TENIS | ESTORIL

Albert Ramos se adueña de la tierra con su tercer título

El catalán, líder del año en victorias (16) y finales (2) sobre arcilla reverdece laureles a sus 33 años con un partidazo ante el británico Norrie pese a jugar con molestias.

Albert Ramos se lo merecía. Apostó por la tierra batida, como acostumbra en su planificación, y le ha salido más que bien. Ya apuntó alto en Argentina, cuando llegó a la final de Córdoba (perdió contra Juan Manuel Cerúndolo) y a las semifinales de Buenos Aires (le elimino el otro Cerúndolo, Francisco). En Marbella repitió penúltima ronda (cayó contra Carreño) y la recompensa le ha llegado en Estoril, con el triunfo de la fe y la constancia en un partidazo contra el británico Cameron Norrie: 4-6, 6-3 y 7-6 (3) en 2h:44. Así, con un martillo en el drive, sobre todo cuando se invirtió para pegarle con su potente izquierda, logró el catalán de 33 años, que será el lunes el 37º del mundo, el tercer título de su carrera, tras los conquistados en Bastad 2016 y Gstaad 2019, todos sobre tierra batida. Era su décimo duelo por un trofeo ATP y esta vez no se le escapó. Y lo consiguió, además, medicado por unas molestias en el aductor de la pierna derecha. Más mérito.

Ramos, líder del año en victorias (16) y finales (dos, compartido con Tsitsipas) sobre arcilla, es el tercer español que inscribe su nombre en el palmarés del ATP 250 de la costa portuguesa, después de Nicolás Almagro en 2016 y de Pablo Carreño en 2017. Aunque está a un nivel que recuerda al que demostró cuando peleó por el título de Montecarlo con Nadal en 2017, no lo tuvo nada fácil para sacar adelante un partido que dominaba en el primer set y que se le complicó por un break en el noveno juego después de haber tenido varias ocasiones antes de sumar uno.

No se vino abajo Albert, acostumbrado a jugar, remontar en ocasiones y ganar partidos resueltos en tres sets este curso (10 de 15). Poco a poco se adueñó del ritmo y agotó a un Norrie que pagó su inexperiencia en este tipo de encuentros. El tenista inglés nacido en Sudáfrica y criado en Nueva Zelanda jugaba la segunda final de su carrera y estuvo bravo, pero en el emocionante y decisivo desempate del tercer parcial no supo mantener su ventaja inicial (3-1) y le faltó fuelle para rematar ante un titánico Ramos, que no podrá descansar para celebrar su triunfo, porque viajará a Madrid para jugar el martes en el Mutua Madrid Open.

"En diciembre no me esperaba este título"

“Fue una final muy complicada, él se merecía el trofeo igual que yo. He estado en tu posición mucho tiempo y sé que te llegará un título, porque mejoras cada día. Vendrán porque tú y tu equipo os lo merecéis”, le dijo el vencedor a un Norrie que le calificó como "un hermano mayor en el circuito". “He tenido momentos buenos y malos, y en estos he intentado siempre seguir adelante. El año pasado fue muy complicado y nos pusimos a trabajar, lo sabe José María (Díaz, su entrenador), muy fuerte y con la misma ilusión del principio. Es un título que no me esperaba en diciembre”, concluyó Ramos.

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