Se avecina tormenta
Si había un equipo que el vestuario del FC Barcelona no quería ver en la semifinal de Copa era el Atlético de Madrid. El posible rival favorito dentro de la caseta blaugrana, por extraño que parezca, era el Real Madrid. Después de haber marcado nueve goles en dos partidos a los blancos, a los de Flick no les importaba nada jugar contra el conjunto de Ancelotti.
Pero la realidad es muy diferente y caprichosa, porque en menos de un mes los catalanes y los colchoneros se verán las caras tres veces en tres partidos determinantes. La ida de la Copa se jugará la última semana de febrero, quince días después el Barça visitará el Metropolitano en partido de LaLiga que apunta a encuentro clave si las cosas en lo alto de la tabla se mantienen tal y como están ahora, y a principios de abril se jugará el partido de vuelta de la Copa. Y queda por ver si en la Champions también podrían cruzar sus caminos en lo que reeditaría la Tormenta de Clásicos que se vivió entre Madrid y Barça con Guardiola y Mourinho.
El Barça en la Copa lleva una trayectoria inmaculada. Ha superado sus tres eliminatorias previas con goleadas tras ganar 0-4 al Barbastro, 5-1 al Betis y 0-5 en Mestalla. Un balance de 14 goles a favor y uno en contra. Una estadística impresionante que se ve compensada por la victoria del Atlético en Montjuïc la última vez que visitó Barcelona. El Barça fue mejor tal y como reconoció el propio Simeone, pero esta vez, para ganar la Copa número 32, habrá que sudar tinta. Se viene una semifinal apasionante.