Un ‘match race’ en la tormenta
En este tipo de regatas, barco contra barco, el marcaje es tan severo que a veces la victoria se decide en la línea de salida.
El Barça salió como si el campo de fútbol fuese un campo de regatas, como si la inercia del viento fuese suficiente para entrar vencedor en la línea de meta con el spinnaker hinchado en la proa. Líder contra colista. No será necesario esforzarse mucho, debió pensar la tripulación. En las regatas Match Race, barco contra barco, el marcaje es tan severo que a veces la victoria se decide en la línea de salida. Así fue que la primera manga se complicó más de lo esperado. Mar encrespado. En ninguna boya dobló primero la embarcación azulgrana, que en ocasiones tenía que otear la popa rival, acostumbrada al mal tiempo. Sonó la bocina del descanso y el cielo del Camp Nou amenazaba galerna.
Noticias relacionadas
Apretó el patrón en el descanso jurando más en arameo que en alemán. Cada tripulante asumió su rol entre drizas, escotas y botavara. Los del bauprés deberían apurar la amura en cada virada, y así llegó a coger ventaja por fin, con Lamine Yamal convertido en un ariete de brega entre las olas. Ganar el barlovento es decisivo en ocasiones, como robar un balón en el área. Fue lo que hizo el chico de los brackets para que por fin Olmo pudiese sobrepasar al rival. De grumete a almirante. En la cubierta ovetense ya todo eran un caos. Así llegó el segundo de Raphinha, en un error de maniobra. El Barça navegaba ya a todo trapo entre el granizo cuando Lamine dibujó un relámpago para cerrar la noche.
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí





Rellene su nombre y apellidos para comentar