MASTERS 1.000 CINCINNATI

Ulises Badio, el argentino al que Djokovic confía hasta su pelo

Es su fisio desde 2017. Practica la acupuntura china y técnicas muy del gusto del serbio, que hoy se estrena ante Berankis, tras retirarse del doble por molestias en el cuello.

Ulises Badio, el argentino al que Djokovic confía hasta su pelo

Ellos conocen al milímetro cada secreto de la 'maquinaria' de un deportista, su cuerpo. Tener un buen fisioterapeuta cerca es sinónimo de garantía. De ello tiene constancia Novak Djokovic. El número uno del mundo tiene en el argentino Ulises Badio, nacido en Santa Fe, a una de las personas más importantes de su entorno, quien le mantiene a punto. Tanto es así, que en la víspera de su estreno en el Masters 1000 de Cincinnati, la antesala al US Open, le ha confiado el corte de pelo que lucirá en ambos torneos.

Más que un buen corte de pelo, Djokovic necesitará en las próximas semanas un buen fisio. El serbio se tenía que retirar hace apenas unas horas del torneo de dobles de Cincinnati por unas molestias en el cuello y hoy se enfrenta a su debut en individuales ante el lituano Ricardas Berankis.

Pero, ¿quíén es Ulises Badio, el argentino al que Djokovic confía su cuerpo... y su pelo? Ulises nació en Santa Fe, pero vivió en Córdoba desde los 8 años y emigró a los 22 años para mejorar sus conocimientos como fisioterapeuta. Licenciado en kinesiología y fisioterapia, especialista en trastornos de hombro, codo y mano y con conocimientos también en nutrición y medicina china fue quien sacó a Djokovic del túnel de una complicada lesión en 2017, que le obligó a abandonar por un tiempo el circuito para operarse del codo y "rehabilitarse desde lo físico y también desde lo mental". Ese año, Djokovic ganó Wimbledon y el US Open, tras salir de aquella lesión. Desde entonces, Ulises Badio pasó a ocupar el sitio del anterior fisioterapeuta, el serbio Milan Amanovic, y acabó convirtiéndose en su inseparable.

Hijo de un Italiano completó su formación en Italia y Estados Unidos, tuvo sus incursiones en el fútbol en España, a través de una clínica deportiva de Valencia, y acabó formando parte del equipo de fisios de la ATP antes de conocer a Djokovic. Los métodos de Badio casan a la perfección con las teorías holísticas y, algunas veces, hasta míticas que defiende Djokovic.

Técnicas como la moxibustión, una mezcla entre la acupuntura y la medicina china que ayuda a potenciar la energía y relajar la musculatura o el uso de hierbas y medicinas tradicionales chinas lo convierten en un fisioterapeuta diferente. Tanto que Djokovic confía en él al 100 por cien... hasta el punto de confiarle su corte de pelo para sus dos próximas grandes citas: Cincinnati y el US Open.