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España

ATP CUP

Nadal revive y remonta: España jugará la final contra Serbia

Nadal venció a De Miñaur (4-6, 7-5 y 6-1); Bautista, a Kyrgios (6-1 y 6-4). Carreño y Feli ganaron el dobles (6-2, 6-7 (6) y 10-4). Este domingo (08:30, La 1), final ante la Serbia de Djokovic.

En Australia, en las antípodas donde España perdió dos finales de Copa Davis en los 60 y otra en 2003, la Armada tendrá este domingo (08:30, La 1) una nueva oportunidad de levantar por fin allí un título. El equipo nacional estará en la final de la primera edición de la ATP Cup tras eliminar por la vía rápida al país anfitrión en un abarrotado Ken Rosewall Arena de Sídney. Roberto Bautista sumó el primer punto con una victoria impresionante contra Nick Kyrgios (6-1 y 6-4 en 81 minutos) y Rafa Nadal colocó el 2-0 al remontar frente a Alex de Miñaur (6-4, 5-7 y 6-1 en 2h:13). La fiesta la completaron en dobles Pablo Carreño y Feliciano López, que pudieron con Guccione y Peers (6-2, 6-7 (6) y 10-4). España se puso así en situación de ganar un segundo trofeo por naciones en menos de dos meses, tras levantar la sexta Ensaladera en las Finales de la Davis celebradas en Madrid. Continúa la dinámica ganadora. El rival para el gran día es Serbia, que arrasó a Rusia (3-0). Djokovic se enfrentará por 55ª vez a Nadal en el duelo de números uno (28-26 para el de Belgrado).

Y eso que el segundo partido de la jornada empezó para Nadal de la peor manera posible, con quiebre de un revolucionado De Miñaur, que celebraba cada punto como si fuera un triunfo. Con constante movimiento de piernas, el tenista de Sídney, de madre española, sorprendió al número uno del mundo, que le había dominado sin problemas en sus anteriores enfrentamientos. Rafa tardó mucho en encontrar sensaciones positivas y no fue capaz de buscar opciones de rotura en todo el primer set. Consciente de la dificultad de superar a un gigante como Nadal, dio la sensación de que el muchacho (20 años) ahorró energía al resto para poder guardar como oro en paño con su servicio el break que había conseguido. Y la táctica le salió bien, porque su rival falló, sobre todo con el revés, más de la cuenta (11 errores no forzados en el primer parcial).

“Si tienes paciencia, le costará”, le dijo Francis Roig a su pupilo tras el primer juego del segundo set. El ritmo frenético de De Miñaur se mantuvo, con golpes que encandilaron a su afición. No obstante, enfrente tenía ya a un Rafa más enchufado al duelo, con mejor golpeo pese a su evidente cansancio y una táctica inteligente con cambios de alturas y direcciones. Con su servicio dominado, le faltaba subir también el nivel al resto ante un sagaz sacador, valiente para tomar el centro de la pista. Rápido y contundente, el aussie aguantó el tipo e incluso se exhibió con tres juegos ganados en blanco. Era difícil superarle, pero no imposible y la primera bola de break en su contra llegó en el peor momento para él. Rafa aprovechó las dudas del chico, un tanto ‘amarrategui’ en el duodécimo juego, e igualó el partido.

Ese borrón afectó a De Miñaur. Por primera vez en el partido, perdió su saque sin sumar un solo punto. Nadal, con más de 15 años de carrera al máximo nivel, perro viejo, supo capear el temporal de su impulsivo adversario y espero su momento. Con 3-0 a favor, suelto, sacó lo mejor de su repertorio. En el primer set parecía fundido, pero tenía muchos kilómetros en la reserva. La paciencia que le pedía su entrenador le dio resultado. El australiano sufrió, pagó el esfuerzo de su escapada. Agotado, encajó un segundo quiebre que le puso al borde de comerse un rosco. Lo evitó por puro orgullo con una inesperada rotura, pero luego encajó otra y Rafa remató para el 6-1. Mucho número uno. El dobles, que jugaron Pablo Carreño y Feliciano López contra Guccione y Peers, ya fue una fiesta para España. Sin presión, ambos estuvieron sensacionales ante dos especialistas. El asturiano restó de maravilla y el toledano exhibió su saque y su finura con las voleas.

Bautista se agiganta

Roberto Bautista puso al equipo de España a un paso de la final de la ATP Cup con un triunfo contundente y de prestigio contra el imprevisible Nick Kyrgios (6-1 y 6-4 en 81 minutos). En este nuevo torneo, quedaba por ver cómo se comportaría el tenista de Castellón ante un rival de verdadera entidad, tras vencer antes a cuatro jugadores de fuera del top-100, y cumplió con creces. Rober se agigantó y le dio un baño técnico, táctico y físico a todo un portento como el díscolo australiano. Bautista es un contrincante incómodo, rocoso y en ocasiones, por qué no decirlo, genial. No le ha fallado a la Armada y ahora es tan importante como Nadal, que tenía que completar el trabajo ante Alex de Miñaur. El triunfo le deja muy cerca de mantenerse una semana más entre los diez mejores del ranking.

Kyrgios quiso actuar de manera cerebral en el primer juego y Bautista no cayó en la trampa. El castellonense tiene ahora mucha confianza en su tenis. Por fin se lo cree, como suele decirse. Juega como un auténtico top-10 y se adapta a las diferentes situaciones que se le planean. Si le juegan blando, tiene paciencia, y si le aprietan, responde como un frontón que devuelve las bolas con la fuerza multiplicada. Así lo hizo ante el bueno de Nick, que no fue capaz de ganar un punto con su primer servicio hasta el sexto intento. El de Camberra cabeceaba quejoso y se dirigía en voz alta a su banquillo, incrédulo ante lo que le pasaba y no era otra cosa que una auténtica ‘pana’ de Bautista, que sólo cometió dos fallos en la media hora escasa que duró un primer set que abrió con un demoledor 5-0. Ante un gran sacador, Rober dio un clínic al servicio con un 75% de puntos ganados con primeros y otro 75% con segundos.

La segunda manga la comenzó con solvencia Kyrgios, a la espera de un bajón de Bautista. Afinó sus saques y apretó en los intercambios largos para intentar igualar la solidez del rival más sólido posible desde el fondo de la pista. Rober trató de seguir a lo suyo y no se descompuso ni se asustó, aunque su enorme adversario ya le exigió mucho. Con sabios cambios de alturas y direcciones, y defensas tan efectivas como las de Murray en sus mejores tiempos, el español quebró de nuevo el servicio y la moral del aussie, que reventó la raqueta indignado por la anulación de un ace porque la bola había tocado la red. Con 3-2 y su oponente muy tocado, a Bautista le tocaba templar los nervios y cerrar un gran triunfo frente a un Kyrgios desatado porque no le quedaba más remedio. En ese escenario llegó la primera ocasión de break del jugador local y el número 10 del mundo la gestionó como un maestro para ponerse con 4-2. Después tuvo dos puntos de partido al resto en el noveno juego con un par de passings memorables. Se le escaparon. Sin embargo, no le tembló el pulso para aguantar los furibundos ataques de Nick, abrochar la victoria con su saque y dedicársela, con una serenidad pasmosa, a sus padres. Gigante.