El examen de Castellón será más exigente
Será un encuentro que nos puede dar una medida más aproximada de lo que puede ser el nuevo Real Valladolid.

Superado con buena nota el examen inicial de pasado viernes ante el Ceuta, llega la primera cita fuera de casa de la temporada. Me gustó el Castellón en el partido de Santander y por momentos estuvo cerca de lograr el empate. La calidad individual del Racing con talentos como Iñigo Vicente o Andrés Martín inclinó finalmente la balanza pero quedó claro que los levantinos no van a ser el inocente Ceuta que pasó por Zorrilla. Será el del viernes un encuentro que nos puede dar una medida más aproximada de lo que puede ser el nuevo Real Valladolid de Guillermo Almada.
De momento, nos tenemos que quedar con las sensaciones ofrecidas en el primer partido y, la verdad, fueron bastante buenas. Las señas de identidad del equipo son claras: presión alta, mucha intensidad y riesgos defensivos que obligan a tener unos mecanismos muy bien trabajados cuando se pierda el balón y le toque atacar al contrario. Pero vimos en el campo lo que quería el entrenador. Se vio a un Real Valladolid con personalidad y valiente, conceptos indispensables para cualquier equipo que tenga como objetivo buscar el ascenso al final de la temporada.
Pero me sigo preguntando hasta que punto sirve el Ceuta como rival ideal para hacer una evaluación del nivel blanquivioleta. Por eso, va a ser muy interesante comprobar el rendimiento del equipo en Castalia. Ver si Alejo o Bueno, mucho más ofensivos que defensivos, van a saldar el partido con nota cuando le aprieten por banda Brian Cipenga o Mabil. Ver si Tomeo continúa con defensa de dos centrales aportando la misma seguridad. Ver si Latasa vuelve a ejercer de referente ofensivo y si Amath vuelve a ser el que fue cuando llegó a Valladolid y no el futbolista desaparecido de la pasada temporada. Está empezando la campaña y cada cosa que veamos debemos analizarla con lupa hasta que el equipo tenga ya un velocidad de crucero adquirida.
Y me gustó lo que transmitió Guillermo Almada. Fuera del campo parece un hombre muy pausado y demasiado tranquilo. Pero en el banquillo demostró carácter a la hora de corregir y de hablar con sus jugadores y parece tener eso que a tantos entrenadores les falta, intuición para leer bien el partido y adelantarse a los acontecimientos. Ha sido listo y sacó las conclusiones acertadas del partido de Burgos. Separó el trigo de la paja y ya en partido de Liga se vio al mejor Valladolid desde que él llegó. Los jugadores hablan muy bien de él.
Hay ilusión y se demuestra que la afición se entusiasma en cuanto comprueba que su equipo da la cara y funciona. Pero hay que ser cautos. Queda un mundo por delante y mucha mejora en el equipo. Y en la plantilla. Falta, desde mi punto de vista, un jugador por línea, al menos. Un central en caso de que salga Javi Sánchez, un centrocampista que puede ser Lachuer, buen futbolista que le vendría fenomenal al Valladolid y un hombre de ataque ante la marcha de Sylla y las grandes dudas que genera Marcos André. Ponceau también va a ser un buen complemento en cuanto pueda jugar.
Noticias relacionadas
Queda mercado y esto está empezando, pero, al menos, ha empezado bien. Esperemos que todo siga así.
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí







Rellene su nombre y apellidos para comentar