Tenis | Conde de Godó

Nadal se abona al cinco

Primero fue Montecarlo, hace siete días, y ahora es el Godó. Nadal gana de cinco en cinco, el número de los sentidos, y ahora el reto es ver, oler, escuchar, probar y tocar por quinta vez Roland Garros. Ferrer se rindió a la evidencia, pese a su notable tenis.

Nadal se abona al cinco
Alberto Martínez
Redactor de Fútbol y Más Deporte
Licenciado desde 2006 pero escribiendo crónicas desde 2003. En AS desde 2005, donde informa del Espanyol y de polideportivo, especialmente de deportes acuáticos. Ha estado en tres Juegos Olímpicos, cinco Mundiales de Natación y tres Europeos. Autor del libro ‘Jesús Rollán eterno’.
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Ni siente ni padece Nadal, desde ayer apodado Rafa V de Barcelona. El quinto título del Open Sabadell- Conde de Godó fue como los anteriores, golpeando con un martillo a su rival, en cada bola, desgastándolo psicológicamente. Ferrer fue valiente, pero chocó de lleno con una roca que le llegó a desesperar (6-2 y 7-5). "Felicito a Nadal por este Godó y por el del año que viene, porque si él compite...". Resignación. Es lo que ha provocado Nadal en sus enemigos.

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El saque no es importante en tierra batida. En el primer set hubo cuatro breaks y Ferrer se sintió más cómodo al resto. Fallón en el revés, con golpes demasiados bajos que se quedaban en la red, el alicantino vio cómo Nadal le pasó por encima sin muchos alardes. El mejor Ferrer se vio en la segunda manga. Más combativo, agresivo y con una gran derecha, llegó a ponerse 5-4 por delante y con 30-30. A dos puntos de ganarle un set y darle más emoción al partido. Pero en este terreno, en la línea que separa la victoria de la derrota, Nadal es infalible. El manacorense remontó e igualó a cinco para luego romper el servicio (lo hizo en cinco ocasiones) y sentenciar con un último juego para enmarcar.

No fue la mejor versión de Nadal -esta se reserva para Roland Garros-, pero el número uno sumó su quinto Godó, como hizo una semana antes en Montecarlo, y sigue batiendo récords. "Tengo que trabajar más para ser número uno -dijo ayer Federer-. Nadal es supremo en tierra y se merece todas las victorias". Hasta el ex número uno está entregado a la supremacía de Nadal. Con el título de ayer, el manacorense suma el cuarto de la temporada (Open de Australia, Indian Wells, Montecarlo y Barcelona), el número 24 en tierra, y sigue con una racha inimaginable: no pierde una final en arcilla desde 2007. La racha de Nadal parece no tener fin a corto plazo. Atrás quedó Barcelona, uno de los torneos preferidos del número uno.

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