TENIS

Moyá: "A veces cuando entreno con Nadal tengo que pedir una pista de la que nos echen"

El extenista y actual entrenador del balear analizó a su pupilo junto a Alex Corretja y Javier Frana en Subidos a la Red, además de repasar su paso por el circuito.

Rafa Nadal y Carlos Moya, durante un entrenamiento en Roland Garros.
Aurelien Meunier Getty Images

Carlos Moyá pasó por el podcast Subidos a la Red junto a Álex Corretja y Javier Frana para repasar sus inicios en el tenis y su trayectoria en el circuito y su actual labor como entrenador al lado de Rafa Nadal.

Moyá destacó la capacidad de entrenamiento de Nadal e incluso reveló una anécdota que muestra la implicación del manacorí a la hora de practicar. "Cuando estás más cerca de ellos, más admirable te parece lo que hacen. Es imposible criticarle algo a Rafa con todo lo que ha conseguido y la actitud que tiene. Cuando juega tengo la tranquilidad de que lo va a dar todo. A veces hay que pararle en los entrenamientos. Voy a los torneos y a los de las pistas de entrenamiento les digo que nos metan en una pista en la que venga alguien para que nos echen. Todo el mundo pide lo contrario. No quiero que juegue mas de 'x' tiempo. Si la pista está vacía es difícil pararle aunque ahora lo asimila más. Para que veáis lo perfeccionista y exigente que es Rafa. Es un placer estar con él. Sabes que en el partido va a haber lucha. Pondría mi vida en sus manos".

El mallorquín analizó también la capacidad que tiene Nadal para seguir mejorando y sus ganas por aprender. "Es muy abierto que es a la hora de escuchar, de seguir mejorando. Pienso mucho lo que le tengo que decir porque cuando llegué al equipo ya tenía 14 Grand Slam. Llegué tras dos años malos tras su ansiedad en 2015 y las lesiones de 2016 y los cambios hacen más fácil que estés más abierto. Todo el equipo fuimos a una y vimos lo que podía mejorar Rafa. Todos pueden mejorar porque la perfeccion en el tenis no existe. Hablé con él y estuvo muy por la labor. A Rafa le conozco desde los 11 años. Hemos vivido tantas cosas dentro y fuera de pista y ese factor influye a la hora de lo que sientes en un partido. Ver lo que ha logrado un gran amigo es imposible que lo viva con alguien más, sólo con un hijo. Es muy difícil vivir algo similar cuando termine la carrera de Rafa".

Moyá también analizó cómo se presenta la temporada de tenis tras el parón. "Es una incógnita saber quienes han sido los más perjudicados por el parón. Cuanto más edad, menos tiempo tienes en la pista. Los jóvenes podrán recuperar antes. A Djokovic le ha perjudicado bastante porque estaba en racha y a Rafa también porque se ha suspendido la temporada de tierra. Al que le he venido menos mal es a Federer, porque el tiempo que ha elegido para operarse... le ha permitido que regrese como una rosa".

Moyá también repasó sus inicios en el circuito y cómo fue su progresión. "Tenía claro que quería ser tenista. Creo que me veían potencial y Lorenzo Fargas le propuso a mi familia que me fuera a Barcelona con 14 años y mis padres se negaron cuando tenía 14 años. Pensaba que se me escapaba el único tren pero a la vez no me quemé siendo joven. Gané torneos en Mallorca y a los 17 años me llegó la oportunidad con Alberto Tous y Juan Avendaño y logré una beca en el CAR Sant Cugat. Los inicios no fueron fáciles con lagrimas y lloros, pasas de ser el mejor en tu zona a ser uno mas, pero fui superando obstaculos. Me iba marcando objetivos como lograr un punto ATP, ser Top-500, aunque a veces te estancabas. Vivi lo que tenia que vivir a los 20 sabiendo que a los 40 no lo viviria. Ahora toca vivir otros momentos. Mi yo actual no podría entrenar a mi yo de hace 20 años. Me retiré con 33 años, de los más mayores entonces. Fui de los que menos renunció a cosas. No esta abajo un régimen tan estricto. Me perjudicaría, pero eso me dejó jugar más años".

El mallorquín también confesó cuál fue su táctica para ganar a Corretja en la final de Roland Garros de 1998. "Dos jugadores tienen su plan y al final gana el que impone el suyo. Yo te abría a la derecha porque tú tenías mejor revés y además si tú tocabas derechas era más fácil que yo tocara derechas también. Si te tiro a la derecha tu paralelo tiene que ser muy bueno para que yo la toque de revés y si no es muy bueno la siguiente mía va a ser derecha. Tenía que intentar tocar el máximo número de derechas Y consideré que si tu primera bola era de derecha, me permitiría a mí jugar de derecha también. Imagino que tu intentabas evitar mi derecha. No me interesaba alargar el punto y con otros jugadores sí me interesaba. Contigo no, porque me desgastabas más. Un partido largo te venía mejor a ti.

Repasando a sus rivales más difíciles Moyá destacó al propio Corretja y a Roger Federer. "Alex fue un rival muy difícil. Era de tierra y evolucionó en pista rapida e indoor. Mejoró mucho el saque. Te ponia en apuros y te ganaba. Era muy listo en la pista. Ferrero también fue muy duro y siempre había más nervios. De los extranjeros a Federer nunca le pude ganar. En Marsella 1999 es el mejor junior del mundo, el 300 del ranking y yo era el 3 y ya me ganó. Si llego a saber que era la oportunidad de ganarle... Solo le gané en dobles en Roma 2007 con Nadal junto a Wawrinka y Federer. Los argentinos eran muy difíciles pero Squillari y Puerta eran muy duros".