmarco.

"Siento que hay cosas muy básicas que se necesitan y que una persona no se puede forzar a sentir", contestó Adara, poniendo una barrera intentando evitar lo que finalmente pasó: el beso entre ambos. Un monumental beso que se repitió apenas unos segundos después y que dejó a Gianmarco con el deseo de abandonar corriendo el lugar, incapaz de entender lo que estaba ocurriendo.

El encuentro de Adara y Gianmarco

El italiano se quedó abatido, sintiendo ese beso como un golpe en el estómago que le dejó totalmente destrozado. En ese momento recordó las palabras de diversos familiares de Adara que le dijeron que no tuviera ninguna esperanza en que lo suyo pudiera dar frutos fuera de la casa. Y así entró a su encuentro con Adara, con lágrimas en los ojos y prácticamente incapaz de articular palabras.

"Por las noches no puedo dormir porque recuerdo las noches que pasábamos juntos, y el tiempo que compartíamos juntos. No es fácil para mí, yo te apoyo fuera, te sigo apoyando. Siempre te he esperado, he pensado en ti, he extrañado nuestras risas, tus bromas que me hacían enfadar... Todos los momentos", comentó en primer lugar. "¿Sigues sintiendo lo mismo?", quiso saber Adara. "Siempre", respondió rápidamente el italiano.

"No sé qué siento Gianmarco, estoy superliada, necesito tiempo, necesito pensar. Se necesita una conversación. Me gustaría hablar", le decía la joven mientras Gianmarco insistía en si la tenía que esperar fuera, recordándole que sentía lo mismo que le dijo en el confesionario: que está enamorado de ella. La respuesta de ella a la misma cuestión fue un "no lo sé".

"Con lo que he visto antes la respuesta la tengo, ¿no?", preguntó Gianmarco en referencia al famoso beso. "No sé ni yo lo que siento ahora mismo. Estoy hecha un lío. Necesito tener conversaciones más profundas", confesó Adara. Pero su excompañero en Guadalix de la Sierra comienza a tener claro que nada es como antes: "No me miras ahora como antes. Te dejo tu tiempo para aclararte", comentó antes de encaminarse hacia la salida.

En ese momento, Adara, con una sonrisa y recordando uno de los grandes clásicos del cine, gritó el nombre de Gianmarco justo antes de salir. Pero cuando el italiano se giró y la mente comenzó a imaginar diferentes finales, la concursante se quedó callada y no pasó absolutamente nada. Solo se escuchó la risa de un público incrédulo.

Las valoraciones posteriores a los encuentros

Gianmarco, totalmente desolado, resumía la situación con un "creo que no le intereso". El italiano vio una Adara fría, diferente de como había sido en el concurso, de manera que tuvo claro que no tenía que haberse lanzado a besarla. Adara, por su parte, dio muestras al ver a sus compañeras de lo que más ilusión le había hecho del encuentro: "Me ha dicho que me ama y me ha morreado", comentó en referencia a su beso con Hugo Sierra.